El Lilium

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Flores de Lilium

Conocido popularmente como Azucena, el Lilium es una planta bulbosa, herbácea perenne con bulbos escamosos.

El género Lilium, comprende unas 100 especies que en su conjunto están presentes en extensas regiones templadas del hemisferio norte. De ellas, unas doce son indígenas de Europa, dos de América del Norte y sobre unas sesenta de Asia.

El Lilium pertenece a la familia Liliaceae y un importante número de sus especies se cultivan para el mercado ornamental. En función de las especies o variedades seleccionadas, pueden ser utilizadas en los sectores de la flor cortada, planta en maceta e incluso en jardinería.

Actualmente y como plantas ornamentales, se han desarrollado grupos de híbridos, como por ejemplo los Lilium híbridos asiáticos, Lilium híbridos orientales y Lilium híbridos longiflorum.

Flores de Lilium asiático blancas

Cómo es la planta ornamental de Lilium

Los Lilium ornamentales son destacables por sus bulbos escamosos de renovación plurianual, sus grandes y decorativas flores que pueden ser de tipo cáliz, trompeta o turbante y por sus largos tallos con hojas sésiles

Su sistema radicular es muy peculiar. Por una parte posee un bulbo con escamas carnosas que en realidad son hojas modificadas para almacenar agua y sustancias nutritivas de reserva. Por otra, sus raíces carnosas son extremadamente importantes en su cultivo y por ello, las que vienen con el bulbo antes de su plantación, deben de ser conservadas porque juegan un papel fundamental en su nutrición durante su primera fase de desarrollo. Por último tenemos las llamadas raíces de tallo, presentes en la mayoría de los Lilium, que son emitidas en la parte enterrada pero por encima del bulbo y que ayudan especialmente en la absorción de agua y nutrientes.

Las hojas de Lilium están dentro de la gama de color verde intenso, con nervios paralelos en sentido longitudinal de la hoja, son lanceoladas u ovalo-lanceoladas y miden entre 10 a 15 centímetros de largo y de 2 a 3 de ancho.

En cuanto a sus flores, son grandes y se sitúan en el extremo del tallo. Con la apariencia de trompeta, turbante o cáliz, pueden ser erectas o colgantes según el grupo de híbridos al que pertenezca. Destacar que existe una amplia gama de colores, predominando el blanco, rosa, rojo, amarillo y combinaciones de éstos.

Una vez fecundada su flor, se produce el fruto aunque sin valor comercial. Este tiene forma de cápsula trilocular que contiene alrededor de unas 200 semillas con forma aplanada y alada.

El Lilium y su comercio ornamental

En cada grupo (Lilium híbrido asiático, Lilium híbrido oriental y Lilium híbrido longiflorum), se han desarrollado numerosas variedades comerciales.

El Lilium es una planta muy relevante ocupando el quinto lugar en el ranking de las flores más vendidas en el mundo, detrás de las rosas, los crisantemos, los tulipanes y los claveles por orden de importancia. A ello hay que sumar los mercados, aunque más testimoniales pero a tener en cuenta, que poseen como planta ornamental cultivada en maceta y en jardinería cuando es utilizado como planta bulbosa naturalizada.

Su gran mercado en flor cortada no es casual ya que es una flor muy apreciada por el consumidor dada su calidad y posibilidades ornamentales en sus diferentes aplicaciones.

A nivel internacional, Holanda tiene el monopolio de la producción de bulbos de Lilium para sus diferentes cultivos (flor cortada, planta en maceta o para uso en jardinería), ya sean realizados en su propio país… como por influencia destacable en calidad de operador directo o indirecto en otros países como Japón, Estados Unidos, Francia, etc.

Flores de Lilium oriental

En Europa y como producción de Lilium para su venta en la modalidad de flores frescas, Holanda también es el mayor productor, aunque seguido de cerca por otros países como Francia e Italia.

España también es productor destacado de Lilium. Las zonas donde más se cultiva son Comunidad de Murcia y Comunidad de Andalucía. Aun así, España es deficitaria en su consumo y se provee principalmente de Israel, Kenia y Colombia, viajando la flor en avión.

Las producciones de flor cortada exportables de los países Colombia y Costa Rica principalmente, se han orientado hacia las especies más caras y de mejor calidad, siendo el Lilium una de las más cotizadas. Sus ventas al exterior se realizan durante todo el año, aunque la mitad del volumen exportado se concentra entre los meses de diciembre y febrero.

El precio de los bulbos de Lilium, en general es considerado alto, siendo un factor de freno al incremento de la superficie cultivada. Aun así, esta flor posee una gran aceptación por el público además de una buena cotización en los mercados, contribuyendo a que en la última década se haya triplicado su superficie de cultivo profesional.

Flores de Lilium

Cada vara de Lilium suele contar con grandes botones florales que, al florecer, ofrecen unas enormes flores de colores puros o variados y un poderoso perfume en función de la especie y variedad. Este aroma puede llegar a ser tan intenso que incluso puede resultar incómodo si se ponen sus flores en una habitación pequeña. Como ventaja, ambientarán cualquier estancia donde se coloque el ramo.

Las flores de Lilium poseen porte aristocrático, elegancia, finura y una esbelta arquitectura, consiguiendo tener un protagonismo por sí solas.

Cuando se compran flores de Lilium, deben de estar sus botones florales completamente cerrados, marcando la apertura uno o dos botones de cada tallo, siendo síntoma de que acaban de ser cortadas.

En muy breve plazo de tiempo se verá cómo van abriéndose poco a poco, ofreciendo una espléndida floración.

El Lilium ha sido cultivado por el hombre desde hace más de 3.000 años aunque su familia botánica es contemporánea de los dinosaurios del Cretáceo.

Históricamente, la flor de Lilium se convirtió en la flor sagrada para los asirios, que la cultivaron intensamente en los jardines de Babilonia junto con la rosa y el iris. También en China eran muy apreciados por la creencia popular de que ahuyentaban el mal de ojo, atraían el amor y tenían una duración eterna; quizá por eso a estas flores se las conocía como “siempre amor”.

Existe importantes diferencias entre las tres grandes categorías de Lilium que podemos encontrar en el mercado: Lilium híbrido asiático, Lilium híbrido oriental y Lilium híbrido longiflorum.

Las flores de Lilium híbrido asiático suelen ser producto de variedades híbridas con menor o sin fragancia pero con un generoso tamaño y en una amplia gama de colores.

Las flores de Lilium híbrido oriental tienen una escasa variedad cromática pero cuentan con un poderoso aroma y los botones florales son de mayor tamaño.

Las flores de Lilium híbrido longiflorum son más conocidas como azucenas o lirios, tienen una intensa y dulce fragancia y cada vara incorpora entre 2 y 4 capullos de unas flores atrompetadas y blancas.

Cuidados del Lilium como flores frescas

Como flores frescas, simplemente haremos aquello que sea necesario y esté en nuestras manos para que su vida en el jarrón sea la mayor posible.

Para ello las pondremos en el jarrón nada más llegar a casa, procurando recortar un centímetro aproximadamente las bases de sus tallos y a ser posible, mediante un corte inclinado para aumentar la superficie de contacto con el agua. Esta será limpia a la que añadiremos un conservante de flor.

Ubicaremos el jarrón si es posible cerca de una buena fuente de luz para que sus flores mantengan su intensidad de color y cambiaremos el agua a diario o con la mayor frecuencia posible. En cada cambio de agua, recortaremos un poco más la base de sus tallos (sobre un centímetro es suficiente) y añadiremos el conservante de flor como la primera vez.

Es importante no colocar el ramo en zonas con corriente de aire para evitar su deshidratación prematura.

Flores de Lilium asiático

Cuidados del Lilium como planta en maceta

Si adquirimos o plantamos unos Lilium en maceta, la disfrutaremos como planta ornamental de flor. Nos durará mucho más y además la podremos recultivar año tras año.

La ubicaremos dentro de casa con la mayor disponibilidad de luz posible, para que los colores de sus flores no pierdan intensidad.

Es un cultivo muy sencillo que apenas requiere cuidados. Simplemente riegos periódicos evitando que se quede seco el sustrato y abonando con un fertilizante del tipo 18-12-24 más microelementos a las dosis aconsejadas por el fabricante.

Una vez se hayan marchitado sus flores, se pueden cortar sus tallos justo por las primeras hojas por debajo de las flores. A las pocas semanas podemos ir reduciendo los riegos hasta dejar secar toda la planta.

Cuando la planta esté seca podemos desenterrar los bulbos, limpiarlos y guardarlos en un lugar oscuro y seco hasta principios de primavera o a principios de otoño (según variedad), en la que volveremos a plantarlos.

Para su nueva plantación, los enterraremos unos 10 centímetros pero con suficiente tierra por debajo (unos 20 centímetros como mínimo) para que puedan crecer correctamente sus raíces. El sustrato adecuado, dada su rusticidad, puede ser un “sustrato para plantas de interior”.

Cuidados del Lilium en el jardín

En el jardín, buscaremos un lugar soleado y protegido de fuertes vientos. Removeremos la tierra en profundidad, momento que aprovecharemos para mejorarla agregando si hace falta un poco de mantillo o enmienda húmica.

Haremos un agujero y enterraremos cada bulbo a una profundidad equivalente al doble de la altura del mismo. Su densidad de plantación puede ser con una separación de unos 10 centímetros entre bulbos. Procuraremos plantarlos de forma desordenadas para evitar que tras su crecimiento se vean excesivamente alineados… deben dar aspecto de vegetación natural.

Tras la brotación del Lilium, si vemos que se hacen muy altos y estamos en una zona de fuertes vientos, podemos tutorar sus tallos para evitar que entre el viento y el peso de sus flores se rompan.

Una vez se hayan marchitado sus flores, se puede cortar el tallo justo por las primeras hojas por debajo de las flores, simplemente por cuestiones estéticas.

Cuando llegue el momento de letargo del Lilium, este perderá sus hojas y dará el aspecto de que han desaparecido del jardín. Con la llegada de su época de brotación, volverán a verse crecer. Por lo tanto no tenemos el porqué arrancar sus bulbos.

Tras varios años o en el caso de querer arrancarlos, esperaremos a que desaparezca la parte aérea y este será el momento en el que debemos desenterrar los bulbos, limpiarlos y guardarlos en un lugar oscuro y seco hasta el nuevo momento de su plantación.

Fotografías de flores de Lilium

Fotografías de flores de Lilium

La espectacularidad de las flores de Lilium invita a ser fotografiadas. Sus flores y detalles de las mismas son muy recurridas, aunque también lo son cuando forman parte una composición floral completa en las que su protagonismo está fuera de toda duda.

Normalmente las fotografías de Lilium se centran en sus grandes y decorativas flores. Sus hojas lanceoladas u ovalo-lanceoladas y de color generalmente verde intenso, pasan más desapercibidas fotográficamente.

Uno de los aspectos interesantes en la fotografía de sus flores son los estambres. Si compramos los Lilium en floristerías para fotografiarlos, se puede dar el caso de que si están muy abiertas, que ya no los tengan. El motivo es que se suelen quitar para evitar que sus clientes se ensucien con la gran cantidad de polen que generan. En tal caso, elijamos las flores más cerradas.

Si no disponemos de un correcto juego de apoyo fotográfico, lo mejor es utilizar la luz natural: una ventana con luz indirecta es una gran opción. También es importante utilizar un trípode para trabajar más cómodo, sobre todo cuando queramos hacer macros.

Los fondos son importantes para no distraer el protagonismo de los estambres y pétalos. Una cartulina o tela de color neutro para el fondo es lo aconsejable.

Si las hacemos cerca de la ventana, cerraremos el cristal para evitar corrientes de aire ya que un leve movimiento de la flor arruinará cualquier macro dada la escasa profundidad de campo que suelen utilizarse en este tipo de fotografías.

Los fondos desenfocados potencian el detalle fotografiado. Precisamente estos detalles… fotografías muy centradas en ellos, hacen ver las flores de Lilium de forma sorprendente.

Multiplicación del Lilium

Como planta de flor, el Lilium se multiplica por semilla, si bien este método se emplea con fines de mejora genética y en la obtención de nuevas variedades, especialmente las utilizadas para jardín.

Las variedades comerciales se propagan fundamentalmente a partir de bulbillos obtenidos de esquejado de escamas, o de bulbillos de las axilas de las hojas. Esta técnica es laboriosa y dilatada en el tiempo ya que para alcanzar el tamaño comercial de estos bulbillos se puede tardar unos dos años.

Actualmente también existe la posibilidad de su propagación mediante la técnica in vitro, cultivo de embriones en un medio artificial.

Si los tenemos plantados en maceta o en el jardín, cuando los arranquemos podemos encontrar pequeños bulbillos que tras plantarlos por separado, cada año engrosan hasta alcanzar un calibre adecuado y con él conseguir que florezcan como sus progenitores.

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Floresyplantas.net
Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

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