Ramo de Gypsophila paniculata
No es muy habitual comprar o regalar un ramo de Gypsophila paniculata. Esta planta de flor de ciclo anual se cultiva principalmente para ser utilizada como complemento (verde ornamental) en los ramos florales, aportando en ellos volumen y luminosidad gracias a sus masas de pequeñísimas flores.

Como decimos, esta planta perteneciente a la familia Caryophylláceas y originaria de Europa y Centro de Asia, se utilizan sus tallos floríferos como complemento en los ramos de flor. Los tallos de Gypsophila paniculata de primera calidad se utilizan en los ramos tradicionales, mientras que las calidades inferiores son indicadas para los bouquets, pequeños ramos de mano e incluso en los utilizados como centros de mesa.
Salvando las diferencias, sí existe un cierto parecido de esta planta con el Statice desde el punto de vista de su conservación. Así permite extraer del ramo la Gypsophila paniculata una vez que comienzan a marchitarse las flores principales a las que a compaña, dejándolas secar y utilizarse de forma individual como pequeños pomos de flores blancas en ramillete.
Para una adecuada duración de la Gypsophila paniculata en el ramo cuando la cultivamos en el jardín, debemos colocar sus tallos florales tras su corte en cubos con agua. Su corte debe de realizarse a primeras horas de la mañana para que están tengan la mayor turgencia posible. Inmediatamente después, se recortarán los tallos a la altura deseada y se colocarán en el jarrón con agua a la que añadiremos un conservante de flor para evitar la aparición de bacterias y algas en el agua.
Una práctica importante en este sentido, es cambiar el agua del jarrón cada dos días, aprovechando para recortar las bases de los tallos un centímetro con el objetivo de limpiar la zona de corte. Y por supuesto, en cada cambio de agua, reponer el conservante a la dosis recomendada por el fabricante.















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