Huertos urbanos y escuelas infantiles

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huertos urbanos en escuelas infantiles

Durante estos últimos años podemos ver como gracias a iniciativas de instituciones públicas, de escuelas y de la participación ciudadana, los huertos urbanos han ido creciendo por todas las ciudades. Estas zonas de cultivo son entendidos como espacios de ocio, educativos, terapéuticos, de integración y relación entre vecinas y vecinos.

Huertos urbanos y escuelas infantiles

Los huertos urbanos alcanzan una gran dimensión social cuando cruzan los estándares preestablecidos de espacios en campos y se integran en balcones, terrazas y espacios habilitados para tal fin en áreas públicas, escuelas, etc.

Así, llama la atención que mientras se pasea por determinadas calles, cómo en estos pequeños espacios verdes tradicionales, se pueden llegar a ver balcones con tomates y geranios, tiestos llenos de plantas aromáticas y pequeños huertos en casas.

En esta ocasión nos centramos en los huertos urbanos y las escuelas infantiles. Los niños son seres curiosos por naturaleza, les encanta el misterio y aprender cosas nuevas y sembrar o plantar verduras junto con ellos… les es una experiencia única.

Un huerto urbano en una escuela infantil es un valor añadido a la enseñanza para los alumnos. Actividades al aire libre, el conocimiento y el respeto a las plantas, el saber de dónde proviene una hortaliza o fruto determinado… son factores y cuestiones que les enriquecen de forma muy positiva.

Escuela Infantil y Guardería La LlunaUn ejemplo de los huertos urbanos y escuelas infantiles lo encontramos en la escuela infantil y guardería La Lluna, situada en la localidad valenciana de L’ Eliana. En ella se ha habilitado una zona en la que se ha establecido un huerto urbano y al que se asocian una serie de actividades culturales para los niños y niñas del centro.

Tal y como nos comenta Sonia Ponce, directora de la escuela infantil y guardería La Lluna, la idea de instalar un huerto urbano ha sido fantástica, tanto para los pequeños como para el profesorado. ¿Y por qué no, también para sus padres? que les encanta ver como sus hijos se familiarizan con las frutas y verduras de la forma más natural posible.

Vicente Cotanda es el responsable de la gestión del huerto urbano. Es quien decide que especies cultivar según la época del año, distribuir su plantación para que los más pequeños puedan caminar entre las plantas sin dificultad, mantenerlas limpias de malas hierbas y que estas plantas se encuentren en el mejor estado posible bajo el marco de cultivo ecológico.

Francisco Ponce y Vicente Cotanda seleccionando el plantel

Tal y como nos comenta Vicente, estas labores deben realizarse exclusivamente por personal especializado, dejando a los ‘pequeños alumnos’ sólo las tareas de sembrar, tocar las plantas, recolectarlas… labores que les encanta. Otro aspecto que les llama la atención y les ilusiona es el verlas cómo crecen… que de unas flores van formándose los frutos… que estos engordan… cambian de color… y cuando maduran los recolectan para comérselos. Es una forma acertada de acercar el consumo a la fruta y hortaliza a su nutrición de forma amigable.

Un huerto urbano en la escuela permite el pasear un rato ‘por el campo’, hablar de tipos de plantas, formas de las frutas, sus colores, las variedades, sus valores nutricionales… en definitiva un mundo con el que se les puede hacer ver que para “comer fresas no hace falta mezclarlas con lácteos”.

Agradecimientos a la Escuela Infantil y Guardería La Lluna: www.escuelalalluna.es

1 Comentario

  1. Excelente iniciativa. Es un buen ejemplo de educación ambiental para los niños, no hay nada mejor que comenzar desde pequeños.

    Yo personalmente, intento educar a mi hijo gracias a un pequeño huerto en casa (en terraza).

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