Ilex aquifolium

0
524
ilex aquifolium

El Ilex aquifolium o Acebo es un símbolo de la Navidad y en España se prohíbe coger sus ramas del campo por estar considerada una especie en peligro de extinción. En jardinería es más habitual encontrarlos en jardines del centro y norte de España que en las zonas más calurosas y secas. Esta no solo es derivada de su recolección con fines ornamentales, sino también por sus usos medicinales, cinegéticos y en ebanistería por ejemplo.

Su crecimiento es más bien lento y soporta mal los trasplantes, aunque muy bien las podas fuertes y de ahí su utilización para setos. Ornamentalmente, se sutilizan diversas variedades de Ilex aquifolium, con diferentes tonos de hojas, frutos y velocidades de crecimiento.

En su hábitat se encuentran formando parte, con ejemplares sueltos, del sotobosque de robledales y hayedos especialmente, aunque en ocasiones puede llegar a formar un denso matorral como especie dominante. Requiere ambientes húmedos y umbríos creciendo bien en suelos frescos y sueltos, preferentemente silíceos.

ilex aquifolium

El Acebo

El Acebo, de nombre botánico Ilex aquifolium, lo podemos encontrar en la Europa centromeridional, desde la península Ibérica, al Cáucaso, en Persia y África septentrional. Pertenece a la familia Aquifoliáceas y se le conoce también de forma popular como Aceba, Acebro, Cardón, Cardonera, etc.

Es un arbusto de forma piramidal con copa densa y ramosa desde su base, de tronco recto y corteza lisa de color verde al principio y grisácea después, puede alcanzar fácilmente los 8 ó más de 10 metros de altura. Sus hojas pueden durar unos cinco años, son perennes y coriáceas, simples, pecioladas, alternas, con forma ovalada y de color verde oscuro brillante, con márgenes irregularmente dentados (espinosos) y superficie lisa (las hay variegata en muchas tonalidades).

Sus flores son unisexuales, muy pequeñas, blancas y brevemente pedunculadas que nacen de las axilas de las hojas solitarias o en ramilletes, aunque carecen de interés ornamental. El Acebo es una planta dioica, por lo que existen plantas macho y plantas hembras. Las femeninas son dialipetalas y las masculinas rotáceas aunque todas de color blanco o rosado y ocasionalmente manchadas de púrpura. Una vez fecundadas producen frutos carnosos muy decorativos, que se le conoce con el nombre de cucos o cuquillos y que son técnicamente drupas globosas u ovales de color verde al principio y de un color rojo intenso o amarillo vivo al final, conteniendo unas cuatro semillas. Estos frutos se mantienen durante todo el invierno. Su propagación es por semilla o mediante estaquilla ligeramente lignificada.

ilex aquifolium

Variedades de Ilex aquifolium

Existen más de 400 especies de plantas dentro del género Ilex y en su conjunto y fruto de la globalización, se encuentran repartidas prácticamente por todo el mundo. Entre las especies más populares y de uso ornamental, está el Ilex aquifolium o Acebo y dentro de esta especie existen diferentes variedades. A continuación nombramos algunas de las más populares:

  • Ilex aquifolium ‘Algarviensis Chodat’
  • Ilex aquifolium ‘Alaska’
  • Ilex aquifolium ‘Algenteomarginata’ variedad de hoja variegata.
  • Ilex aquifolium ‘Balearica’
  • Ilex aquifolium ‘Barcinonae Pau’
  • Ilex aquifolium ‘Heterophyllum Rchb’
  • Ilex aquifolium ‘Laetevirens Sennen’
  • Ilex aquifolium ‘J.C. Van Tol’
  • Ilex aquifolium ‘Senencens Gaudin’…

Como vemos hay bastantes variedades de acebo que podemos distinguir, sobre todo por el color de sus hojas y tonalidad de sus frutos. Hay variedades con hojas totalmente verdes o con matices amarillos que pueden ser desde muy sutiles a muy intensos, incluso algunas son prácticamente amarillas. Por otra parte, si nos centramos en el grupo de los acebos verdes, la manera más efectiva de diferenciarlos será fijándonos en los distintos tipos de hoja que pueden tener. Pero sean las hojas del color que sean y tengan la forma que tengan, todas las variedades que tienen bayas son siempre hembras.

Las diferencias radican en la tonalidad de color de sus frutos, tamaño de hojas y velocidad de desarrollo principalmente. Pero hay que tener en cuenta que también existen otras especies de Ilex de gran valor ornamental, como por ejemplo el Ilex cornuta o el Ilex crenata.

El Acebo en el jardín

El Acebo (Ilex aquifolium) goza de una gran popularidad como planta ornamental vinculada a la Navidad, principalmente por tener en esta época del año unos atractivos frutos brillantes y de color rojo intenso. Como consecuencia de ello ha vivido una depredación salvaje y actualmente es una especie protegida en varios lugares de Europa, entre ellos España.

Pero el Acebo es una planta muy demandada para la jardinería y por ello existen viveros profesionales que lo cultivan como plantas en maceta en diferentes tamaños y estilos. Los hay en pequeños tamaños en contenedor desde 12 centímetro de diámetro… e incluso menos, trabajados en forma de bola con pie alto, hasta ejemplares de más de un metro de altura… que pueden ser comercializados en cualquier época del año, aunque es a partir de otoño y sobre todo en Navidad, cuando goza de mayor demanda.

ilex aquifolium

Su valor ornamental está especialmente centrado en sus pequeños frutos (drupas globosas u ovales), brillantes y de color rojo intenso que se mantienen durante todo el invierno. También, el hecho de fructificar en invierno le da a esta planta un valor ecológico muy importante en su hábitat natural, al ser una buena fuente de alimento para muchas especies, especialmente de pájaros, en la estación más dura por la escasez de recursos. Pero cuidado, estos mismos frutos se consideran purgantes y vomitivos para los humanos.

El Acebo en el jardín puede ser utilizado como planta arbustiva individual o en grupo para la formación de setos dada su gran capacidad de brotación y soportar podas drásticas. Es una planta que se desarrolla mejor en zonas frescas del interior que en las zonas cálidas de la costa.

Es un arbusto de crecimiento lento, que tolera mal los transplantes, pero que una vez arraigado, con el tiempo puede alcanzar fácilmente los 8 ó 10 metros de altura con un porte piramidal muy marcado. Por ello, si deseamos tenerla como planta aislada, debemos de prever su espacio para no tener que prescindir de ella cuando se encuentre en su mejor momento. Su vida es muy larga ya que puede sobrepasar perfectamente los 100 años e incluso existe documentación de ejemplares con cerca de 500 años.

Como planta de seto, el ilex aquifolium puede plantarse con una separación entre plantas de medio metro. Esta distancia puede ser mayor o menor en función de la prisa que tengamos en conseguir un adecuado tupido.

El ilex aquifolium es una planta dioica, por lo que existen plantas macho y plantas hembras. Así, los frutos sólo los producen las plantas hembra. Si queremos asegurarnos de obtener frutos en nuestros Acebos en el jardín, debemos asegurarnos, además de tener Acebos hembras, de que por lo menos tengamos cerca una planta macho que las polinice. En este aspecto, no podemos determinar el sexo del Acebo hasta que las plantas inician su floración y para ello necesitan hasta cuatro años de edad.

El sustrato ideal es ligeramente ácido, aunque tolera ligeramente los suelos calcáreos. Eso sí, es bastante exigente en humedad, sobre todo en verano.

En cuanto al abonado no es muy complicado, un fertilizante equilibrado utilizado de forma habitual en el mantenimiento del jardín le será más que suficiente. Sólo tenemos que tener en cuenta no ser muy generosos con el nitrógeno en otoño y sí con los abonos potásicos para obtener plantas fuertes durante el invierno.

Salvo en el caso de ser utilizados como setos, que su poda puede realizarse a comienzos de primavera para evitar eliminar sus frutos invernales, su crecimiento es lento, constante y de por sí muy bien formado como planta piramidal. Otra excepción es cuando se tratan de formas ornamentales artificiales del tipo topiario, entonces sí está justificada la poda de formación y como decimos, antes de su floración.

Como planta muy rústica, carece prácticamente de plagas y enfermedades a tener en cuenta en el jardín.

ilex aquifolium

El Acebo en Navidad

Destacábamos al principio que el Acebo es todo un símbolo de la Navidad ya que sus brillantes frutos de color rojo intenso están muy vinculados ornamentalmente con esta festividad. Es muy habitual encontrarlo en las grandes superficies durante los meses de noviembre y diciembre, expuestos como pequeñas plantitas de Acebo que al no tener frutos por su edad, se les añaden frutos artificiales como toque característico de la especie.

Como ramas cortadas se utilizan en arreglos florales navideños aportando toques clásicos de esta festividad en puertas, entradas a la casa… en incluso en los salones. Según regiones y costumbres, el Acebo viene a formar parte de un grupo de plantas para la Navidad en las que además están las Poinsettias, el Muérdago y el Abeto. Hay quien también incluye en esta lista al Musgo por su utilización en belenes y otras combinaciones ornamentales.

Reproducción de los acebos

Como especie protegida apreciada por sus decorativas bayas, damos una serie de consejos para su multiplicación y contribuir así a su protección.

El Ilex aquifolium se puede reproducir tanto por esqueje como por semilla. El primer método es más complicado y por ello prácticamente sólo se puede conseguir en viveros. En casa, lo mejor es realizarlo por semilla.

Para la reproducción de acebos paso a paso, lo primero es seleccionar unas cuantas bayas (son los frutos del acebo) y que en su interior encontraremos las semillas. Las cogemos y sin extraer las semillas, las introducimos en un recipiente con arena que se encargará de que las semillas no se sequen completamente e introduciremos este recipiente en el frigorífico durante dos meses, de forma que las semillas obtengan el frío necesario que mejorará su germinación.

Ilex aquifolium

Transcurrido este tiempo, llenaremos unas bandejas o jardineras con un ‘sustrato tipo especial para plantas de interior’, sacaremos las bayas del recipiente, retiraremos la arena, desharemos los frutos para separar las semillas y las extenderemos sobre el sustrato, recubriéndolas seguidamente con el mismo sustrato con un grosor de un par de centímetros.

Regaremos y mantendremos la humedad durante toda la fase de germinación. Si el sustrato se quedase seco, las semillas en fase de germinación morirían. Cuando empiecen a brotar los acebos, los iremos regando y abonando hasta que alcancen un tamaño adecuado para su trasplante a una maceta mayor. Durante este tiempo tendremos las plántulas al exterior para que se desarrollen fuertes y sanas.

Aproximadamente al año de su trasplante, podemos cambiarlas de contenedor o plantarlas directamente en el jardín. Le gustan las zonas expuestas y frescas.

Curiosidades del Acebo

Conocidas sus cualidades medicinales desde muy antiguo, sus propiedades derivan de la presencia en sus hojas de ilicina (ilixantina), ácido cafetánico, dextrosa, goma, cera y otras sustancias en menor cantidad. Antiguamente se usaba como diurético y como laxante en infusión tras cocer sus hojas, sabiendo que sus frutos son purgantes e incluso en dosis altas provoca el vómito.

De la corteza de su tronco y ramas se puede obtener la ‘liga o liria’ tras su cocción y fermentado usada para cazar pájaros. Con esta sustancia viscosa se embadurnan las hojas de esparto o de juncos que son colocadas en sitios que visitan los pájaros, éstos quedan pegados a ellas por sus plumas.

El Acebo también tiene una madera muy apreciada en ebanistería por ser muy dura y compacta, hasta el extremo que igual que sucede con la madera del boj (Buxus sempervirens) y del palosanto (Bulnesia sarmientoi), esta no flota en el agua. Se usa en marquetería, tornería, herramientas de carpintero, culatas de armas de fuego, etc. Hay quien afirma que ‘la varita de Harry Potter’ estaba hecha de madera de acebo.

El acebo, especie protegida

Actualmente la provincia de Soria tiene más de 1.500 Hectáreas en acebales puros de origen natural y en su municipio de Oncala se celebra el 9 de diciembre de cada año su tradicional Fiesta del Acebo.

El Acebo, para los celtas, era un arbusto sagrado que utilizaban en el solsticio de invierno para atraer suerte y prosperidad. Este árbol sagrado era denominado Tinne, guardián de la sabiduría durante la época oscura del año, el invierno. También creían los celtas que si se portaba una bolsa con sus hojas y bayas se aumentaba la capacidad de atracción del hombre sobre la mujer.

Es un árbol que ayuda a crecer interiormente y entre las diversas leyendas también hay una que afirma que si se cortan sus ramas al amanecer se podrían descubrir tesoros o situaciones ocultas. Quizás derivado de ello, que el acebo es además un poderoso talismán para proteger los negocios.

Ilex aquifolium

El Acebo de Soria y su protección

Con la llegada de la Navidad hay hogares en los que no puede faltar un trocito del árbol navideño por excelencia: El Acebo. Según cuenta la leyenda, promete traer la suerte a dicho hogar durante todo el año, de ahí que sean tan preciados.

Si bien es cierto que este árbol está muy protegido, las ramas que se venden en floristerías, centros de jardinería o en mercados navideños, provienen de podas permitidas y controladas sobre plantaciones cultivadas o previstas para tal fin. Una de las zonas con manchas boscosas de acebales más importantes de Europa y de donde provienen la mayoría de estas ramas de acebos que se venden en España está en la ciudad de Soria. De estas masas boscosas se recolectan cada año más de 3.000 kilos de ramas de acebos. Esta ciudad está tan asociada al Ilex aquifolium que durante el mes de diciembre se convierte en el centro europeo del acebo, con la organización de rutas por los acebales, talleres y cursos de decoración con centros de acebos.

Los acebales de Soria se extienden por las sierras del norte de la provincia y más concretamente en la comarca de Tierras Altas. Son bosques cuidados por sus vecinos y que gracias a su protección perduran en el paisaje de las tierras sorianas. Sólo la comarca de Tierras Altas cuenta con más de 600 hectáreas de acebales destacándose los de Oncala, Castilfrío de la Sierra o Las Aldehuelas.

Estas masas boscosas de acebo se suele encontrar en zonas de dehesa boyal y su frondosidad hace que los senderos que recorren un acebal vayan por inmensas bóvedas naturales (llamadas sestiles o cuadras naturales), formadas por las propias ramas, donde se refugia la fauna de la sierra como corzos, jabalíes, zorros y aves como los tordos, zorzales o petirrojos buscando refugio en los meses de invierno o frescor en verano.

Destacar que como especie protegida solamente se permite la realización de podas de Ilex aquifolium controladas con el permiso y supervisión de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, ayudando a regenerar el bosque y cuidarlo de una forma sostenible.

La mancomunidad de Tierras Altas de Soria aprovecha el potencial turístico de estas zonas realizando actividades para toda la familia como visitas guiadas a los acebales de la mano de guías naturalistas y talleres de centros de Acebo y decoración navideña. Allí puede aprenderse a realizar curiosos conjuntos decorativos: coronas, guirnaldas, centros ideales para la decoración de nuestras casas en estos días de Navidad.

Compartir
Artículo anteriorFertilizantes y las materias primas
Artículo siguienteCalendario del jardín en diciembre
Floresyplantas.net
Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

No hay comentarios

Dejar respuesta