Viola cornuta

0
7848
Viola cornuta

Con la llegada del otoño en el hemisferio norte se comienzan a ver las primeras plantas de temporada de Viola cornuta. Son “hermanas” de la popular Viola x wittrockiana, conocida popularmente como pensamiento. Su aspecto es muy similar aunque la planta es más compacta y sus flores son algo más diminutas y su floración mucho más abundante.

Su nombre científico es el de Viola cornuta y pertenece a la familia de las violáces. También se la conoce popularmente con nombres como Violeta, Violeta cornuda, Violeta de los Pirineos. Es originaria de la región mediterránea europea y está considerada como un endemismo de los Pirineos y de la Cordillera Cantábrica en España. Curiosamente está incluida en la lista roja de especies en peligro de Andorra.

La Viola cornuta es una planta perenne de hojas de color verde intenso. De oblongas a redondeadas, ovaladas y bien pecioladas que crecen desde la base de la planta. Su tamaño como planta se puede situar entre los 10 y 25 centímetros de altura.

Sus flores son bastante más pequeñas que las de la Viola x wittrockiana, son olorosas y se utilizan en la decoración en gastronomía, siendo comestibles. Las flores de Viola cornuta poseen un delicado aroma y cuando se saborean tienen un gusto delicado y suave, por lo que es aconsejable degustarlas cuando se nos presenten como acompañamiento de un plato.

El colorido de sus flores puede ser muy variado ya que al ser una planta ornamental, constantemente aparecen nuevas variedades en las que el color de sus flores es la mayor novedad. Como tónica constante está el bicolor en sus flores, siendo los dominantes los azules, el violeta oscuro y el amarillo en estas combinaciones.

Como decimos, su floración se centra en el hemisferio norte durante los meses de septiembre a principios de abril.

Viola cornuta

La Viola cornuta es utilizada como planta ornamental en maceta dentro de las plantas de temporada en otoño. Lo más normal es utilizarlas para la creación de rocallas, macizos y borduras, aunque es cada día más habitual disfrutarlas de forma individual o en pequeños grupos en patios, terrazas, balcones… e incluso en el interior del hogar como pequeño detalle de flor. En tal caso, se recomienda ubicarlas lo más cerca posible de las fuentes de luz como son las ventanas.

El cultivo de la Viola cornuta

El cultivo de la Viola cornuta es muy sencillo y se comienza mediante la siembra de sus semillas a finales del verano. Su ubicación en el jardín es a pleno sol y el terreno debe de ser rico en materia orgánica.

Los aficionados a la bricojardinería suelen comprar sobres de semillas, tanto hortícolas como ornamentales, para su cultivo. El saber o tener información técnica profesional al respecto es de gran ayuda. En este caso, aportamos datos técnicos de interés referente al cultivo de la Viola cornuta. Estos datos deben de tomarse siempre como orientación ya que según las variedades cultivadas, substrato utilizado, clima, etc. puede variar notablemente los resultados.

Viola cornuta

Como planta ornamental de temporada y dentro del grupo de plantas de otoño, tras realizar el semillero y tener las plántulas ya germinadas (planta joven), procederemos a su plantación en unas macetas de unos 10 centímetros de diámetro aproximadamente. Una vez crezcan y adquieran un tamaño razonable, las podremos plantar en el jardín directamente… tal y como las hubiésemos comprado directamente de un vivero, centro de jardinería, etc.

El sustrato indicado en este caso es un ‘sustrato universal’ o ‘sustrato para plantas de exterior’, con un pH de entre 5,8 y 6. La Ec (conductibilidad eléctrica del sustrato) deseada debe de situarse entre 1 y 1,5.

Las temperaturas ideales son entre 2 a 5ºC durante la noche y de 20 a 22ºC durante el día. Por debajo de ellas se ralentizará su desarrollo y por encima se acelerará, en ambos casos, su crecimiento no será el idóneo.

La exposición de las nuevas plantas recién plantadas será a pleno sol ya que en esta época del año, cuando se cultiva la Viola cornuta, el tiempo no es muy caluroso.

Los riegos serán moderados, siendo frecuentes durante la primera semana y distanciados durante el resto del cultivo para favorecer el desarrollo radicular.

Los abonados pueden realizarse a partir de las 4 ó 5 semanas de cultivo con un abono del tipo 18-12-24 en fertirrigación (abono mezclado en el agua de riego), a una dosis de 1 gramo por litro y con una frecuencia de 2 veces a la semana.

Las plagas más comunes que se pueden presentar son el Pulgón y las Orugas.

En cuanto a las enfermedades no son muy frecuentes, pero en el caso de riesgo, la Alternaria, la Tielaviopsis y la Cercospora pueden ser los más propensos a manifestarse.

En estas condiciones, el tiempo de cultivo de la Viola cornuta desde su repicado (plantación a la maceta) y estar listas para su plantación directamente al jardín es de 8 a 12 semanas.

Compartir
Artículo anteriorEstanques piscina
Artículo siguienteRebaja del IVA de flores y plantas ornamentales
Floresyplantas.net
Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

No hay comentarios

Dejar respuesta