Plantación de trepadoras 2

0
1790
plantas trepadoras
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

En el artículo sobre Plantación de trepadoras 1 hemos hablado de aspectos generales. En esta ocasión hablaremos de la metodología de su plantación.

Para la plantación de trepadoras seguiremos los siguientes pasos:

El método es cavar un hoyo del doble del diámetro del cepellón como mínimo, procurando que este esté a unos 30 centímetros alejado de la pared. Aprovecharemos para mejorar las características del terreno.

Para ello añadiremos de un 20 a un 40% de sustrato universal o de plantación sobre el mayor volumen de tierra posible. Recordemos que las trepadoras vivirán mucho tiempo en ese espacio. Mezclaremos homogéneamente.

También aprovecharemos para incorporar un buen abono orgánico o de liberación lenta como fertilización de fondo.

El añadir estas mejoras en el terreno, también ayudará a mantener una mayor humedad a disposición de la planta.

Llenaremos el hoyo con agua para que la humedad se reparta como un gran bulbo húmedo alrededor de la zona de plantación.

Entresacaremos algunas de las raíces que se encuentran en la parte exterior del cepellón con cuidado de no romperlas en exceso para facilitar su dispersión. Esto es muy importante, sobre todo si la planta está mucho tiempo en la maceta y sus raíces se encuentran fuertemente enrolladas.

Durante la plantación procuraremos que el nivel de plantación sea unos 3 ó 5 centímetros por encima del que la planta tiene en su cepellón. Con ello ayudaremos a emitir nuevas raíces por encima de la base del tallo.

Cubriremos el hoyo con la tierra mejorada, la aprisionaremos muy ligeramente y regaremos abundantemente. Podemos hacer un pequeño montículo alrededor de la zona de plantación para favorecer la acumulación del agua de riego, sobre todo durante los dos primeros meses de la plantación.

Sujetaremos los tallos guía a la estructura, distribúyelos de manera uniforme y extiéndelos a lo ancho por la parte inferior. Los podaremos si es preciso para favorecer su brotación.

Estos atados deben de hacerse con rafias que no estrangulen ni dañen a las ramas. Dejemos la mayor holgura posible ya que los tallos engordan con el tiempo.

Si lo deseamos, podemos extender una fina capa de varios centímetros de mantillo después de haber empapado bien la tierra, así reduciremos la perdida de agua y servirá de enmienda orgánica durante los siguientes meses.

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Compartir
Artículo anteriorRudbeckia fulgida
Artículo siguientePinotage
Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

No hay comentarios

Dejar respuesta