Recorrer los pabellones de IFEMA MADRID durante la celebración de esta gran cita internacional supone adentrarse en una inmensa área comestible, un espacio donde la botánica, la agronomía y el mercado se dan la mano.
De hecho, para quienes sentimos afinidad por el mundo vegetal, observar la oferta de productos hortofrutícolas en un contexto de globalización resulta un ejercicio de análisis verdaderamente interesante.
El comercio mundial demanda una diferenciación constante, y es ahí donde la riqueza de especies, las nuevas variedades desarrolladas por los obtentores y las innovadoras formas de presentación juegan un papel fundamental para captar la atención del consumidor.
En este sentido, los expositores saben que un tomate, una manzana o una lechuga no son solo productos agrícolas, sino alimentos que entran por los ojos gracias a una cuidada selección genética que mejora su morfología, color, textura y vida útil en los lineales de los supermercados de todo el planeta, a lo que se suma un cuidado en la presentación así como nuevas ideas de su consumo.
En este marco ferial, la oferta es global. Caminando entre los diferentes pabellones, uno puede apreciar cómo la distribución de los productos se organiza por países, mostrando lo mejor de cada latitud. La diversidad vegetal es asombrosa, evidenciando cómo la mejora vegetal trabaja para adaptar los cultivos a los gustos específicos de consumidores muy lejanos, logrando que una variedad concreta viaje miles de kilómetros manteniendo intactas sus cualidades organolépticas y su atractivo visual gracias a una presentación impecable. Se trata de un escaparate donde la estética de los frutos, el diseño de sus envases y la uniformidad de las partidas marcan el éxito de las operaciones comerciales.

Fruit Attraction 2026 en cifras y la riqueza de la regionalización productiva
Una de las fuerzas de este certamen se refleja en su capacidad de convocatoria y en los datos económicos que genera. A su cierre, la organización a cargo de IFEMA MADRID y FEPEX, confirmaba la asistencia de más de 121.000 profesionales procedentes de más de 150 países. Además, la feria, que ha ocupado una extensión de 162.000 metros cuadrados, ha logrado reunir a 2.500 empresas expositoras procedentes de 78 países diferentes.
Para hacernos una idea del volumen de negocio y de actividad humana que esto supone, basta señalar que el evento ha dejado un impacto económico en la ciudad de Madrid (España) de 419 millones de euros, con un incremento del 3 % respecto a la edición de 2025, ayudando al mantenimiento de más de tres mil empleos en la región. El récord de asistencia simultánea se batió durante la segunda jornada, cuando más de 55.200 personas confirmaban el liderazgo internacional del evento.
La participación nacional en Fruit Attraction
Dentro de este vasto mosaico internacional, la participación nacional ha supuesto el 51 % del total de la feria, mostrando una radiografía perfecta de la geografía agraria española.
Lo más destacable de la oferta de nuestro país es la enorme diversidad de productos diferenciados según la climatología de cada zona. La presencia de todas las comunidades autónomas productoras permite al visitante entender cómo el relieve y el clima determinan la vocación agrícola de cada territorio.
En este contexto y como ejemplos, las regiones con climas mediterráneos cálidos exponen todo su potencial en cítricos, mostrando variedades que cubren largos calendarios de recolección. En las zonas de interior, donde la integral térmica y el suelo lo propician, el viñedo y la fruta de hueso toman el relevo con producciones de gran valor comercial.
Este mapa vegetal encuentra uno de sus puntos más singulares en el sureste peninsular. Almería y Murcia exhiben con orgullo su condición de ser la verdadera huerta de Europa. Las condiciones ambientales de estas provincias, combinadas con la alta tecnología en riegos y estructuras de protección, permiten una producción hortícola continuada que abastece los mercados continentales durante todo el año, incluidos los más fríos.
El conjunto del país consolida así unas cifras que hablan por sí solas, posicionando a las frutas y hortalizas como el primer sector de la agricultura española. Con un valor que sobrepasa los 21.900 millones de euros en 2025 y una producción anual en torno a los 24,64 millones de toneladas, España destina cerca del 60 % de su volumen a la exportación, apoyándose en la enorme diversidad de especies que cultiva a lo largo de toda su geografía.
La patata como Producto Estrella de Fruit Attraction 2026
Al hablar de especies vegetales de importancia global, la organización ha querido ceder el gran protagonismo de esta 18ª edición a la patata, nombrándola Producto Estrella del certamen.
Desde el punto de vista botánico y agronómico, este tubérculo es un ejemplo de adaptación y diversidad genética. Lejos de ser un producto homogéneo, el mercado actual ofrece un abanico muy amplio de variedades, cada una seleccionada por características específicas como el color de la piel, la textura de la pulpa, la aptitud para el lavado o su comportamiento culinario.
Esta versatilidad es la que ha convertido a la patata en un alimento básico a nivel mundial y en un foco constante de innovación para las empresas productoras y comercializadoras.

I Simposio Internacional de la Patata
Para dotar de contenido técnico a esta iniciativa, FEPEX, en colaboración con la propia feria y Europatat, organizó el I Simposio Internacional de la Patata el día anterior a la apertura.
El encuentro congregó a productores, industria y agentes de la comercialización para debatir sobre los retos fitosanitarios, las tendencias en el consumo y la situación del comercio en el continente europeo. En estas sesiones, quedó de manifiesto que el conocimiento sobre las distintas variedades y su correcta presentación en el punto de venta, son factores determinantes para revitalizar el consumo y aportar valor añadido a toda la cadena de suministro.
En torno a ello, la vertiente promocional ha sido muy activa, buscando impactar visualmente en los profesionales y en la sociedad. Quienes llegaron a la feria en transporte público pudieron ver la cartelería en estaciones tan transitadas como Nuevos Ministerios y Plaza de España.
Una vez en los pabellones, el Tour de la Patata resultó ser una herramienta muy práctica, ya que mediante un distintivo específico permitía a los visitantes localizar rápidamente a los expositores relacionados con este cultivo, facilitando el descubrimiento de nuevas variedades y formatos de envasado.
El programa se completó con demostraciones gastronómicas como un showcooking de patata asada, la presencia de animadores por los pasillos, y una interesante actividad divulgativa en el IES Gabriel García Márquez, guiada por el comunicador Daniel del Toro, orientada a educar a los más jóvenes sobre el valor de este alimento.
Fruit Attraction reconoce la innovación del sector hortofrutícola con la entrega de los Innovation Hub Awards
La innovación es el motor que permite al sector vegetal seguir adaptándose a un consumidor cada vez más exigente en cuanto a calidad visual, facilidad de consumo y respeto al entorno.
Este esfuerzo se materializa en los Innovation Hub Awards, unos galardones que, tras la presentación de nueve finalistas ante un jurado experto, han premiado las soluciones más vanguardistas en tres categorías diferenciadas, todas ellas con un impacto directo en cómo se producen y presentan los alimentos hoy en día.
Categoría Fresh Produce
En la categoría Fresh Produce, la empresa UNICA se alzó con el premio gracias a Popits®, un pepino de un bocado. Este producto es la clara demostración de cómo la investigación en mejora genética vegetal busca dar respuesta a las nuevas pautas de consumo, conocidas como convenience.
Reducir el tamaño del fruto mediante hibridación, manteniendo el sabor crujiente y creando un formato ideal para el picoteo saludable, demuestra el increíble potencial plástico de las especies hortícolas y la importancia de la presentación comercial para abrir nuevos nichos de mercado.
Categoría F&V Industry
Por su parte, el galardón en la categoría F&V Industry recayó en la empresa POLYFLY por su proyecto centrado en el uso de sírfidos polinizadores. Esta innovación entronca directamente con el interés por los ecosistemas naturales y las relaciones simbióticas entre flora y fauna.
La introducción de estos insectos en los cultivos no solo asegura un correcto cuajado de los frutos, garantizando su uniformidad morfológica para el mercado, sino que también actúan como depredadores naturales de plagas, mejorando la sanidad vegetal de forma biológica.
Categoría Acciones de Sostenibilidad y Compromiso
Finalmente, el premio de Acciones de Sostenibilidad y Compromiso fue entregado a AIMPLAS por el desarrollo de separadores compostables para botellas de aceite de oliva premium, fabricados a partir de los propios restos de poda del olivar.
Esta iniciativa cierra el círculo de la economía agraria, aprovechando la biomasa vegetal de la propia finca para crear envases y elementos de presentación sostenibles, reduciendo el uso de plásticos derivados del petróleo.
Los tres proyectos, que recibieron una dotación de 2.000 euros cada uno, ilustran cómo la industria trabaja desde la semilla hasta el empaquetado.
En su conjunto, la observación detallada de este escaparate mundial como es Fruit Attraction, nos confirma que la agricultura es una disciplina viva y en constante movimiento. Como también que la diversidad regional y la especialización productiva son los grandes valores que permiten a nuestro sector seguir conquistando las despensas de los mercados más exigentes.

