Curso de técnicas de viverismo

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Curso de viverismo profesional

Riego, sustratos, sanidad vegetal, fertilización, siembra, esquejado, trasplante, espaciado, podas, etc. son técnicas culturales que en gran medida, su éxito va directamente relacionado con su gestión.

A estas técnicas hay que añadirles los factores de luminosidad, temperatura y humedad relativa, por ejemplo, así como la especie e incluso la variedad que se cultiva. Si a todo ello se le suma el tipo de instalaciones, se convierte en todo un mundo de variantes que dan visibilidad, tanto positiva como negativa, al profesional que las gestiona.

Cultivo en invernadero

Sector viverístico en constante evolución

El sector viverístico se encuentra en constante evolución y como consecuencia, los profesionales que trabajan en él también deben ir adquiriendo los conocimientos necesarios para estar al día.

Mejoran las variedades que ponen en el mercado las empresas genetistas. También cambian, muchas veces asociadas a la moda, los formatos de presentación de las plantas en el mercado. Y por supuesto, aparecen nuevos materiales e insumos que deben tenerse en cuenta.

Nuevas variedades que no pueden ser legalmente reproducidas por estar protegidas por sus correspondientes royalties (derechos de autor). Nuevos agronutrientes con formulaciones más específicas, así como bioestimulantes agrícolas y microorganismos para el suelo que permiten a la planta responder mejor ante determinados niveles de estrés.

También los insumos, sobre todo en el sector ornamental, orientados a facilitar la venta final mediante un impacto de marketing en el punto de venta y que fortalezca la venta por impulso.

Temáticas de un curso de técnicas de viverismo

Viveristas profesionales y técnicos de campo, así como estudiantes y todos aquellos profesionales relacionados con el sector viverístico, demandan cursos que les permita implementar sus conocimientos y mejorar así resultados en producción.

Estos cursos suelen estar organizados principalmente por organismos oficiales, si bien también existen, a menor escala, iniciativas privadas que los convocan.

Las temáticas basadas en técnicas de viverismo para estos cursos suelen mantener un mismo patrón. Cada año, … cada curso, puede aportar algunas variantes, si bien en este corto plazo de tiempo no se dan para grandes diferencias.

Esquejes ornamentales

¿Entonces, qué aporta un curso de técnicas de viverismo? Pues en la mayoría de ocasiones, al margen de alguna novedad técnica, la oportunidad de intercambio de conocimientos.

Un factor a tener en cuenta es que cada profesional vive en su ‘mundo profesional’, cultivando bajo unos determinados métodos. En estos cursos se tiene la oportunidad de ver otras opciones que en muchos casos pueden ser aplicadas en su actividad cotidiana, mejorándola notablemente.

Es habitual estar reproduciendo mediante una modalidad de esqueje a una determinada variedad. Un curso de estas características puede animar a hacerlos mediante otra modalidad con mejores resultados en el cultivo. Todo nunca a sido igual y los protocolos de cultivo también cambian.

Como se ha avanzado, las temáticas de un curso de técnicas de viverismo se centran en:

  • Las culturales. Riego, sanidad vegetal, fertilización, siembra, esquejado, trasplante, espaciado, podas, etc.
  • Factores ambientales. Luminosidad, temperatura y humedad relativa.
  • Juego varietal. Que contempla especies y variedades.
  • De infraestructura. Como instalaciones (umbráculo, invernadero, exterior), sistema de riegos, materiales de cubiertas, tipo de ventilación.
  • Y los insumos. Del tipo macetas y contenedores, material vegetal (esqueje o semilla), fertilizantes, fitosanitarios, tutores, sustratos, etc.

Esquejes ornamentales

El viverismo en la cadena de valor

El viverismo es un eslabón más, formando parte de la cadena de valor de una determinada planta, sea del tipo que sea. Al final, esta determinada planta terminará en un bosque si es forestal, en una casa o jardín si es de jardinería, o en las cocinas si es una planta comestible si ese es su mercado. Todas tienen un fin de consumo.

Con esta premisa, el responsable del vivero debe tener en cuenta el fin de su producción y sólo si así lo contempla, podrá elegir correctamente el catálogo varietal, equiparse de los insumos correctos, aplicar las técnicas de producción adecuadas, … y como consecuencia … ¡Conectar correctamente con el mercado!

Un vivero no es un centro de producción anárquico. Es una fábrica que no obtendrá rentabilidad si su producción no se materializa con la venta final de sus plantas.

Por supuesto, también existen los viveros de formación. En este caso, sus ingenieros y técnicos son personal docente, por lo que el objetivo de sus cultivos está orientado principalmente a la formación de su alumnado.

Cursos de viverismo prácticos

Los cursos de viverismo práctico pueden ser especializados según los objetivos perseguidos. Recordemos que la palabra viverismo es en realidad un genérico. El sector hortofrutícola y ornamental es tan complejo que permite tratar sus diferentes especialidades de forma individual.

Es notorio que existen grandes diferencias entre los subsectores de semilleros hortícolas, viveros ornamentales de planta en maceta, de flor cortada, viveros frutales y viveros forestales, por ejemplo.

Cada subsector incorpora su propio juego varietal, el manejo de sus técnicas de cultivo e incluso sus canales de comercialización.

Esquejes ornamentales

Otro factor es el perfil del alumnado. Este, marca notablemente la modalidad del curso de técnicas de viverismo. Por poner un ejemplo, si los asistentes son profesionales y en activo, el curso irá orientado a mejorar sus métodos de producción, así como los demás objetivos perseguidos según sus necesidades específicas.

Siguiendo con los ejemplos, si el perfil del alumnado es de ingenieros agrónomos, técnicos, biólogos, etc. que trabajan en escuela taller o similares como docentes, entra en juego otros factores como son sus periodos lectivos. Así, por lo general, estarán enclavados en el periodo de septiembre a mayo. A ello se le suman las posibles deficiencias en instalaciones y equipamientos particulares, condicionantes muy a tener en cuenta y que deberán ser suplidas con técnicas de producción, en ocasiones muy imaginativas.

En muchos casos, la solución viene dada por la selección de las especies a cultivar y su calendario de producción, mediante una programación adecuada para que estos cultivos se puedan desarrollar en su totalidad (comienzo y final) dentro del período donde pueden ser atendidos.

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