Los jardines con sensibilidad ecológica y diseño eficiente cobran cada vez más protagonismo. Ya no se trata solo de crear algo estéticamente bello, sino de concebir jardines que respiren, que se integren armónicamente con el entorno, que optimicen recursos y que, en definitiva, contribuyan a un hábitat más sano.
En este contexto, en Floresyplantas.net siempre buscamos ampliar el conocimiento técnico con la pasión por la jardinería y el paisajismo. Y es precisamente esta filosofía la que nos ha motivado a entrevistar a Víctor Manuel Gil Puerta, paisajista e ingeniero técnico agrícola, fundador de V2 Jardinería y Paisajismo, empresa especializada en el diseño, ejecución y mantenimiento de jardines en Madrid y provincias de alrededor principalmente, que no solo embellecen, sino que aportan bienestar, biodiversidad y funcionalidad para sus clientes.
Jardines para mejorar la vida de las personas.
La dimensión fundamental de nuestros espacios ajardinados está en su capacidad intrínseca para enriquecer y transformar la vida humana. Más allá de su indudable belleza estética, los jardines son verdaderos aliados para nuestro bienestar físico y mental.
Al conectar con la naturaleza, experimentamos una reducción del estrés, una mejora en nuestro estado de ánimo y una estimulación sensorial que nos revitaliza. Son los jardines los que nos ofrecen un refugio donde reconectar con nosotros mismos y con el ciclo vital de la Tierra, propiciando un entorno de calma y armonía que impacta directamente en nuestra calidad de vida.
FyP. ¿Cómo te iniciaste en el mundo del paisajismo y qué te inspiró a especializarte en el diseño y mantenimiento de jardines?
Víctor. Mi vínculo con la jardinería nació de forma natural, casi inevitable. Soy la tercera generación de una familia dedicada al cuidado de los jardines, y desde niño crecí rodeado de plantas, herramientas y conversaciones sobre la tierra. Lo que para muchos era un entorno laboral, para mí era un universo vivo, lleno de aprendizaje y belleza.
Con el tiempo, esa experiencia se transformó en vocación. Estudié Ingeniería Técnica Agrícola para entender los procesos desde lo técnico, pero fue a través del paisajismo donde encontré mi lenguaje. Diseñar jardines me permite unir lo emocional con lo funcional: crear espacios que emocionen, pero que también respeten el entorno, optimicen los recursos y funcionen como pequeños ecosistemas.
Mi inspiración viene de esa infancia entre plantas, pero también de observar cómo un buen jardín puede mejorar la vida de las personas, devolver valor al paisaje y generar bienestar. Para mí, no hay mayor motivación que esa.
¿Cómo ha evolucionado tu visión del diseño de jardines a lo largo de tu carrera?
Con los años, he pasado de diseñar jardines simplemente bonitos a crear sistemas equilibrados que funcionan con el entorno. Hoy, la sostenibilidad no es una opción: es el punto de partida.
En V2 Jardinería y Paisajismo trabajamos con especies adaptadas, riegos eficientes y sustratos adecuados, cuidando no solo lo que se ve, sino lo que está bajo tierra. Cada vez pienso más en el jardín como un ecosistema autónomo y para ello, ampliamos la visión de la planta como un todo.
Esto no es algo raro sino todo lo contrario. Por ejemplo, en los próximos años vamos a ver como los consumidores optan preferentemente por las frutas y hortalizas cultivados bajo una agricultura regenerativa, concepto que gana importancia en la sociedad y que, en el mundo del paisajismo y la jardinería, también debe… y en nuestro caso, ya está presente.
¿Qué elementos clave consideras indispensables al diseñar un jardín en Madrid?
Es importante matizar la localización, para ser más exactos en la respuesta. Diseñar un jardín en Madrid implica comprender una dualidad climática muy marcada: veranos largos, secos y calurosos, e inviernos fríos, con oscilaciones térmicas considerables. Por eso, el primer paso es siempre una lectura del lugar: orientación solar, exposición al viento, tipo de suelo y disponibilidad hídrica. A partir de ahí, el diseño debe ser estratégico.
En V2 Jardinería y Paisajismo trabajamos con especies resistentes y adaptadas, tanto autóctonas como exóticas aclimatadas, que puedan sobrevivir con mínimos recursos y aporten valor estético todo el año.
Es importante que las plantas deban formar parte de una estructura pensada en capas: tapizantes, arbustivas, ejemplares verticales, todas con funciones concretas (sombra, protección, textura, floración o captación de agua).
En cuanto a la elección de materiales también es clave. Utilizamos suelos drenantes, mulching para conservar la humedad, y materiales constructivos que respondan bien a las oscilaciones térmicas. Además, planificamos sistemas de riego eficientes, con sectores diferenciados según necesidades.
En definitiva, un buen jardín en Madrid no se impone al clima, sino que dialoga con él. En este contexto, diseñamos para acompañar los ciclos naturales, no para forzarlos, y eso se traduce en jardines más duraderos, bellos y sostenibles.
¿Qué papel juegan las plantas autóctonas y la biodiversidad en un jardín?
Las plantas autóctonas son la base de un diseño realmente sostenible. Están adaptadas al clima, al tipo de suelo, a las lluvias irregulares y a la fauna local, lo que las hace más resistentes y menos exigentes en mantenimiento.
Pero además de su eficiencia, tienen un valor ecológico incalculable: alimentan a los polinizadores, sostienen las cadenas tróficas y ayudan a mantener el equilibrio natural del entorno.
Cuando diseñamos un jardín con especies autóctonas, estamos favoreciendo la biodiversidad, creando pequeños refugios para aves, insectos y microorganismos. Esto convierte al jardín en un ecosistema vivo, que evoluciona con el tiempo y se enriquece por sí mismo.
Para fomentar su presencia, lo primero es conocerlas y revalorizarlas. Muchas veces se piensa que las plantas autóctonas son menos ornamentales, pero eso es un error: bien combinadas, ofrecen texturas, contrastes y floraciones espectaculares. Lo importante es integrarlas de forma creativa en el diseño, junto con otras especies bien adaptadas, para lograr un jardín equilibrado, funcional y con identidad local.
¿Cómo podemos diseñar jardines que requieran menos agua?
La clave está en diseñar con inteligencia paisajística. Un jardín sostenible no tiene por qué renunciar a la belleza, sino que debe encontrarla en la armonía con el entorno.
En nuestro caso, desde el diseño inicial, trabajamos con criterios de xerojardinería avanzada: analizamos orientación, exposición solar, tipo de suelo y uso del espacio. A partir de ahí, seleccionamos especies adaptadas, no solo autóctonas, sino también alóctonas bien aclimatadas, que requieran menos aportes hídricos y sean estructuralmente interesantes todo el año.
Avanzando en ello, utilizamos composiciones que juegan con texturas, volúmenes y estacionalidad, para que el jardín sea atractivo sin necesidad de floraciones excesivas o podas constantes.
También integramos plantas cubresuelos, gravas drenantes, acolchados y sistemas de riego por sectores, según las necesidades reales de cada zona del jardín. En definitiva, se trata de diseñar ecosistemas estéticos, funcionales y resilientes, que hablen el lenguaje del paisaje mediterráneo sin dejar de emocionar.
¿Qué diferencias principales existen entre el diseño de jardines públicos y privados?
En V2 Jardinería y Paisajismo trabajamos tanto la jardinería pública como la privada y su diseño responde a lógicas muy distintas, aunque comparten principios de sostenibilidad y funcionalidad.
En los jardines públicos, deben ser diseñados para un uso colectivo, lo que implica durabilidad, bajo mantenimiento, resistencia al vandalismo y accesibilidad universal.
El reto aquí es lograr un equilibrio entre estética, funcionalidad y sostenibilidad, teniendo en cuenta aspectos como la movilidad, la seguridad, la integración paisajística y la biodiversidad urbana. Además, suelen estar condicionados por presupuestos ajustados y procesos administrativos más complejos.
En, cambio en los jardines privados, el enfoque es más personalizado: trabajamos muy de cerca con el cliente para adaptar el diseño a sus gustos, su estilo de vida y las condiciones del espacio.
Hay más libertad creativa, pero también más exigencia en cuanto a detalle estético, confort y conexión emocional con el jardín. En este marco, buscamos crear un espacio íntimo, práctico y bello que evolucione bien con el tiempo hacia un espacio democrático, resiliente y capaz de generar identidad comunitaria.
¿Cómo podemos involucrar a la sociedad en el diseño y mantenimiento de jardines públicos?
La participación ciudadana es fundamental. Cuando la comunidad entiende que el espacio es suyo, lo cuida. Por eso promovemos procesos participativos, actividades educativas y señalización que explique el porqué de cada elección. Incluso en Instagram mostramos cómo se instala un jardín o cómo se marcan plantas en vivero, porque creemos que enseñar es también incluir.
¿Cómo crees que evolucionará el diseño de jardines en el futuro?
Más que pensar en hacia donde evolucionará el diseño de jardines en el futuro, yo diría que ya camina hacia él. Es cierto que es necesaria una mayor implicación por parte de todos los profesionales de la jardinería y el paisajismo, pero también es cierto que cada vez somos más los que trabajamos en una mayor integración con los procesos naturales.
En nuestro caso, ya no diseñamos solo espacios decorativos, sino sistemas que regeneran el suelo, filtran el aire, captan agua o amortiguan el calor urbano. El paisajismo debe ser cada vez más interdisciplinar, combinando ecología, arquitectura, tecnología y participación social.
Entre las tendencias más prometedoras destaco el uso de cubiertas verdes, jardines verticales y soluciones basadas en la naturaleza para la gestión de aguas pluviales. También veremos un auge de los jardines comestibles, espacios multifuncionales y paisajes restaurativos que respondan a las necesidades emocionales de quienes los habitan.
En el contexto urbano y especialmente en ciudades como Madrid, cobra importancia la creación de corredores verdes, la plantación de arbolado estratégico y el uso de especies resilientes que soporten olas de calor y escasez hídrica sin perder valor paisajístico.
Por cierto, la tecnología también juega y jugará un papel clave, pero siempre como apoyo al diseño consciente, no como sustituto de la sensibilidad con el entorno.
Sobre Víctor Manuel Gil Puerta.
Víctor Manuel Gil Puerta es paisajista e ingeniero técnico agrícola, fundador de V2 Jardinería y Paisajismo. Pero su vínculo con la jardinería no empezó con un título universitario, sino mucho antes: nació entre plantas. Hijo y nieto de jardineros, creció rodeado de tierra, raíces y herramientas, en un entorno donde cuidar un jardín era algo más que un oficio, era una forma de vida.
Con los años, ese legado familiar se transformó en vocación profesional. Tras completar su formación agronómica, amplió sus horizontes con un máster en paisajismo, y desde entonces ha volcado su energía en diseñar espacios verdes que no solo embellecen, sino que aportan bienestar, biodiversidad y funcionalidad.
Hoy, a través de V2 Jardinería y Paisajismo, lidera proyectos públicos y privados en Madrid y otras provincias, fusionando tradición y técnica, sensibilidad ecológica y diseño eficiente.
Su enfoque se refleja tanto en sus jardines como en su comunicación pública: desde su web y redes sociales, comparte consejos, reflexiones y procesos con una comunidad que, como él, cree que un jardín puede cambiar no solo un espacio… sino una forma de vivirlo.