La vida del suelo

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La vida del suelo

La vida del suelo está adquiriendo en estos últimos años un protagonismo fuera de lo común desde una perspectiva agrícola. Para introducirnos en él nos hemos puesto en contacto con Iván Closa, doctor en biología y técnico de desarrollo de producto de Arvensis, formando parte de las nuevas incorporaciones que la empresa está haciendo para mantener el nivel de excelencia en el desarrollo de la tecnología aplicada a la agricultura, que desde hace 20 años está promoviendo, ahora ya en más de 40 países a lo largo del mundo. Vínculo entre el laboratorio y la parte comercial de la empresa, se encarga del apoyo técnico, así como del diseño y de la experimentación de trabajos de invernadero y campo. Destacar que Arvensis es miembro de AEFA y participa en todas aquellas áreas de la Asociación orientadas a contribuir eficazmente en el desarrollo y expansión del sector agrícola.

El suelo lleva consigo la vida

El suelo siempre ha sido un concepto impopular, únicamente apreciado por sus estudiosos. Queda fuera del propósito de este artículo solventar dicha injusticia, por estar más allá de nuestras aspiraciones; pero no por ello dejaremos de hacer hincapié en todo lo que conlleva, por si pudiera servir para comprender su carga significativa.

El suelo no sólo engloba las materias orgánicas e inorgánicas de la superficie terrestre capaces de sostener vida vegetal, como define la Real Academia Española de la Lengua. El suelo lleva consigo la vida y forma parte de ella. El suelo es el medio en el que se desarrollan las plantas, y en Arvensis tenemos esto muy claro.

Las interacciones simbióticas que se dan en el suelo, para las cuales resulta fundamental, son muy variadas. Entre ellas se encuentras las micorrizas, descritas por primera vez por Frank, en 1885, como la simbiosis mutualista entre hongos edáficos y la mayoría de las plantas vasculares (aquellas que presentan haces vasculares, xilema y floema, que les permiten independizarse un poco más del medio acuático, en comparación con sus predecesoras las plantas no vasculares: algas, hepáticas y musgos).

Otra de las relaciones simbióticas más relevantes para la agricultura, que también se da a nivel de suelo, es la existente entre las bacterias, concretamente del género Rhizobium y las leguminosas. La fijación del nitrógeno atmosférico en los nódulos de las plantas de esta familia, también conocida como Fabaceae, resulta de un gran interés para el crecimiento de estas plantas en suelos áridos y de escasa fertilidad. De hecho, el interés es tal, que investigaciones actuales del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas (CBGP) de Madrid, están centradas en conseguir variedades que no dependan de fertilizantes nitrogenados. Para ello pretenden aislar genes de bacterias que codifiquen proteínas de nitrogenasa (enzima que cataliza la reacción que convierte el nitrógeno atmosférico (N2) en amoniaco (NH3), molécula fundamental para las plantas) (Buren y col. 2017; 2018). De este modo, podrían conseguir que sean los cereales los que fijen el nitrógeno, y aumentar así las cosechas de maíz y arroz en países en vías de desarrollo, sin el uso de este tipo de fertilizantes.

No queremos dejar de mencionar las investigaciones de García-Gómez y sus colaboradores (2018), sobre cómo afectan los compuestos volátiles de microorganismos del suelo en el desarrollo de plantas, llegando a inducir cambios transcriptómicos (cambios en el ARN de un tejido, célula y órgano).

Como creemos que ha quedado patente, la investigación, el desarrollo y la innovación son nucleares para aumentar el desarrollo de nuestros cultivos. Aplicar las nuevas tecnologías con los microorganismos benéficos para regenerar nuestros suelos, tan mineralizados, y poder obtener nutrientes de ellos; así como estudiar cómo inducir respuestas en la planta de forma exógena, son campos en los que estamos trabajando en Arvensis.

Esperamos con estas pinceladas destacar la inmensa actividad que, a pesar de existir en otra escala, opaca a ojos inexpertos, lleva consigo la vida del suelo.

Iván Closa Guerrero

Iván Closa Guerrero
Técnico de desarrollo de producto
Arvensis Agro, S.A.
www.arvensis.com

Bibliografía

  • Burén, S; Rubio, LM. 2017. “State of the art in eukaryotic nitrogenase engineering”. FEMS Microbiology Letters. DOI: 10.1093/femsle/fnx274″.
  • Burén, S; López-Torrejón, G; Rubio, LM. 2018. “Extreme bioengineering to meet the nitrogen challenge”. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America. DOI: 10.1073/pnas.1812247115″.
  • Frank B. 1885. Über die auf Wurzeisymbiosen beruhende Ernährung gewisser Bäume durch unterirdische Pilze. Ber Deutsch Bot Ges 3: 128-145.
  • García-Gómez P, Almagro G, Sánchez-López ÁM, Bahaji A, Ameztoy K, Ricarte-Bermejo A, Baslam M, Antolín MC, Urdiain A, López-Belchi MD, López-Gómez P, Morán JF, Garrido J, Muñoz FJ, Baroja-Fernández E, Pozueta-Romero J. 2019. “Volatile compounds other than CO2 emitted by different microorganisms promote distinct posttranscriptionally regulated responses in plants” Plant Cell Environ. 42(5):1729-1746.
  • Real Academia Española. 2019. Diccionario de la lengua española (23.a ed.). Consultado en https:www.rae.es

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