El compost, ecología para el jardín

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compost natural

De todos es sabido que el descontrol en el uso de los abonos químicos puede ser una de las principales fuentes de contaminación de nuestras aguas y tierras. De igual forma, sabemos también que la naturaleza se provee de abonos naturales procedentes del propio ciclo de la vida. De ella debemos aprender y prestarle más atención al concepto del ‘compost‘, una alternativa más ecológica para el jardín.

Por otra parte, los restos orgánicos, tan válidos para su compostaje, pueden llegar a ser también contaminantes cuando se convierten en residuos incontrolados. De ahí la responsabilidad de realizar una gestión inteligente de ellos, optimizando su vertiente como fertilizante y ayudar a su vez al medioambiente.

Cuando es posible, tiene más lógica aprovechar los restos orgánicos como los de la poda, cosechas, frutas y verduras podridas… para la elaboración de abonos mediante su compostaje, que depositar todos estos desechos en la basura y que acaben en vertederos o incineradoras.

Para obtener un buen compost, lo primero es tener el compostador o lugar acondicionado para tal fin. En él, debemos ir depositando aquellos restos orgánicos tal y como los vamos creando. Sólo debemos tener la precaución de evitar el crear capas altas de materiales frescos y húmedos o capas de materiales leñosos y secos.

Compost natural para el jardín

Aunque dependerá de la cantidad y variedad de restos vegetales, como norma general desde que empezamos el primer día a depositar, hasta que recogemos compost fresco para ser utilizado, pasarán entre 3 y 5 meses.

En principio, a las mezclas no hay que incorporar ningún aditivo. La naturaleza no necesita nada que ella misma no pueda proporcionar. Tan solo ayudar aportando un poco de agua al compost para que, con la humedad, fomentemos el proceso de descomposición.

Una vez que el compost está listo, lo iremos extrayendo por la base del compostador. Este material lo iremos tamizando para separar el abono más fino de las partes más gruesas (ramitas, cortezas, huesos de fruta, piñas, etc.). El material tamizado estará listo para ser utilizado y el más grueso podemos volver a incorporarlo al compostador otra vez para que repita el proceso junto con nueva materia orgánica. En definitiva… El compost, ecología para el jardín.

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