Diferencias entre encina y alcornoque

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arboles de quercus ilex

Las diferencias entre encina y alcornoque son más que notables, si bien ambas pertenecen al mismo género Quercus. En el caso de las encinas (Quercus ilex L.) existe una especial variabilidad en España, por el contrario, el alcornoque (Quercus suber) es evolutivamente más estable.

El grupo de los Quercus perennifolios ibéricos (España y Portugal) está integrado por las dos sub especies Quercus ilex (ilex y ballota) denominadas encinas y el alcornoque (Quercus suber) denominado coscoja.

Sus formas como árboles suelen encontrarse alteradas por la mano del hombre y por lo tanto no es tan fácil encontrarlas con su aspecto natural. En el caso del Quercus ilex por las podas para aumentar la producción de fruto en las dehesas, y en el caso del Quercus suber por su espaciamiento de la masa y talla para la extracción de su corcho.

A nivel foliar, la hoja en el alcornoque podemos señalar su forma abarquillada y los nervios secundarios, paralelos y rectilíneos que alcanzan el margen foliar conectando con los característicos dientecillos perimetrales. En las encinas (ambas subespecies) pueden verse desde hojas enteras con borde liso hasta otras espinescentes; pero en casi todos los casos, y a diferencia del alcornoque, los nervios secundarios se ramifican y desdibujan poco antes de alcanzar el borde foliar.

La presencia en el territorio peninsular, tanto del alcornoque como de la encina, se encuentra estrechamente relacionada con sus distintos requerimientos ambientales. El Quercus ilex subsp. ballota es menos exigente en humedad que Quercus ilex subsp. ilex, y se adapta bien a los ambientes subcontinentales que caracterizan el clima mediterráneo del centro de la Península. En cambio, el alcornoque se caracteriza por presentar una menor resistencia al frío y por su carácter calcífugo, prefiere además una textura del suelo algo arenosa o suelta no encontrándose en las áreas centrales peninsular y sí con una amplia dispersión en zonas de clima más contrastado y para él.

En términos generales el alcornoque dominará en vaguadas y umbrías algo más húmedas siempre que no haya heladas frecuentes, mientras que la encina abundará más en laderas secas y solanas, en las zonas más expuestas.

La menor resistencia al frío y a los contrastes térmicos del alcornoque hace que deje de acompañar a la encina por encima de los 800 a 900 metros de altitud y que por debajo de ella su presencia en los encinares vaya decreciendo progresivamente a medida que se avanza hacia el interior peninsular.

1 Comentario

  1. Estaría mucho mejor que enseñarais fotografías al explicar, así se entiende mejor para los que no sabemos de árboles. :)Un saludo

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