Jardín Majorelle de Marrakech

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Jardin Majorelle

Se dice que el Jardín Majorelle de Marrakech es uno de los jardines más misteriosos del siglo XX. Un lugar de una rara fuerza mística y expresión personal. Así es como lo denomina la asociación que lo conserva y lo promociona. Fue durante muchos años uno de los santuarios creativos del genial diseñador francés de alta costura Yves Saint Laurent, quien lo adquirió en 1980, cuando el jardín estaba a punto de ser destruido. Fue entonces cuando junto con Pierre Bergé, su socio y compañero, lo compraron y restauraron.

Yves Saint Laurent, dijo: “hace muchos años que encuentro en el Jardín Majorelle una fuente inagotable de inspiración y a menudo he soñado con sus colores que son únicos”.

El jardín es obra del pintor francés Jacques Majorelle, hijo del diseñador de Art Nouveau Louis Majorelle, quien llegó a Marrakech en 1919 y a partir de 1924, inició las obras del jardín que en 1947 abriría al público. El jardín alberga especies vegetales que Majorelle, fallecido en 1962, trajo de los cinco continentes.

Bergé contó cómo él y Saint Laurent descubrieron el lugar en 1969 y que, aunque su primera idea fue la de construir un hotel, luego cambiaron de opinión y decidieron proteger el jardín y recordar en él el espíritu del pintor Majorelle.

Jardín Majorelle

Los sinuosos paseos bordeados de bambúes que conducen desde la entrada hasta el extremo del jardín público que separa a éste de la parte privada, donde está la Villa Oasis que habitaba el modisto, llevan hasta el antiguo taller del pintor, donde triunfa el azul cobalto, color que caracteriza al jardín, así como las decenas de ejemplares de cactus y otras plantas que se han aclimatado perfectamente en él.

Cactus en el Jardin Majorelle

El Jardín Majorelle ofrece frescor y tranquilidad a sus visitantes. los contrastes, los colores, los juegos de luz parecen salir de uno de los cuadros de Jacques Majorelle. El pintor era uno de los más importantes coleccionistas de plantas de su época, y con este espíritu engrandeció día a día la flora del jardín dotándolo de plantas exóticas que fue adquiriendo en sus viajes por todo el mundo: cáctus, nenúfares, jazmines, yucas, buganvillas, palmeras, bambú, etc… y a su vez embellecido con paseos, fuentes, pequeños estanques, pérgolas,…

Estanque en el Jardin Majorelle de Marrakech

En el jardín predomina el color azul cobalto, muy característico, a la vez intenso y claro, denominado en su honor “Azul Majorelle”, con el que pinta las paredes de su vivienda, muros y complementos del jardín.

El antiguo taller del pintor, edificio construido en 1931 por el arquitecto Paul Sinoir, se convirtió en sede de un museo de arte islámico después de que Saint Laurent y Bergé compraran la propiedad.

Jardín Majorelle

El Jardin Majorelle es un oasis de paz y tranquilidad, de color, de sombras y de luces. Un bellísimo jardín cuya visita recomendamos  si vas a Marrakech.

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