Narcissus nevadensis, “Narciso de Sierra Nevada”

1952
Narcissus nevadensis

El Narcissus nevadensis, conocido vulgarmente como “Narciso de Sierra Nevada”, es una planta perenne hasta de 30 cm de altura, glabra y glauca, con bulbo hasta de 35 x 25 mm de diámetro, perteneciente a la familia Amaryllidaceae, que vive en suelos generalmente silíceos, en praderas de juncos o herbazales permanentemente húmedos y estacionalmente encharcados, sobre todo en bordes de arroyuelos y pequeños manantiales. Endémica de Sierra Nevada, Sierra de Baza y Sierra de Los Filabres.

Geófito bulboso, glabro. Tallo 15-30 cm, reducido a un escapo áfilo; hojas basales, sin peciolo, paralelinervias. Flores actinomorfas, en grupos de 1-2 (-4), con espata escariosa en la base. Periantio con 6 tépalos de 20-30 mm, amarillo pálidos, soldados en tubo, prolongado en una corona de 15-25 mm, amarillo dorada; estambres 6; ovario ínfero. Fruto en cápsula de 14-20 mm.

Muy amenazada por la escasez de hábitat y su fragilidad ante la alteración antropozoógena, las variaciones climáticas y la alteración del régimen hídrico. Florece entre marzo y abril. Por ser una planta de gran belleza, las poblaciones cercanas a vías de comunicación sufren una recolección incontrolada. Vive en zonas húmedas de montaña, de hábitat muy frágil y sometido a diversos factores antrópicos (especialmente el pastoreo). Se reproduce generalmente por bulbos, ya que la tasa de germinación de las semillas es muy baja, debido entre otros factores, a la predación por larvas de insectos y el ganado, lo que impide la fructificación.

Es una especie en serio peligro de extinción incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía así como en en el Libro rojo de la flora vascular amenazada de España, como especie en peligro de extinción por la escasez de hábitats húmedos, por lo que tiene la máxima protección legal.

Sus poblaciones están incluidas en espacios naturales protegidos (parques naturales y nacional), lo que supone cierta garantía de conservación. Se ha elaborado un plan de recuperación, de modo que se han realizado experiencias de propagación y reforzamiento. Se conservan semillas en el banco del P. Nacional de Sierra Nevada y en el Banco de Germoplasma Vegetal Andaluz. Existen datos de seguimiento demográfico.

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