Plásticos para la agricultura

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Los plásticos para la agricultura tienen infinidad de aplicaciones, si bien lo más destacable a primera vista son aquellos que se utilizan en invernaderos, macrotúneles, microtúneles, acolchados, mallas, en el control de plagas (plásticos fotoselectivos), en el control de enfermedades (solarización), en el riego, etc.

Pero los plásticos para la agricultura van más allá puesto que también los encontramos en bandejas de semillero, bandejas porta macetas, etiquetas, anillas, hilos de guiado de plantas, pinzas para injertos, bandejas forestales, soportes para captura de insectos mediante feromonas,…

En próximos artículos iremos hablando de cada una de estas aplicaciones. Pero en este, comenzaremos explicando qué es un plástico.

Los plásticos son materiales sintéticos compuestos generalmente por moléculas orgánicas con un elevado peso molecular, conocidas como monómeros. Estos reaccionan entre sí en un proceso llamado polimerización, dando como resultado los polímeros, también llamados plásticos.

Según el comportamiento de los plásticos, podemos clasificar estos polímeros en dos tipos principalmente:

Plásticos Termoset.- Son aquellos polímeros que permiten una sola trasformación, como por ejemplo sucede con las resinas de Bakelita y Urea.

Estos plásticos, una vez sometidos al ciclo térmico, modelado y posterior enfriamiento, adquieren una forma fija que ya no se puede modificar.

Plásticos Termoplásticos.- Son polímeros que permiten ser sometidos a varios ciclos térmicos, pudiéndose fundir y solidificar tantas veces como se desee.

Este tipo de polímeros es el más utilizado en agricultura y están dentro del grupo de las Poliolefinas. Son un ejemplo el acetato de vinilo, etileno o el propileno.

Mientras que la polimerización de monómeros idénticos dan como resultado homopolímeros como el polietileno o el polipropileno, con monómeros distintos dan un copolímero como los plásticos EVA.

Con la aplicación de los plásticos para la agricultura se ha permitido convertir tierras aparentemente improductivas en modernísimas explotaciones agrícolas. En España hay un buen número de ejemplos, siendo el más evidente el de la provincia de Almería, que de una agricultura de subsistencia ha pasado a contar con una gran concentración de invernaderos que la hacen modelo del desarrollo agrícola en muchas partes del mundo.

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