Chamaerops humilis

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Plantas de Chamaerops humilis
Plantas de Chamaerops humilis

El Chamaerops humilis es la única palmácea espontánea en la Península Ibérica. Pertenece como decimos a la familia de las Palmáceas y se le conoce popularmente mediante diferentes nombres como el Palmito, Margalló, Palma enana, Palmito europeo, Dátiles de zorra, Palma de escoba, Palmitera o Margallón.

Etimológicamente, la palabra Chamaerops proviene de chamai que significa pequeño, sobre el suelo. Y de rhops que significa arbustivo. Por otra parte Humilis proviene de humilis-e que significa de poco crecimiento, la más pequeña y humilde. Con ello se hace referencia al aspecto compacto y relativo poco tamaño de esta palmera.

El Chamaerops humilis es una palmera dióica aunque a veces hermafrodita, y por lo tanto hay plantas macho y hembras, normalmente desarrollada en varios troncos y con una altura adulta que supera escasamente los 2 metros cuando las condiciones de cultivo son óptimas, normalmente cuando se encuentran en jardines. En estado salvaje se suelen quedar mucho más bajas.

Una de sus características es que sus troncos suelen ser más gruesos en su parte alta que en la inferior, manteniéndose cubiertos por la base por sus viejas hojas. Estas poseen un pecíolo espinoso que puede superar el metro de longitud, su limbo es palmeado más o menos circular, con unos 50 a 80 centímetros de diámetro. Su color va desde el color verde oscuro a verde azulado o grisáceo según las condiciones climatológicas y suelo.

Las inflorescencias nacen entre las hojas en forma de racimo que en su madurez se asemejan al de las uvas, con longitudes de racimo de 15 a 20 centímetros. Sus frutos son redondeados de color amarillo-rojizo y ligeramente carnoso. Su carne es un alimento muy apetecible por pájaros y roedores del bosque.

Como anécdota, su “cogollo” o yema apical es comestible y de agradable sabor. Lo mismo que la espata floral cuando es joven. Como muchas otras palmeras, del Chamaerops humilis también se aprovechan… o aprovechaban mejor dicho sus hojas en cestería o para fabricar escobas, y las fibras que se extraen de ellas en la industria papelera y la textil. También sus frutos se emplearon en medicina popular como astringente y en otro tiempo, y aún ahora en el Norte de África, se aprovechaban las raíces por su riqueza en azúcar como sucedáneo de la zarzaparrilla.

Chamaerops humilis, el palmito

El Chamaerops humilis se conoce con muchos nombres y uno de los más conocidos es el palmito. Espontánea en la Península Ibérica, esta palmácea ha pasado al mundo ornamental después de demostrar su gran rusticidad en los montes mediterráneos.

Desde el punto de vista de su presencia en los mercados ornamentales, el Chamaerops humilis se encuentra como oferta durante todo el año y su presentación es muy surtida, aunque entre los tamaños más frecuentes se encuentran los de contenedores de 50 a 70 centímetros de diámetro y siempre con plantas ramificadas cuando se trata de una planta para jardinería.

Chamaerops humilis 2

Cuando se cultiva para reforestación, la oferta es en tamaño alveolar – forestal y por lo tanto alrededor de los 10 centímetros de diámetro.

Otra variante a tener en cuenta es cuando se enmarca en un concepto puramente ornamental y se le denomina Chamaerops humilis de “exportación”, dirigido principalmente a mercados de Centro Europa, como planta de interior y con origen de España. En tal caso, su contenedor es mucho más pequeño y se sitúa en tamaños de maceta de 17 a 30 centímetros de diámetro, con una sola planta o ramificadas en el caso de los formatos más grandes.

El Chamaerops humilis es una especie sumamente rústica, de crecimiento muy lento y resistente a la sequía. Por ello vive perfectamente en las zonas costeras cálidas, aunque también en altitudes que superan los 1.000 metros. Tampoco es muy exigente en las calidades de suelo, lo que le otorga un gran potencial en su uso en jardinería. Pero en este sentido, debemos de saber que ante mejores condiciones de suelo, clima y cuidados, el Chamaerops humilis responde muchísimo mejor en cuanto a velocidad de crecimiento y aspecto ornamental.

Precisamente por su desarrollo compacto y lento, es una palmácea ideal para jardín, tanto en terreno definitivo como para ser plantada en maceteros de porte medio a grande. En este último caso da muy buenos resultados para la decoración de patios y terrazas. En todos los casos, su exposición debe de ser a pleno sol y como decimos a mayores cuidados… mejores resultados ornamentales.

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