El cuidado de los Ficus en Primavera

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ficus benjamina

Durante el invierno en el hemisferio norte y con clima suaves, los Ficus, en condiciones normales mantienen su desarrollo a la mínima expresión. Con la llegada de la primavera, arrancan de nuevo sus brotaciones. Tengamos en cuenta el cuidado de los Ficus en primavera para que estos se recuperen lo más rápidamente posible.

Tanto el Ficus benjamina, Ficus binnendijkii, como el Ficus robusta, son Ficus muy propensos a entrar en la primavera acompañados de brotaciones más o menos espectaculares que no cesarán hasta ya bien adentrado el otoño.

Días más largos, temperaturas de día más bien altas y moderadas por la noche,… condiciones más que favorables para un crecimiento espectacular apreciable en poco tiempo. Crecimiento que contrasta notablemente con la vegetación ya existente. Sus nuevas hojas son de color verde más suave que contrastan con las antiguas de color mucho más oscuro. También son más tiernas que las endurecidas por el paso de los fríos invernales.

Es el momento en el que los Ficus pasan de parecer estar siempre igual… a no reconocerlos cada semana por su cambio en cuanto a mejora estética ornamental. Momento en el que dan el aspecto de pasárseles cualquier problema y volver a una vida más activa.

Trasplante de los Ficus

Es el momento adecuado. Si decidimos hacerlo ahora, hagámoslo cuando comencemos a ver que la planta comienza con su brotación ya que coincide con un inicio oportuno de actividad vegetativa.

Poda de los Ficus

Si bien el período veraniego es el ideal para realizar las podas de mantenimiento, ahora es cuando podemos realizar algunas podas dirigidas principalmente a su formación. Así iremos guiando la estructura final deseada.

No es aconsejable actuar mediante podas muy severas y sí en cambio realizar varias podas suaves en el tiempo. Esta metodología nos permitirá dirigir la planta mucho mejor, a la vez que conseguiremos no perder su aspecto ornamental en ningún momento.

Mediante la poda en estos momentos, podemos eliminar partes de la planta que se hayan podido dañar por culpa de los fríos invernales.

Riego de los Ficus

Los riegos, durante la primavera, deben comenzar a ser más continuados puesto que la planta transpira más humedad y por ello se suele secar más rápidamente el sustrato.

En caso de quedarse el sustrato muy seco, puede repercutir en un ralentizado de su desarrollo, un amarilleado rápido de sus hojas e incluso, provocar su caída en pocos días.

Es cierto que la planta se puede recuperar con cierta facilidad emitiendo nuevas hojas, pero no es menos cierto que pierde su belleza ornamental durante este período de renovación foliar y es una pena.

En un próximo artículo hablaremos también del abonado y tratamientos fitosanitarios de los Ficus en esta misma estación del año.

Plantas de Ficus benjamina variegata

Abonado del Ficus

Como siempre, el fertilizante puede ser líquido o sólido. En cualquier caso, siempre debemos seguir las dosis del fabricante.

Si el aporte se realiza en el momento del trasplante como fertilizante de fondo, no deberemos aportar más abono en el riego, hasta pasado como mínimo tres semanas.

El aporte de abono en el agua de riego no debe ser realizado en todas las ocasiones, ya que el número de riegos comienza a ser más frecuente en esta época del año, y deberá realizarse recordando siempre que es preferible utilizar dosis bajas en más riegos… que altas dosis en pocos.

En cuanto al equilibrio del abono utilizado, será preferiblemente de los denominados ricos en Nitrógeno durante gran parte de primavera, cambiando abonos más equilibrados hacia finales de esta.

Entenderemos como abonos ricos en Nitrógeno aquellos que poseen más cantidad de nitrógeno, que de fósforo y de potasa. Y abono equilibrado aquellos que poseen la misma cantidad de nitrógeno, que de fósforo y de potasa.

Como ejemplo de abonos ricos en Nitrógeno podemos ver un 12-5-5, 11-4-4, etc. Como ejemplo de abonos equilibrados serían un 8-8-8, 12-12-12, etc. Si estos abonos poseen los denominados microelementos o también micronutrientes, mucho mejor ya que los recursos nutricionales de los sustratos en contenedor son muy limitados en el tiempo, por lo que hay que ir reponiéndolos de vez en cuando.

Tratamientos fitosanitarios

Con la primavera, no sólo comienzan las nuevas brotaciones de los Ficus. Con sus temperaturas más altas y ambiente más agradable, es un tiempo ideal para que prosperen determinadas plagas en nuestros Ficus.

Estas plagas se encuentras habitualmente en la naturaleza: el campo. Y como ley de vida, éstas se trasladan a aquellas plantas vigorosas y bien cuidadas donde pueden alimentarse y reproducirse con facilidad. Por supuesto, ellas también comienzan a despertar con la primavera.

No todas las plagas afectan a los Ficus. Entre las más comunes en primavera podemos mencionar a los pulgones, cochinillas y ácaros, aunque esta última es más específica del verano.

Aunque sus nombres puedan invitar a un cierto rechazo, éstos no son ningún problema ya que tienen fácil solución si tenemos el debido cuidado. Y recordar siempre que de todos estos problemas, ninguno afecta a las personas.

En las tiendas especializadas, encontraremos aquel producto adecuado para cada ocasión y en sus envases siempre van las dosis que deberemos aplicar para su correcta eficacia.

Como recomendación especial, debemos realizar los tratamientos siempre a primeras horas de la mañana o última de la tarde, siempre a las horas de menor calor y procurando mojar perfectamente toda la planta, incluso por su interior.

En el caso de los ácaros debemos prestar mucho interés en mojar perfectamente las partes inferiores de las hojas ya que es ahí precisamente donde se encuentran.

Cuando el Ficus se encuentre en el interior de casa, es recomendable sacarlos a la terraza o balcón para realizar los tratamientos. Así evitaremos mojar sin querer las habitaciones, a la vez que realizaremos los tratamientos con mayor comodidad.

En cuanto a la frecuencia de los tratamientos, estos pueden ser puntuales cuando apreciamos que el problema en cuestión ha aparecido, o por el contrario, realizar tratamientos preventivos.

En este último caso, a partir de principios de primavera y hasta finalizar el verano, podemos realizar un tratamiento al mes con un insecticida más un acaricida en verano, productos que nos pueden recomendar en nuestra tienda de confianza.

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