Hypericum perforatum

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Hypericum perforatum
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El Hypericum perforatum es una planta con numerosas propiedades medicinales que podemos encontrar fácilmente en terrenos de baja y media altura prácticamente por toda Europa e incluso hasta zonas del este de Rusia. De la mano del hombre se ha aclimatado en numerosas partes del mundo y ya está presente actualmente en zonas de China, Australia, Norte de África y América.

Es una planta medicinal de la que se utiliza todo excepto la raíz y con ella se preparan productos como el Té de Hipérico, Aceite de Hipérico o Tintura de Hipérico por ejemplo.

Hypericum perforatum o hipérico

Su nombre científico es Hypericum perforatum y pertenece a la familia Hypericaceae. Popularmente se le conoce como hipérico, hipericón, corazoncillo o hierba de San Juan, perforada, hierbas de las heridas,… siendo una de las especies más abundante de la familia de las gutíferas (Guttiferae) o hipericáceas (Hypericaceae). Su nombre como hierba de San Juan hace alusión a que es sobre esta fecha (finales de junio) cuando se recolectan sus flores.

Hypericum perforatum

Es originaria de centro y sur de Europa aunque como ya hemos avanzado, se encuentra actualmente naturalizada en otros países como China, Australia y prácticamente toda América en aquellas zonas propicias para su desarrollo.

En España es fácil verlas en montes sobre terrenos calcáreos y rocosos expuestos al sol, hasta una altitud de 2.000 metros. Estos terrenos suelen ser baldíos, junto a matorrales, praderas, zonas boscosas e incluso en la bordura de caminos.

El Hypericum perforatum o hipérico es una planta vivaz que posee raíces leñosas, un poco ramificadas, de color pardo amarillentas. Sus tallos crecen erectos, de color algo rojizos y dan a la planta una altura entre los 25 a 90 centímetros. Estos se ramifican en la parte superior de la planta dando en su ramificación dos ramas longitudinales, características de este tipo de Hipérico.

Sus hojas de tamaño entre 1,5 y 3 centímetros crecen en forma opuestas, son sésiles, ovaladas y enteras, siendo de color verde oscuro en el haz con minúsculas glándulas secretoras transparentes. De hecho, el apelativo latino perforatum proviene de estas pequeñas perforaciones (en realidad son bolsas de aceite esencial) que pueden verse al trasluz en cada una de las hojas de esta planta. Otra de sus peculiaridades es que al aplastar entre los dedos sus hojitas dejan una mancha en la piel como consecuencia de su savia anaranjada. De la base de la inserción de cada hoja salen dos filetes muy delgados, generalmente purpúreos, que soldándose con los de la hoja opuesta, circundan completamente al tallo.

Florece a partir del mes de abril pudiéndola encontrar en flor hasta el mes de octubre. Sus corolas son asimétricas compuestas por cinco pétalos. Estas flores son hermafroditas y se encuentran dispuestas en panículas muy densas. Sus pétalos son de color amarillo dorado, con pequeñas motas negras en sus bordes, en realidad son minúsculas bolsas secretoras.

Tras su fecundación se crean frutos de aspecto ovoide que se encuentran divididos en tres cámaras en las que contienen un gran número de semillas. Cuando se trituran las flores, al igual que sucede con sus hojas, se recoge un jugo color rojizo que mancha los dedos de un azul violáceo.

Hypericum perforatum

Características botánicas de la hierba de San Juan

Esta especie posee tres características poco corriente que facilitan su identificación:

  1. Sus pequeñas hojas están dirigidas hacia la luz, con lo cual se aprecian una serie de puntitos blancos como si la planta estuviese perforada y de ahí, su nombre común en algunos lugares. En realidad son pequeños depósitos donde se acumulan sus secreciones de aceites y resinas.
  2. Tiene la rareza de poseer un tallo biangular, mientras que la mayoría de hierbas suelen tenerlo redondo o cuadrado.
  3. Sus flores amarillas tiñen de color rojo sanguino cuando son aplastadas con los dedos.

Cultivo y cuidados del Hypericum perforatum

El cultivo del Hypericum perforatum es relativamente reciente, siendo su destino de producción los mercados de herboristería, farmacia, licorería, etc.

No existen variedades seleccionadas, aunque sí algunas poblaciones de origen europeo sí lo son por presentar características morfológicas apreciadas por los productores, como por ejemplo plantas con menor relación tallos/hojas, que dichos tallos sean más resistentes, que su floración sea mayor y uniforme, etc.

Con respecto a terreno de plantación, el hipérico tiene la ventaja de que se adapta a distintos pH, aceptando suelos secos, preferentemente expuestos hacia el norte. En el caso de siembra directa, los suelos deben de ser preferiblemente ligeros.

A la hora de iniciar el cultivo del Hypericum perforatum se puede hacer partiendo tanto de semillas como de rizomas, si bien el sistema más habitual es el de semillas. En los dos casos no es aconsejable que el cultivo permanezca en el mismo campo durante más de dos años, debido a que cuanto más tiempo pase en él, existe el riesgo de que más problemas fitosanitarios aparezcan.

Para su cultivo mediante semilla debemos optar por siembras de semilla del año, realizar la siembra muy superficialmente ya que como sucede con otras plantas como la albahaca tiene la necesidad de luz para su germinación. Antes de su siembra lavar bien las semillas para lixiviar las sustancias tegumentarias inhibidoras. Y a ser posible estratificarla durante una semana. El sistema de estratificación consiste en poner las semillas en arena húmeda a una temperatura de entre 0° y 5°C con lo que se producirá una germinación más rápida y homogénea. En este sentido se han realizado ensayos en los que se ha logrado un 70% de germinación después de 7 días en lugar de 10% para la semilla no estratificada. Debemos saber que la semilla germina y la plántula se desarrolla muy lentamente en una primera etapa, necesitando por lo general de 4 a 5 semanas por término medio.

Hypericum perforatum

Lo ideal es hacer la siembra en semillero con repicado a bandeja de alvéolo previo a su plantación directamente al campo, aunque en algunos países de Europa se opta por la siembra directa en él. En tal caso es conveniente realizarla a poder ser en otoño para conseguir una estratificación natural de la semilla. Si se realiza en primavera será conveniente que la semilla esté previamente estratificada. Para las siembras de otoño, durante el primer año de cultivo se realizará una sola cosecha y tendrá lugar en primavera.

La semilla de hipérico es bastante pequeña, con un tamaño medio de 1,3 milímetros, unas 1.000 semillas pesan de 7 a 10 gramos. Por ello es recomendable mezclarlo con arena fina en una proporción del 10% para mejorar su manipulación y conseguir una distribución homogénea en la siembra.

Como hemos avanzado, el método más usado es realizar el semillero durante principios de otoño o fin del invierno para un repicado en los últimos días de otoño o a principios de primavera según momento de la siembra. Serán necesarios sembrar unos 25 gramos de semilla en unos 120 metros cuadrados de vivero que posteriormente nos permitirán replantar una hectárea de cultivo. En cuanto a la densidad de la plantación definitiva estará alrededor de unas 50.000 plantas por hectárea con una distancia entre plantas de 30 a 40 centímetros. La distancia entre filas convendrá adaptarla a la maquinaria disponible para labores culturales y de cosecha.

La fertilización del hipérico se focaliza en mantener el nivel de fertilidad del suelo con un aporte de materia orgánica previo a la plantación. Recordemos que el cultivo permanecerá en el lugar dos años. Durante el cultivo se pueden realizar algunos aportes al principio de primavera y durante el período vegetativo con un fertilizante compuesto granulado.

Es muy importante mantener el cultivo libre de malas hierbas ya que estas compiten con el cultivo en todo: nutrientes, humedad, espacio, etc. pero ya no sólo para que el rendimiento sea mayor, sino también para evitar la contaminación con otros vegetales en el momento de cosecha, normalmente de forma mecanizada.

Hypericum perforatum

Plagas y enfermedades del Hypericum perforatum

A pesar de ser una planta muy rústica, en cultivo con un cierto forzado de su crecimiento, ya que se le suele aportar nutrientes y riegos extras, puede ser atacada por diferentes plagas y enfermedades. En este sentido nombramos algunos de los problemas que se pueden presentar durante su cultivo:

En el caso de plagas se puede presentar algunos insectos y ácaros, sabiendo que muchos de ellos son también útiles dentro de un marco de lucha biológica.

En cuanto a enfermedades está el Verticillium albo atrum, un hongo vascular que provoca primero amarillamiento y después el marchitamiento y secado de la hoja. Esta enfermedad ataca primero a la parte inferior para continuar después con las partes más altas de la planta. Se controla preventivamente con una rotación del cultivo.

La Septoria hyperici es el hongo responsable de la aparición de manchas de color gris ceniciento con borde oscuro sobre las hojas. Inicialmente pueden ser poco numerosas pero con el tiempo pueden llegar a cubrir totalmente el follaje y provocar la muerte de la planta.

El Gloeosporium sp. es una enfermedad que ataca tanto a las hojas, las ramas como a los frutos. Se conoce también como antracnosis y sus síntomas se presentan en forma de manchas necróticas más o menos redondeadas y rodeadas por una aureola más oscura. Su presencia ocasiona el secado total de la planta enferma que adquiere un color rojo amarillento.

La Erysiphe sp. es un hongo parásito del grupo de los oídios y provoca la formación de un depósito blanco sobre la parte superior de las hojas. Las plantas afectadas van paralizando su crecimiento y terminan muriendo.

Hypericum perforatum

Recolección de Hypericum perforatum

Del Hypericum perforatum se recolectan sus flores y frutos, partes aéreas floridas o toda la parte aérea, recogidas desde primavera hasta mediados del verano. Su entrega será en fresco o seco según la utilización que ha de dársele en herboristerías, farmacias, licorerías, etc.

Para una producción destinada al mercado de la herboristería se recolecta prácticamente la totalidad de la parte aérea de la planta: todas sus flores y hojas. El momento de hacerlo es cuando se encuentra en plena floración, generalmente en primavera. El corte de la planta se puede hacer manual o mecanizado, procurando realizar el corte a una distancia prudencial del suelo para evitar arrastrar tanto las partes más leñosas de la planta como restos de alguna pequeña mala hierba que se pueda encontrar entre el cultivo. Normalmente se cosecha una sola vez al año, sobre todo si se trata del primer año de cultivo ya que si es el segundo y las plantas son muy vigorosas puede realizarse un segundo corte a finales de verano o principios de otoño tras un rebrote con una floración tardía.

Una vez recolectada la planta, si tiene como destino el mercado de la herboristería, la planta se trocea en verde con tamaños de corte alrededor de un centímetro, dejándolos secar a una temperatura de entre 35 a 45° C. Una práctica habitual es realizar una trilla del producto una vez seco para obtener solamente las hojas y sus flores.

En cuanto al rendimiento del cultivo del Hypericum perforatum para herboristería, según datos consultados se sitúa alrededor de 6 toneladas por hectárea de plantas ya trituradas, secas y trilladas durante el segundo año.

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Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

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