Lavandula dentata

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Hojas de Lavandula dentata

La Lavandula dentata es una de las especies de lavanda más interesantes para su uso en jardinería pública o privada. Estamos ante una planta aromática con la que podemos crear en el jardín hermosas borduras, setos bajos y compactos, bellos macizos florales,… cuando son plantadas en grupo. Pero también se pueden disfrutar como plantas aisladas en maceteros. En todos los casos cuando se llenan de flores nos permiten recolectarlas para disfrutarlas dentro de casa como arreglos florales e incluso como ambientador natural.

Alhucema dentada o lavanda dentada

Su nombre científico es Lavandula dentata si bien se le conoce popularmente como alhucema dentada y lavanda dentada, pertenece a la familia Lamiaceae y es originaria de la región mediterránea, Canarias, Madeira y Sureste de Asia.

De adulta es una planta de porte arbustivo, de crecimiento rápido, robusta y algo leñosa que puede superar los 130 centímetros de altura. Rebrota muy bien creando matas con aspecto globoso. Cuando es reproducida por semilla su raíz e pivotante y cuando lo es por esqueje fasciculada. En los dos casos desarrolla numerosas raíces fasciculadas que explorar con eficacia el terreno, sabiendo que no resisten bien el exceso de humedad.

Sus hojas crecen de forma opuestas, son lineares y algo lanceoladas cuyos márgenes se encuentran divididos en pequeños y atractivos dientes redondeados que le aportan elegancia. Son de color verde grisáceo por el haz y más blancas por el envés. Estas son aromáticas y desprenden un agradable olor al tocarlas, cuando se mecen por acción del viento o simplemente caen sobre ellas gotas de lluvia. Destacar que el aspecto ondulado de sus hojas es una de las características que le da el nombre a esta variedad.

Flores de Lavandula dentata

Su floración puede producirse de forma puntual y esporádica durante todo el año, si bien es durante los meses de mayo y junio, en el hemisferio norte, cuando se concentra y adquiere su mayor espectacularidad. Esta se desarrolla en inflorescencias en modo espiga con pequeñas flores ligeramente perfumadas, de aspecto tubular y de color azulado y con brácteas púrpuras. Estas crecen en los terminales de los tallos florales agrupadas en 6 y 10 flores. Como otras especies de lavanda su corola sobresale del cáliz de forma bilabiada con 2 lóbulos superiores y 3 inferiores.

Una vez fecundadas produce unos pequeños frutos con aspecto de nuececillas alargadas encerradas en el propio tubo del cáliz. El fruto es una tetranúcula (fruto constituido por cuatro núculas, fruto seco indehiscente que no se abre al madurar). Etas núculas son de color oscuro y de cubierta lisa.

Cuidados de la lavanda dentata

La Lavandula dentata crece en su hábitat natural en lugares secos y soleados, sobre terrenos calizos en un contexto de matorrales y monte bajo sometido a baja pluviometría. Dicho esto hay que añadir que es una especie muy rústica y que cuanto apenas sufre plagas ni enfermedades. Es por tanto, cuando es cultivada ornamentalmente y por desconocimiento de la especie se riega en exceso o se realizan malas prácticas agrícolas cuando manifiestan problemas.

Por lo tanto, debemos plantarla en una exposición soleada y sobre un terreno que no se encharque. Si utilizamos un sustrato turboso podemos mejorarlo añadiéndole arena de río en un porcentaje que le permita retener menos el agua y poseer mayor aireación. En suelos arcillosos se puede tratar de crear un lecho elevado a modo de rocalla para que el agua drene con mayor facilidad.

Con ellas las podemos plantar en grupo para crear macizos florales utilizando un marco de plantación de no más de tres plantas por metro cuadrado. Si las plantamos en alineación para crear borduras o setos bajo las plantaremos distanciadas unos 50 centímetros entre sí. Y si las plantamos en maceteros como planta individual elegiremos uno de un diámetro entre 30 y 40 centímetros como mínimo ya que en poco tiempo adquieren un porte importante.

La Lavandula dentata posee un crecimiento muy rápido, por lo que necesita más de una poda a lo largo del año si deseamos mantenerla compacta. Lo recomendable es recortar periódicamente sus tallos florales marchitos y realizar una poda algo más severa de rejuvenecimiento en primavera y así aprovecharemos para mantenerla con un aspecto más compacto y redondeado. Si la poda es muy severa conviene dejar ramas sin cortar para equilibrar su equilibrio entre masa foliar y raíces. Una vez comience a brotar las ramas podadas y sus pequeños tallos alcancen los cinco a diez centímetros procederemos a podar el resto de ramas.

Es una planta que resiste varios grados bajo cero (hasta -7ºC) aunque es preferible no llegar a estos extremos.

Los riegos deben ser moderados, procurando que entre riego y riego el terreno se seque sin llegar al extremo de que sufra la planta. Con esta práctica ayudaremos que esta lavanda mantenga un sistema radicular más sano. Los abonados que utilicemos de mantenimiento del jardín serán más que suficientes para la lavanda. No se debe de abusar de los nitrogenados.

Flores de Lavandula dentata

Cultivo de la Lavandula dentata

El cultivo de la Lavandula dentata en vivero suele realizarse partiendo de esquejes apicales que se han enraizado en viveros especializados. Se suelen plantar durante el otoño en macetas de unos 12 centímetros de diámetro con un sustrato poros y por lo tanto aireado.

La las tres o cuatro semanas de su plantación se les da una poda para favorecer su brotación. Estas podrán ser alguna más durante el resto del otoño para que estén bien ramificadas para su venta en primavera. Su cultivo será más o menos largo en función del tamaño de planta a comercializar, pudiendo ser trasplantadas a macetas mayores para ofrecer plantas de más tamaño proporcionadas a sus macetas o contenedores.

La producción española de Lavandula dentata en vivero se concentra en mayor parte en el levante (desde Murcia a Girona) ya que además, al tratarse de una especie mediterránea, el clima le es más favorable a su desarrollo.

Si su cultivo es comenzado a partir de semilla, estas se siembran en otoño con temperaturas más frescas y sembrando varias semillas por alveolo. Tras su germinación y cuando estas alcanzan tres o cuatro pares de hojas verdaderas se repican a la maceta definitiva. A partir de aquí, su cultivo es similar al que se comienza con esqueje.

Plagas y enfermedades de la Lavandula dentata

Como hemos adelantado, no suele tener problemas fitosanitarios ya que incluso se le atribuyen propiedades a su aroma como ahuyentadora de pulgones y otros insectos.

Así, si la mantenemos en un lugar soleado, sobre un terreno permeable, no abusamos de los fertilizantes nitrogenados y controlamos el riego, la Lavandula dentata crecerá sana y sin problemas fitosanitarios.

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