Malla antihierba

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mallas antihierbas

Las mallas antihierbas son agrotextiles con múltiples aplicaciones en el mundo del viverismo y jardinería profesional, además de la bricojardinería.

La malla antihierba se fabrica con tejidos fabricados con rafias de plástico que crean una lámina densa, opaca pero porosa que extendida sobre el suelo, como su nombre indica, no deja crecer las hierba.

Este hecho se produce por varias causas, entre ellas está la que no dejar pasar la luz, evitando que en ciertas especies de plantas sus semillas no germinen, otras que sí lo hacen, al estar ante una falta total de luz, una vez agotada la reserva nutritiva de la semilla mueren.

Una ventaja de la malla antihierba con respecto a otros materiales como por ejemplo el film de de plástico negro, es que al ser porosa, permite que la humedad interactúe entre el suelo y la atmósfera. Tras una lluvia, el agua se filtra evitando encharcamientos… mientras que el exceso de humedad de la tierra puede evaporarse y con ello mantener una humedad ambiente favorable a las plantas que hay sobre ella.

En los viveros profesionales se utiliza para mantener el suelo de cultivo sin malas hierbas, además de evitar que las plantas cultivadas en maceta sobre él emitan raíces al suelo por los agujeros de drenaje de las propias macetas.

En jardinería, las mallas antihierbas se extienden sobre el terreno que se desea evitar la salida de malas hierbas, y sobre él se suelen extender diferentes materiales de tipo mulching, sobre todo con carácter estético ya que gran parte del efecto mulching es creado por la propia malla antihierba.

No todas estas mallas son iguales, las hay de diferentes grosores, densidades e incluso colores. Con respecto a los grosores y densidades, a cifras mayores implica mayor resistencia y opacidad, ideales para zonas donde su uso va a estar sometido al continuo pisoteo tanto de personas como de maquinaria, zonas de paso en jardines… ya que en definitiva indica que es una malla más resistente.

Hay gramajes de 100 – 130 – 140… gramos por metro cuadrado, implicando una permeabilidad de 10 a 8 litros de agua por metro cuadrado como ejemplo. A mayor gramaje menor permeabilidad.

Las de uso en viveros, o que van a estar expuestas a la intemperie, es aconsejable saber si posee o no un tratamiento anti UV, ya que este le dará estabilidad resistencia frente a los rayos ultravioleta, resistencia al envejecimiento en el agua, a los medios ácidos y alcalinos, al agua salina del mar, a los agentes biológicos y a las deformaciones por temperatura.

También las hay de color verde que se integran mejor en el medioambiente, e incluso con líneas marcadas tanto longitudinal como trasversalmente. Estas últimas van orientadas principalmente a los viveros ya que estas líneas sirven de referencia a la hora de la distribución de las macetas sobre ellas.

Las mallas antihierbas se comercializan en rollos de diferentes anchos y longitudes, como por ejemplo 1 – 2 – 3,25 – 4 – 5,30 metros de acho por unos 100 metros o más de largo.

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