Txalaparta

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tocando la txalaparta

No es habitual el que hablemos en Floresyplantas.net sobre instrumentos musicales, pero en esta ocasión lo hacemos sobre la Txalaparta.

Para quienes no la conocen, la Txalaparta, es un instrumento de percusión tradicional del País Vasco que generalmente consta de dos soportes (cestos, sillas, banquetas, etc.), sobre estos algún material aislante (hoja de maíz, sacos viejos enrollados, hierba seca, etc.) y sobre esto varios tablones que son golpeados con cuatro palos (dos cada Txalapartari). ¡Todo fruto de las plantas!

Los tablones suelen ser de distintas maderas e incluso dimensiones para obtener una mayor riqueza en sonidos. Las maderas más utilizadas para estos tablones son el aliso, fresno, castaño u otras del país.

Aunque tradicionalmente cada txalaparta solía tener dos o tres tablas de madera, aunque recientemente es habitual encontrar txalapartas formadas hasta por una docena de tablas.

Hay mucha información sobre su música, su melodía, su técnica… pero cuando te encuentras ante ella ves que en realidad se trata de una conversación entre los dos participantes y de hecho, puedes ver y sentir que se escuchan e incluso se miran entre ellos para responderse durante toda la actuación.

El origen de este tradicional instrumento proviene de una pequeña zona del País Vasco, concretamente en los caseríos y alrededores de la cuenca del río Urumea: Lasarte, Usurbil, Hernani, Ereñotzu, Urnieta, Astigarraga, Ergobia, y Andoain.

Según la documentación consultada, antiguamente su utilización estaba íntimamente ligada a las labores de fabricación de la sidra. Tras triturar la manzana, se celebraba una cena y la fiesta se podría prolongar hasta altas horas de la madrugada. Durante esta, se montaba la txalaparta y su sonido se podía escuchar a varios kilómetros de distancia. Al oír los sonidos de este instrumento de percusión, la gente de los alrededores se iba animando y acercando al lugar.

La txalaparta siempre ha estado relacionado su uso con el medio rural y con su modo de vida, aunque también se utilizaba en otra celebración: la boda, bien el mismo día o días antes del festejo. Sea cual fuese el momento, podemos decir que allí donde se escuchaba tocar la txalaparta había una fiesta.

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