Mimosa pudica

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Hojas de Mimosa pudica

La Mimosa pudica es una de esas plantas fascinantes, con curiosidades que las hacen muy indicada para conseguir que los niños y niñas les interesen las plantas ornamentales.

Quizás, la curiosidad más destacada sea su capacidad de cerrar sus hojas en respuesta al tacto, lo que la hace parecer tímida y de ahí lo de su nombre «pudica«.

En línea de curiosidades, lo que cierra, en realidad, son sus folíolos, ya que el conjunto de estos conforma la verdadera hoja.

En botánica, se define folíolo (también llamado pinna) a cada una de las piezas separadas que se encuentra dividido el limbo de una hoja. En estos casos, se dice que estamos ante una hoja compuesta.

Volviendo a este movimiento, en realidad es fruto de su evolución, como forma de defensa contra los depredadores. Al tacto de los animales herbívoros o insectos, con ese cierre de hojas trasmite, o bien una dificultad de visión (es menos visible porque recoge su follaje) o da la impresión de que es una planta que se está secando y, por lo tanto, en mal estado.

Esta sensibilidad, también se manifiesta en respuesta a la luz o la temperatura, incluso a un ligero golpeo de pequeñas gotas de lluvia.

Planta de Mimosa pudica

¿Cómo es la Mimosa pudica?

Como hemos avanzado, su nombre científico es Mimosa pudica, aunque se la conoce, según el lugar, con nombres populares como sensitiva, dormilona, dormidera, nometoques, ten vergüenza, vergonzosa, … Todos ellos haciendo alusión a la sensibilidad y reacción mostrada en sus hojas al roce con la mano, lluvia o cualquier objeto.

Es una planta originaria de las zonas selváticas tropicales de América Central y del Sur. Pertenece a la familia de las fabáceas (Fabaceae).

La Mimosa pudica es una planta perenne, de porte arbustivo y si el clima es de inviernos fríos se comporta como planta anual. Posee un sistema radicular fasciculado, si bien, inicialmente es algo pivotante por su cualidad de reproducirse por semilla.

Como planta, puede crecer hasta una altura de 50 centímetros. Sus ramas son espinosas y sus hojas compuestas bipinnadas, de color verde claro y miden de 5 a 8 centímetros de longitud. Son muy sensibles al tacto, cerrándose en respuesta a cualquier estímulo.

Las flores de la Mimosa púdica son en realidad inflorescencias que nacen desde la axila de las hojas y tienen forma de pequeñas cabezuelas esféricas de color rosado.

Una vez fecundadas, producen, como planta leguminosa que es, una pequeña vaina de color marrón en su madurez, que alberga varias semillas en línea.

Venta de Mimosa pudica.

La Mimosa púdica puede encontrarse en el mercado español como planta ornamental de interior, aunque si la climatología lo permite, puede crecer en el exterior en ambiente protegido. Es una planta de clima cálido.

En el hemisferio norte, su venta se realiza durante la primavera y gran parte del verano. Empresas como Poleplants bajo la marca MaQu®, comercializan la Mimosa púdica, siendo los formatos más populares en macetas de 11 a 16 centímetros de diámetro.

En cuanto a los canales, los propios de las plantas ornamentales: centros de jardinería, floristerías, agricentros, … Y tiendas online.

Destacar que, aunque su origen es de las zonas selváticas tropicales de América, su condición de planta ornamental ha hecho que actualmente se encuentre presente en todos los continentes.

Semillas de Mimosa pudica

Los cuidados de la Mimosa pudica.

Teniendo en cuenta su hábitat natural, para el cuidado de la Mimosa pudica debemos tener presente que requiere los climas cálidos y una exposición de semisombra preferiblemente.

Si puede estar al aire libre protegida del sol directo y fuertes vientos, puede estar al exterior. Si no, lo mejor es disfrutarla como planta de interior. En tal caso conviene tenerla cerca de una ventana o fuente de luz para que no crezca de forma desgarbada.

Respecto al sustrato requiere una humedad constante, pero este debe tener la cualidad de tener un buen drenaje. Le perjudica los suelos encharcados. Un sustrato universal o sustrato especial para plantas de interior, pueden ser apropiados para su trasplante. Este se puede realizar durante los meses cálidos del año y utilizando una maceta ligeramente mayor a la que se encuentra.

En el riego, se debe regar regularmente para mantener el suelo húmedo, pero no encharcado. Es importante no permitir que el suelo se seque completamente entre riegos, ya que esto puede provocar que las hojas se marchiten y se caigan.

Para su abonado, responde bien a un fertilizante equilibrado con oligoelementos, especialmente durante la temporada de mayor crecimiento. Se recomienda fertilizarla una vez cada quince o veinte días con un fertilizante para plantas de follaje de interior, y para plantas con flores a comienzo de su floración.

La Mimosa pudica no requiere de una poda necesariamente, aunque se puede realizar alguna puntualmente para mantener su tamaño y forma. En ese momento, se podarán las ramas más largas y eliminarán las hojas muertas o dañadas para estimular su brotación y conseguir un crecimiento más compacto y saludable.

Para evitar daños por frío, la Mimosa pudica no tolera temperaturas por debajo de los 10 °C, es importante protegerla durante los meses de invierno. Para ello se ubicará en estancias calidad de la casa. También se puede cubrir con una manta térmica para cultivo.

La Mimosa pudica en jardinería.

Aunque en España, se recomienda disfrutar la Mimosa púdica como planta de interior, si el clima lo permite, también puede ubicarse en jardines, normalmente privados y no tanto en jardinería pública.

Como planta de bordura tiene su sentido porque al aire libre tiende a formar densas matas que la hacen ideal para cubrir pequeñas áreas de tierra y de baja altura.

Por sus raíces fibrosas, también cumple la función de control de erosión, ya que estas ayudan a retener el suelo. Para esta función, se pueden plantas en áreas propensas a la erosión del suelo, como laderas y taludes.

Al ser una planta de la familia de las leguminosas, capaz de fijar nitrógeno atmosférico en el suelo, la convierte en candidata como fertilizante natural, por el hecho de que puede mejorar la calidad del suelo.

Flores de Mimosa pudica

El cultivo de la Mimosa pudica.

Normalmente, el cultivo de la Mimosa pudica se realiza en viveros profesionales y su forma de reproducción es por semilla principalmente.

Para ello, se realiza su siembra en bandejas de alvéolos porque su semilla tiene buen tamaño para permitir su manipulación.

Con un sustrato turboso, con pH ligeramente ácido y un nivel de fertilización bajo. Las semillas deben sembrarse a una profundidad de un centímetro y mantenerse húmedas hasta que germinen.

Con una temperatura de entre los 20 y 25 °C, la germinación de las semillas suele tardar de 7 a 14 días. Cuando las plántulas tienen de dos a tres pares de hojas verdaderas, ya se trasplanta a la maceta definitiva, con un sustrato de igual pH, con buen drenaje y con un abonado de fondo mayor.

Durante su cultivo es importante evitar el estrés de la planta al manipularla, por lo que se debe tener cuidado al trasplantarla. La temperatura óptima para el crecimiento se sitúa en una horquilla bastante amplia: de 20 a 30 °C.

En cuanto al riego, este debe ser regular para mantener el sustrato húmedo, pero no encharcado. Y para su fertilización, una fórmula 18-12-24 más oligoelementos, es apropiado para que crezcan fuertes y más resistentes a enfermedades tanto de hoja como de raíz.

Plagas de la Mimosa pudica

Entre las plagas más frecuentes que pueden atacar a la Mimosa pudica, están:

Ácaros (Tetranychus urticae). Causan daños significativos en la planta al chupar la savia de las hojas y debilitarla. Aparecen con temperaturas cálidas y humedad relativa baja.

Cochinillas. Estos insectos escamosos que se adhieren a los nervios principales de las hojas y sobre todo, a los tallos de la planta. También se alimentan de la savia y, por lo tanto, debilitan a la planta. Son difíciles de combatir por su coraza protectora.

Pulgones (pulgón verde – Aphis spiraecola, y el pulgón negro – Aphis fabae). Pueden aparecer con el comienzo de las buenas temperaturas y si el ataque es importante, en grandes colonias sobre las hojas y brotes de la planta. Se alimentan de su savia y causan deformidades en las hojas.

OrugasLobesia botrana entre otras. Estos insectos, en su etapa de oruga, dañar a la planta al alimentarse comiendo sus hojas y tallos.

Enfermedades de la Mimosa pudica

En el caso de las enfermedades que pueden afectar a la Mimosa pudica, algunas de las más comunes son:

Pudrición de la raíz. Estos daños son causados por hongos como Fusarium spp., Rhizoctonia solani, Phytophthora spp. y Pythium spp.

Manchas foliares. Puede ser causadas por hongos como Cercospora spp., Phoma spp. y Alternaria spp.

Mildiú polvoriento. En este caso, puede ser causado por hongos como Erysiphe polygoni y Leveillula taurica.

 

Imágenes propiedad de Depositphotos

 

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