Rosmarinus officinalis prostratus

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Rosmarinus officinalis prostratus

El Rosmarinus officinalis prostratus es una candidata perfecta para su plantación en la jardinería mediterránea. Es ideal para cubrir muros y utilizar en rocallas, taludes, etc. así, como en primera planta de línea en parterres.

Su frondosidad y capacidad de ramificación, también le permite crear plantas colgantes en macetones y jardineras de buen impacto ornamental.

En jardinería, puede convivir con el romero común (Rosmarinus officinalis), el más popular y de porte más arbustivo, y el romero de monte, con un comportamiento vegetativo más desgarbado y menor frondosidad, aunque también muy aromático.

Planta de Rosmarinus officinalis prostratus

Romero rastrero o cubresuelo

Al Rosmarinus officinalis prostratus se le conoce popularmente como romero rastrero o cubresuelo, por su capacidad de extenderse y su rápido crecimiento. De ahí su utilización en la decoración de rocallas y borduras ajardinadas, así como zonas que se desean cubrir con esta planta y evitar dejar espacios de tierra libre y evitar la salida de hierbas.

Es una planta aromática y condimentaría, que pertenece a la familia de las Labiadas (Lamiaceae).

Al ser sus ramas de crecimiento pendular, es un tipo de romero que no alcanza mucha altura, situándose entre 30 y poco más de 70 centímetros de altura. En cambio, se expande creando volúmenes muy interesantes.

El Rosmarinus officinalis prostratus es de follaje perenne y sus hojas son de color verde oscuro por el envés y algo más claro por el haz. Como el resto de romeros, estas hojas también son muy aromáticas y contienen aceites esenciales, si bien, desde un punto de vista industrial para su extracción, no se suele utilizar esta especie.

En cuanto a su floración, se sitúa durante los meses primaverales, en el hemisferio norte, y en ocasiones, llega a realizar una segunda floración durante el otoño.

Estas flores de romero también son aromáticas y algo decorativas, aunque por su tamaño, su valor ornamental no es tanto, comparado con el de su follaje. Según la variedad o genotipo, las flores pueden ser de color azul, morado, rosado e incluso blanquecino, en diferentes tonos. Es una planta melífera, por lo que atrae a las abejas. De hecho, es bien conocida la miel de romero.

Rosmarinus officinalis prostratus

Cuidados del Rosmarinus officinalis prostratus

Los cuidados del romero rastrero, al ser una planta muy rústica, son mínimos en el jardín. Se puede afirmar que vive perfectamente en las mismas condiciones que sus hermanos… el romero popular y el romero de monte.

Su ubicación es a pleno sol y como se ha adelantado, al crecer de forma rastrera, es ideal para cubrir espacios abiertos, incluso en ubicaciones en las que su condición de planta colgante, responsa adecuadamente desde un punto de vista ornamental.

Se pueden plantar en grupo o en alineación para crear grandes masas verdes y aromáticas, o también como planta individual, llegando a cubrir cada una de ellas algo más de un metro cuadrado.

Planta de Rosmarinus officinalis prostratus

En cuanto a necesidades de suelos, los prefiere algo áridos y con buen drenaje por que el exceso de humedad daña su sistema radicular. Aun así, requiere humedad, sobre todo durante los meses más calurosos del año. Se puede decir, que, de los tres tipos de romero mencionados, por orden de necesidades de agua, sería este, el Rosmarinus officinalis prostratus el que más necesita, seguido del Rosmarinus officinalis y el romero de monte, que es el que menos lo necesita.

Respecto a temperaturas, el romero rastrero es muy resistente, aunque en lugares con riesgos de heladas se recomienza plantarse en aquellas zonas más protegidas, como por ejemplo en los muros orientados al sur o al oeste.

Debemos podarlo a comienzos de primavera para retirar las ramas dañadas por el frío, así como sus ramas excesivamente largas o que invadan zonas no deseadas.

Planta de Rosmarinus officinalis prostratus

Cultivo del Rosmarinus officinalis prostratus

El Rosmarinus officinalis prostratus se multiplica por esqueje tierno en primavera y otoño.

Si se desea comprarlo directamente en centros de jardinería, floristerías, centros comerciales, agricentros y demás puntos de venta especializados, se encuentran habitualmente en macetas o contenedores con tamaños que oscilan entre los 11 y 22 centímetros de diámetro. Estos están en venta durante todo el año, aunque durante toda la primavera, su oferta es mayor.

El cultivo de este romero se realiza en viveros dentro de sus catálogos de plantas aromáticas. Lo inician por esqueje axilar de unos cuatro a cinco centímetros de longitud, con varios nudos de hojas, por donde comenzarán su brotación una vez enraizado.

Estos esquejes se plantan en bandejas de alvéolos con un sustrato turboso, con pH de 6,5 y ligeramente fertilizado. Los esquejes son cogidos de plantas madres seleccionadas con las mejores características de vegetación, vigor y ornamentales posibles.

Con cierta humedad ambiental durante el periodo de enraizaje para que no se deshidraten, y una temperatura entre los 20 y 25 °C, en poco más de tres semanas se encontrarán enraizados.

Sobre los 45 o 60 días, con un cepellón bien formado, se plantarán uno, tres o cinco esquejes por maceta, dependiendo del tamaño de la misma.

El sustrato empleado seguirá siendo turboso, aunque con buen drenaje, por lo que contará con una buena parte de arena, perlita o demás materias primas que ayuden a su aireación.

Durante el cultivo se irá fertilizando con un abono del tipo 18 – 12 – 24 más microlelementos, a la dosis recomendada por el fabricante. En condiciones favorables, la planta estará lista para su comercialización al medio año, para los tamaños más pequeños, y sobre el año para los mayores.

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