Rosmarinus officinalis

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Flores de Rosmarinus officinalis

Una de las plantas aromáticas por excelencia es el popular romero y aunque lo llamemos así coloquialmente es interesante saber que los hay de diferentes tipos: el romero ornamental, el romero de monte o silvestre y el romero rastrero, una variante que cada vez es más popular en la jardinería mediterránea.

Todos ellos pueden ser utilizados como planta aromática y por supuesto condimentaria para aromatizar diversos platos gastronómicos. También es cierto que entre ellos hay diferencias tanto en vigor, intensidad de color de hoja, porte, etc. propias de la especie y tipo, aunque todas son plantas melíferas y aptas para el consumo. Destacar que dentro de los romeros, tanto el ornamental (Rosmarinus officinalis) como el rastrero (Rosmarinus officinalis prostratus), podemos encontrar en el mercado plantas ligeramente distintas entre unidades de un mismo grupo, siendo el motivo la selección genética que van realizando los viveristas para mejorar su aspecto ornamental.

Rosmarinus officinalis

El romero

En este artículo nos vamos a centrar en el tradicional romero, siendo su nombre científico Rosmarinus officinalis que pertenece a la familia Lamiaceae. Otros nombres populares son romaní y romer.

Sobre su nombre científico hay diversas versiones. Una de ellas es que Rosmarinus proviene de las palabras latinas “Ros” (rocío) y “Marinus” (marino) en alusión de que es una planta que no suele alejarse en demasía de las zonas costeras. Otra de las versiones es que proviene de los vocablos griegos “Rhops” (arbusto) y “Myrinos” (aromático). En cuanto a su epíteto “officinalis” viene a ser en connotación al uso que se le daba, como a otras muchas especies en la antigüedad, como planta medicinal.

Su origen se sitúa en la región mediterránea, especialmente de zonas donde el suelo es especialmente seco, arenoso y algo pedregoso. De ahí que se desarrolle también en la jardinería en jardines mediterráneos de bajo mantenimiento, así como ser utilizada también en Xerojardinería.

Como arbusto puede llegar a tener una altura considerable, llegando hasta los dos metros si bien suele quedarse sobre el metro. Es como avanzábamos una planta muy aromática además de melífera, teniendo numerosas aplicaciones medicinales y cosméticas. Como arbusto aromático es leñoso, muy ramificado y ocasionalmente achaparrado. Cuando sus tallos son jóvenes están cubiertos de una especie de borra que va desapareciendo conforme crece. La madera de sus tallos se vuelve con el tiempo de color rojizo y su corteza resquebrajada.

Es un arbusto perenne. Sus ramas se encuentran densamente cubiertas de hojas lineares y coriáceas de color verde oscuro por el haz y más blanquecinas por el envés. Crecen firmes sobre el tallo y están provistas de abundantes glándulas secretoras de esencia.

En la zona de unión de la hoja con el tallo es por donde nacen los ramilletes floríferos. Su floración comienza a finales de invierno y puede hacerlo en repetidas veces entre las estaciones de verano y sobre todo en otoño, son flores de unos 5 mm de largo y de color azul violeta pálido, rosa o blanco, con cáliz verde o algo rojizo y con los estambres más largos que los pétalos. Es una flor de corola bilabiada de una sola pieza, teniendo el labio superior curvado. Son flores axilares, muy aromáticas y melíferas.

Una vez fecundadas produce un fruto encerrado en el fondo del cáliz, formado por cuatro núculas de 1,5 a 3 por 1 a 2 mm, de forma ovoide, aplanada y de color castaño claro con una mancha clara en la zona de inserción. Sus semillas son menudas.

Plantas de Rosmarinus officinalis

Cuidados del Rosmarinus officinalis en el jardín

Los cuidados del Rosmarinus officinalis son mínimos si tenemos presente una serie de aspectos a la hora de su plantación. Es una planta muy resistente que aguanta hasta algo más de 7ºC bajo cero y requiere baja humedad.

Sus usos más frecuentes en jardinería es en la creación de parterres de aromáticas, macizos de arbustivas, borduras e incluso en la fijación de taludes. Todo ello en zonas de climas mediterráneo donde las lluvias no sean excesivas a lo largo del año.

Por lo tanto a la hora de su plantación en el jardín elegiremos zonas bien soleadas y los plantaremos a una densidad de tres a cuatro plantas por metro cuadrado. Partiendo de la base que el exceso de riego puede provocar problemas fitosanitarios en la raíz, elegiremos o acondicionaremos el terreno para que este sea arenoso y drene bien, evitando suelos pesados como los muy arcillosos o con excesiva materia orgánica (turbosos). Le encantan los suelos calizos, aunque también tolera los silíceos. Puede vivir en suelos pobres en nutrientes y materia orgánica.

El riego será periódico, moderado para ir manteniendo una humedad en el sustrato baja o mediana. En el riego y de forma ocasional más que periódica, se le puede añadir un fertilizante soluble equilibrado y con microelementos para mantener la planta nutrida y que se desarrolle adecuadamente. Evitaremos aquellos abonos ricos en nitrógeno aunque nos encontremos en primavera para que el romero no crezca tierno.

No le suelen atacar plagas ni enfermedades si se cuida el riego, el abonado y su exposición en el jardín. De hecho se dice que tiene la cualidad de ahuyentar las plagas, protegiendo las plantas que se encuentran a su alrededor, por lo que es una de las plantas ideales para cultivar con plantas aleatorias en un huerto urbano.

La poda se puede realizar en primavera tras la floración o a principios de otoño. Estas podas en muchas ocasiones no son necesarias ya que a lo largo del año, las ramas del romero suele ser pinzadas en numerosas ocasiones cuando se recolectan como planta culinaria.

El cultivo del Rosmarinus officinalis

El cultivo del Rosmarinus officinalis a nivel profesional se reproduce básicamente por esqueje ya que como planta con destino al mercado ornamental es la mejor forma de acortar su cultivo y sobre todo fijar el genotipo o variedad.

Todo comienza en los viveros especializados que reproducen esta planta partiendo de esquejes apicales o interdonales de plantas madre seleccionadas. Estos esquejes se enraízan en bandejas de pequeños alvéolos que una vez enraizados venden a los viveros productores.

Una vez en el vivero de destino, se plantan en macetas o contenedores de diferentes tamaños según el formato previsto de venta. Estos suelen ser en maceta de unos 11 a 12 centímetros de diámetro para los formatos más pequeños y de contenedores de 18 a 22 para los mayores. A partir de aquí siempre se producen formatos diferentes para mercados u ocasiones concretas. También es habitual plantar varios esquejes por maceta, más cuanto mayor es el tamaño de maceta.

El sustrato indicado es ligero, con buen drenaje, no excesivamente turboso y con un pH neutro. Una vez plantados los esquejes se espera a que arraiguen en el nuevo sustrato y al mes más o menos se le somete a un pinzado para que rebroten y creen plantas más compactas. Según el formato se les pueden someter a uno, dos e incluso más pinzados a lo largo de todo su cultivo.

Al principio se cultivan maceta a maceta y cuando, tras su brotación, necesitan más espacio se separan para evitar que se espiguen.

Durante el cultivo, al contrario que hemos comentado anteriormente, se le aplican abonados semanales para que la planta crezca rápidamente. Su cultivo se realiza al exterior a pleno sol para conseguir una planta fuerte. También es cierto que para adelantar su cultivo, las primeras fases del mismo pueden realizarse en invernadero.

Flores de Rosmarinus officinalis

El cultivo del romero en la cocina

El cultivo del romero en la cocina se limita a mantener la planta en condiciones ideales para recolectar de ella pequeñas ramitas mediante pinzamiento para incorporar a guisos, arroces y demás platos donde el aroma aportado los enriquezca.

Normalmente se cultiva en pequeñas macetas de 10 a 12 centímetros de diámetro junto a otras macetas de albahaca, perejil, etc. creando una especie de pequeños huertos urbanos en la cocina. Esto lo podemos ver en diferentes programas de televisión sobre cocina, aunque lo recomendable es tener estas plantas en el balcón en una o dos bandejas y o bien recolectar las hierbas allí o llevar la bandeja a la cocina cunado vamos a cocinar. En todos los casos, su cultivo dura unos meses mientras las plantas están fuertes, después siempre podemos plantarlas en el balcón en maceteros mayores.

Si queremos multiplicar el romero de forma casera, podemos partir de semilla o bien cortar unos esquejes y sumergir sus bases en agua, a los pocos días se podrá observar como comienzan a emitir unas raíces. Cuando estas tengan apenas un centímetro, las podemos plantar en pequeñas macetas con un tipo de sustrato universal. Una vez plantadas, las mantendremos en casa cerca de la ventana para que tenga luz pero no corrientes de aire hasta que arraigue de nuevo en la nueva maceta.

Rosmarinus officinalis

Curiosidades del Rosmarinus officinalis

  • El Rosmarinus officinalis goza de numerosas curiosidades. Entre ellas.
  • Como arbusto leñoso y aromático de él se extraen aceites esenciales (de sus hojas) que estimulan el sistema nervioso central y la circulación sanguínea. Estos aceites cuando se aplican de forma externa combaten los dolores musculares.
  • Sus esencias también se utilizan para la fabricación de colonias y champús contra la caspa y el acné.
  • Ya hemos adelantado que como planta, además de aromática también es culinaria, se emplea en la aromatización de guisos y asados, aceites, quesos y vinos, así como en numerosas recetas.
  • En agricultura ecológica se emplea como repelente natural.
  • El romero es una importante planta melífera debido a la calidad de su néctar y a que tiene una floración muy prolongada en el tiempo.
  • Con su aceite esencial extraído directamente de las hojas se prepara alcohol de romero, que se utiliza para prevenir las úlceras, tratar dolores reumáticos y en lumbalgias.
  • Sus propiedades antisépticas, se puede aplicar por decocción sobre llagas y heridas como cicatrizante.
  • La infusión de sus hojas alivia la tos y es buena para el hígado y para atajar los espasmos intestinales.
  • Hay un refrán que dice: “Mala es la llaga que el romero no sana“.
  • También se utiliza para baños relajantes, como mascarilla revitalizante y como tónico capilar.

En definitiva y como podemos ver, sobre las curiosidades del romero se puede escribir un libro si se entra en profundidad sobre cada una de ellas.

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