Xylella fastidiosa

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Hojas de olivo afectadas por la Xylella fastidiosa

Una de las últimas amenazas fitosanitarias aparecidas en cultivos frutícolas, hortícolas e incluso ornamentales de España es la Xylella fastidiosa. Un problema de extremado interés dado los cuantiosos daños causados en especies de alto valor económico como por ejemplo cítricos, vid, almendros, diversos frutales de hueso, café, olivares, etc.

En este artículo damos respuestas a algunas preguntas llegadas a nuestra redacción.

Olivar afectado por la Xylella fastidiosa

¿Qué es la Xylella fastidiosa?

La Xylella fastidiosa es una bacteria Gram negativa, crónica vascular y limitada al xilema que posee un gran poder infeccioso sobre un gran número de especies, muchas de ellas con enorme potencial económico tanto desde el punto de vista alimentario como ornamental.

Esta bacteria presenta una gran diversidad de genotipos y fenotipos, lo que hace que en la mayoría de las plantas en las que se presenta, no se manifiesten síntomas de igual forma. Por lo tanto estamos ante una especie bacteriana muy compleja y cuya capacidad infectiva depende del hospedante y del genotipo de la bacteria. En la actualidad, hay cuatro subespecies bien identificadas de la especie Xylella fastidiosa:

  • Xylella fastidiosa subespecie Fastidiosa.
  • Xylella fastidiosa subespecie Pauca.
  • Xylella fastidiosa subespecie Multiplex.
  • Xylella fastidiosa subespecie Sandyi.

La cepa de Xylella fastidiosa detectada en Italia en olivo, es una variante atípica de la subespecie Pauca.

También se la denomina ‘quick decline syndrome of olive’ o ‘síndrome del decaimiento rápido del olivo’ ya que en menos de tres años ha sido capaz de dejar improductivos a más de 300.000 olivos en una sola área afectada, en este caso en Italia.

En cuanto a la temperatura óptima para su desarrollo oscila entre los 25 y los 28ºC. Este rango de temperaturas la sitúa perfectamente en climas tropical, subtropical y mediterráneo, por lo que puede estar presente en todas aquellas zonas del planeta con clima de inviernos suaves.

En el caso de Europa y condiciones climáticas, las áreas que presentan un mayor riesgo potencial para la expansión de Xylella fastidiosa son las regiones productoras de vid, almendro y cítricos del sur, principalmente la Península Ibérica, Italia y Grecia.

Campo de olivos afectados por la Xylella fastidiosa

¿Cuál es el origen de la Xylella fastidiosa?

Esta bacteria fue descrita por primera vez en California en el año 1892. Su área de distribución principal se restringe al continente americano que abarca desde Canadá hasta Argentina y por lo tanto afectando a todos los demás países: Estados Unidos, México, Costa Rica, Venezuela, Brasil, Paraguay, etc. si bien su distribución por todo el continente no es homogénea y de hecho, mientras que en algunos de estos países la bacteria está tan extendida que no es posible su erradicación, en otros mediante restricciones ambientales hacen que la bacteria no muestre tendencia a expandirse.

De América, la Xylella fastidiosa se introdujo en Taiwan causando graves problemas principalmente en perales y viñas. Más recientemente se detectó en 2013 en Salento (Región de Apulia al sur de Italia), afectando principalmente a olivos y encontrándose además en adelfas y almendros próximos a los cultivos de los olivos afectados.

Podemos destacar que la cepa de la bacteria encontrada en Italia es idéntica a otra existente en Costa Rica, lo que anima a afirmar con casi toda seguridad, que la entrada en la Unión Europea se produjo con material vegetal importado desde este país. Otro factor a destacar es la coincidencia además, de que esta zona del Sur de Italia tiene una gran producción viverística, lo que permite suponer que esta enfermedad ha sido fruto de importaciones de plantas ornamentales sin los debidos controles fitosanitarios.

¿Sobre qué especies se hospeda la Xylella fastidiosa?

La Xylella fastidiosa se hospeda según los estudios realizados sobre más de 300 plantas tanto en grupos de monocotiledóneas como de dicotiledóneas y de ahí uno de sus factores fuertes de dispersión. Otra cosa es la alarma de los graves daños producidos en cultivos, que sólo salen a la luz pública cuando se trata de daños ocasionados sobre especies cultivadas de alto valor económico del país, como por ejemplo los ocasionados sobre los cítricos, la vid, los almendros, los melocotoneros, así como en numerosas especies ornamentales como la Polygala spp. o la adelfa en el caso de ornamentales.

Entre las plantas huésped que destacan se encuentran:

  • Frutales: higuera, cítricos, vid, almendro, cerezo, peral, ciruelo, aguacate, arándanos, café, etc.
  • Forestales: arce, acacia, eucalipto, roble, ginkgo, etc.
  • Plantas y árboles ornamentales: adelfas, hibiscus, mirto, polygala, robles, olmos, arces, liquidámbar, plátano de sombra, etc.
  • Herbáceas: avena, girasol, coles, correhuela, grama, cebadilla, hiedra, raigrás, malva, ortiga, romero, etc.

¿Qué daños ocasiona la Xylella fastidiosa?

La Xylella fastidiosa provoca inicialmente un decaimiento rápido y generalizado de la planta. Con el tiempo, poco dicho de paso, se produce el desecado total de las hojas y ramas y finalmente la muerte de toda la planta.

Olivos afectados por la Xylella fastidiosa

Básicamente esta bacteria afecta al xilema de la planta impidiendo el paso de la savia y de ahí los síntomas de marchitez y posterior secado de hoja, ramas y muerte de la planta. En otros casos en los que la Xylella fastidiosa no se muestra tan virulenta los daños ocasionados son consecuencia de deficiencias de minerales en la planta y por lo tanto se manifiesta como clorosis internervial o simplemente moteados en las hojas. Hay que destacar que sobre muchas de las especies hospedantes, su presencia no manifiesta síntoma alguno, dificultando enormemente su detección.

En olivos se presenta desecando inicialmente hojas y ramas secas, incluso los frutos que quedan como pasificados. Los daños de la Xylella fastidiosa son devastadores ya que en pocos meses la copa se ve seriamente afectada y en menos de dos años los árboles prácticamente muertos. En otros cultivos como es el caso de la vid provoca la llamada enfermedad de Pierce, en cítricos produce una clorosis variegada, en melocotonero el Phony peach, en ciruelo y almendro el escaldado,…

¿Cuáles son los vectores de la Xylella fastidiosa?

Los vectores de transmisión de Xylella fastidiosa son insectos hemípteros, principalmente cicadélidos y cercópidos, de las familias Cicadellidae, Cercopidae, Aphrophoridae, Cicadidae que se alimentan del xilema. Se puede afirmar que cualquier especie de insecto que se alimente del xilema puede ser un vector potencial de la bacteria.

Según las fuentes consultadas hay identificadas 95 especies de insectos como potenciales vectores de la Xylella fastidiosa, de las cuales 41 están presentes en España (EFSA, 2015). En el caso de la infección en el olivo el vector más eficaz de la Xylella fastidiosa es el insecto Philaenus spumarius, siendo el que ha contribuido a la rápida expansión de esta enfermedad por ser un insecto muy común y abundante en toda Europa. Pero no podemos obviar otros insectos con moderado o alto potencial vector como son el caso de la Aphrophora alni, Aphrophora salicina, Cercopis vulnerata o la Cicadella viridis.

Es interesante saber que la Xylella fastidiosa pasa el invierno hospedada en las malas hierbas, en la madera de árboles adyacentes a los cultivos o en las propias plantas en la que se encuentra implantada. Precisamente son estos lugares los que también sirven de refugio para los insectos vectores durante la época invernal. Así, la transmisión de esta bacteria se puede producir tanto entre hospedantes silvestres y hospedantes cultivados, como entre las propias plantas en cultivo cuando algunas de ellas ya se encuentran infectadas. Por otra parte es sabido que los insectos vectores actúan como transmisores lo son a corta distancia ya que su capacidad de vuelo está limitada en torno a los 100 metros si bien esta distancia puede ser mayor cuando intervienen tanto la ayuda del viento o el transporte de material vegetal, en este caso ya en largas distancias.

Por todo ello, según un informe elaborado por la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA, 2015) el riesgo de entrada, establecimiento y dispersión de la enfermedad en Europa es muy elevado.

Métodos de control de la Xylella fastidiosa

La medida más eficiente para el control de la Xylella fastidiosa es la prevención de que no entre en el lugar exento de esta bacteria. En este sentido la UE ya tiene puesto en marcha medidas restrictivas y de control para evitar la entrada y propagación de Xylella fastidiosa, sobre todo de material susceptible de estar infectado a través de la Decisión de Ejecución (UE) 2015/789 de la Comisión de 18 de mayo de 2015 sobre medidas para evitar la introducción y propagación dentro de la Unión de Xylella fastidiosa.

Como consecuencia de ello, los estados miembros deben llevar a cabo inspecciones que permitan detectar la presencia de Xylella fastidiosa en sus territorios y deben velar por que los operadores profesionales sean informados acerca de esa posible presencia y de las medidas que hayan de adoptarse.

Actualmente, el principal riesgo de entrada de la bacteria en otros continentes es el comercio y transporte de material vegetal infectado.

En cuanto una vez es detectado un foco en el campo, es importante saber que los tratamientos químicos contra la bacteria o sus vectores no suelen ser suficientemente efectivos. Una vez detentada su presencia es necesaria la eliminación de los árboles afectados y la vegetación silvestre circundante que pueda actuar como hospedadora de la bacteria, así como establecer un programa de vigilancia en años sucesivos para intentar evitar el rebrote de la enfermedad.

Hojas de olivos afectadas por la xylella fastidiosa

La Xylella fastidiosa en España

A nivel europeo, una vez detectada en Italia la presencia de la Xylella fastidiosa se puso en marcha un plan de contención y vigilancia de esta bacteria por parte de los estados miembros. En el caso de España se aprobó en junio de 2015 el Plan de Contingencia Español diseñado por el MAPAMA, asesorado por expertos y en colaboración con las Comunidades Autónomas, cumpliendo con lo dispuesto en el Artículo 3 bis de la Decisión comunitaria. Este Plan tiene, según el MAPAMA “el objetivo de evitar la introducción y la propagación de la bacteria en nuestro país, incluyendo un Protocolo Nacional de Prospecciones para la detección precoz, y un Programa de Erradicación que recoge las medidas que deben adoptarse en los brotes detectados”.

Gracias a este Protocolo Nacional de Prospecciones se han ido realizando prospecciones en todo el territorio nacional, permitiendo la detección del primer brote de Xylella fastidiosa en Baleares, en noviembre de 2016. En enero de 2017 se declaró todo el territorio de Islas Baleares como área demarcada (Resolución del consejero de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca de 26 de enero de 2017). Como consecuencia, el 20 de enero del 2017 se publicó la Orden APM/21/2017, por la que se establecen medidas específicas de prevención en relación con la bacteria Xylella fastidiosa, adoptando la medida cautelar de prohibir la salida de las Islas Baleares de todos los vegetales para plantación, excepto semillas, de las especies cuya sensibilidad a las cepas europeas y no europeas de Xylella fastidiosa es conocida.

Siguiendo con las medidas de contención de la Xylella fastidiosa, todas aquellas empresas proveedoras de plantas hospedantes de la bacteria deben acompañar estas plantas de un Pasaporte Fitosanitario que garantice su situación fitosanitaria. En consecuencia, cualquier operador que reciba dicha planta hospedante debe asegurarse si la planta adquirida cumple con los siguientes requisitos.

Descarga en PDF

» Descarga del listado de plantas que deben acompañar el pasaporte fitosanitario con respecto al control de la Xylella fastidiosa elaborado por la Comisión y que procedan de la UE a fecha 20 de julio de 2017 en PDF (87,7 KB).

» Descarga del Plan Contingencia Xylella fastidiosa del MAPAMA 2017 en PDF (3,95 MB).

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