La Mentha spicata o hierbabuena en el jardín

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Planta de hierbabuena en maceta

Dentro del amplio abanico de especies aromáticas que acompañan al ser humano desde la antigüedad, la Mentha spicata ocupa un lugar privilegiado.

En el diseño de exteriores, ya estemos proyectando una amplia zona ajardinada o un modesto balcón, la hierbabuena ofrece una enorme versatilidad. Cultivada en macetas o jardineras, resulta perfecta para terrazas y balconeras, donde su denso follaje verde aporta frescor visual y su fragancia actúa como un ambientador natural en las noches de verano.

Al mantenerla en contenedores, conseguimos además controlar su naturaleza expansiva, un aspecto fundamental cuando compartimos espacio con otras especies ornamentales más delicadas.

Origen e historia botánica de la Mentha spicata

Su origen geográfico de la Mentha spicata la sitúa en Europa y Asia templada, aunque su gran adaptabilidad ha propiciado su naturalización en casi todo el mundo.

Desde el punto de vista botánico, fue el célebre naturalista sueco Carlos Linneo quien la describió formalmente en el año 1753 en su obra Species Plantarum. El epíteto específico spicata hace referencia directa a la morfología de sus inflorescencias, ya que proviene del latín spica, que significa espiga.

Otras fuentes botánicas también asocian este término a la forma lanceolada de sus hojas, asemejándolas a pequeñas lanzas verdes.

¿Es lo mismo Mentha spicata que hierbabuena?

En la jardinería y la horticultura de ocio, es normal el encontrar cierta confusión con la nomenclatura de las plantas. En este caso, cuando hablamos de Mentha spicata y de hierbabuena, nos estamos refiriendo exactamente a la misma especie.

Dependiendo de la región geográfica, tanto en España como en los distintos países de Hispanoamérica, esta planta también recibe diversas denominaciones populares, siendo yerbabuena, menta verde, sándalo de jardín o hierbahuerto entre las más extendidas.

En este contexto de tantos nombres populares, es importante conocer su nombre científico ya que es la única manera de garantizar que estamos adquiriendo o cultivando la especie botánica exacta que deseamos, evitando confusiones con otros parientes de menta cercanos.

Hojas de menta hierbabuena

Descripción de la hierbabuena

La Mentha spicata se comporta en el jardín como una planta herbácea perenne, caracterizada por un crecimiento vigoroso gracias a un extenso e invasivo sistema de raíces rizomatosas.

Desde finales de invierno hasta bien entrado el otoño, crea atractivas masas foliares desde las que se desprende su fresco y agradable aroma. Este aroma de sus flores en inflorescencias se potencia en el ambiente cuando se remueven sus hojas, ya sea por el roce fortuito a nuestro paso, la acción del viento, la lluvia, o simplemente al golpearle las gotas de agua durante la labor de riego.

Hay que tener en cuenta que, cuando la calor e iluminación veraniega es fuerte, la hierbabuena reduce notablemente su masa foliar. De igual forma, con la llegada del frío otoñal, la planta parece desaparecer, mientras su sistema radicular sigue creciendo para brotar con fuerza nada más mejore la climatología.

Sus hojas, de un tono verde intenso, presentan bordes serrados, surgen de forma opuesta en tallos de sección cuadrangular y son ricas en aceites esenciales, destacando el mentol como su principal componente activo.

Como planta, con temperaturas agradables y humedad suficiente, puede alcanzar fácilmente el metro de altura, mostrando un desarrollo robusto y frondoso.

La menta o hierbabuena y sus parientes cercanos

Para conocer adecuadamente a la Mentha spicata, resulta útil contextualizarla dentro de su género botánico. El género Mentha es muy propenso a la hibridación natural, lo que ha generado una gran diversidad de especies.

Una de las más conocidas es la Mentha x piperita, comúnmente llamada menta piperita, que en realidad es un híbrido estéril, cruce de nuestra Mentha spicata y la Mentha aquatica, caracterizada por un aroma mucho más punzante y mentolado.

Otra especie muy popular es la Mentha pulegium, conocida como poleo menta, de porte más rastrero y hojas pequeñas, muy utilizada tradicionalmente en infusiones.

También merece mención la Mentha suaveolens o mastranzo, cuyas hojas redondeadas y vellosas desprenden un sutil aroma que recuerda a la manzana. Frente a ellas, la Mentha spicata destaca por ofrecer el equilibrio perfecto: un aroma dulce y fresco, menos agresivo que el de la Mentha piperita, lo que la convierte en la reina indiscutible de las aplicaciones culinarias.

La hierbabuena en zonas ajardinadas, huertos urbanos y de cocina

Si trasladamos la planta al terreno del paisajismo y los huertos, su valor se multiplica. En zonas ajardinadas, puede emplearse como una excelente planta tapizante para cubrir áreas difíciles bajo la copa de árboles caducifolios, siempre que disponga de la humedad necesaria.

En el ámbito del bricohuerto y los huertos urbanos, la Mentha spicata cumple una función ecológica destacable al atraer a numerosos insectos polinizadores durante su periodo de floración estival, al tiempo que su fuerte aroma ayuda a repeler ciertas plagas indeseadas en los cultivos hortícolas vecinos.

Por otro lado, su presencia es casi obligada en los pequeños huertos de cocina o jardines culinarios. Cultivar unas macetas de hierbabuena cerca de la ventana de la cocina o en una repisa soleada, facilita la recolección de hojas frescas en el momento exacto de preparar aderezos, salsas o infusiones, garantizando la máxima concentración de sus aceites esenciales.

¿Cuándo y cómo plantar o trasplantar la hierbabuena?

El momento óptimo para la plantación o el trasplante de la hierbabuena coincide con el inicio de la actividad vegetativa tras el reposo invernal, es decir, a principios de la primavera. Hablamos de los meses de marzo y abril en el hemisferio norte, o septiembre y octubre para nuestros lectores del hemisferio sur.

Para que prospere adecuadamente, el lugar adecuado para su plantación debe contar con muy buena iluminación, resultando ideal si goza de algo de sombra durante las horas de máximo calor estival, evitando así quemaduras foliares.

El sustrato debe ser fresco, con cierta capacidad de retención de agua pero sin llegar al encharcamiento. Una mezcla ligeramente arcillosa enriquecida con materia orgánica, como humus de lombriz o compost de calidad, le proporcionará los nutrientes y la textura necesarios para emitir sus estolones con facilidad.

El papel de la hierbabuena en la restauración del paisaje

Desde la perspectiva de la ingeniería agronómica y el paisajismo medioambiental, la capacidad colonizadora de sus raíces rizomatosas puede aprovecharse estratégicamente para varios fines.

En proyectos de restauración paisajística a pequeña escala, como la consolidación de taludes húmedos o los márgenes de pequeños cursos de agua en fincas privadas, la Mentha spicata actúa como un eficaz fijador del terreno, previniendo la erosión hídrica.

No obstante, por esta misma capacidad invasiva, su uso en entornos naturales abiertos debe ser estrictamente controlado y evaluado, priorizando siempre la flora autóctona local para no alterar los ecosistemas nativos.

Su capacidad de crear masas foliares densas permite ser refugio de determinadas especies animales. También, su floración atrae insectos polinizadores, contribuyendo a aumentar de biodiversidad de la zona.

Los cuidados de la hierbabuena para su cultivo

Dada su rusticidad, el mantenimiento en cultivo de esta aromática no reviste gran complejidad, pero exige mantener una humedad constante en el terreno o sustrato, por lo que requiere riegos periódicos, especialmente si se cultiva en maceta, donde la evaporación es mayor.

La Mentha spicata florece principalmente en verano, emitiendo espigas de flores que carecen de gran valor ornamental, aunque suponen un reclamo irresistible para las abejas. Tras esta floración, es altamente recomendable realizar una poda de limpieza severa, recortando los tallos casi a ras de suelo. Esta técnica evita que la planta se vuelva leñosa y despoblada en la base, forzando una nueva brotación más tierna y compacta antes de la llegada de los fríos otoñales.

Para su reproducción rápida, dada su baja tasa de germinación por semillas, se recomienda el arranque de pequeñas matas con raíces de la planta madre adulta y plantarlas inmediatamente en su nuevo emplazamiento, una técnica conocida como división de mata. Uun sustrato para plantas de exterior es indicado para esta fase de multiplicación de la hierbabuena.

Durante los cuatro a siete días posteriores a la plantación, es necesario que no les falte humedad en el sustrato. En estas condiciones de cuidado, el éxito del cultivo de las nuevas mentas en nuestro entorno verde está prácticamente asegurado.

Algunas curiosidades sobre la hierbabuena

Además de sus virtudes agronómicas y ornamentales, la Mentha spicata posee una rica carga cultural. En la antigua Roma, era costumbre frotar las mesas con hojas de esta planta antes de los grandes banquetes, ya que su fragancia se consideraba un símbolo inequívoco de hospitalidad hacia los invitados.

Hoy en día, su legado perdura en la gastronomía de múltiples culturas, siendo el pilar fundamental del tradicional té moruno en el norte de África o el ingrediente indispensable en numerosas recetas de la coctelería caribeña.

La riqueza botánica de las plantas aromáticas nos ofrece un campo infinito de experimentación, donde especies tan comunes y accesibles como es el caso de la hierbabuena, pueden transformar por completo la dinámica de nuestros espacios verdes y nuestros platos.

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1 COMENTARIO

  1. Se me ha secado una maceta con planta de hierbabuena que tenía en casa, ¿es posible recuperarla?, ¿como podría hacerlo?. Gracias por vuestra ayuda.

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