Los Ácidos Húmicos

4633
Cultivo de fresas

Entre las diferentes materias activas que se utilizan en la fabricación de fertilizantes están los ácidos húmicos. Una especialidad en nutrición vegetal que según datos de AEFA (Asociación de Fabricantes de Agronutrientes de España), sus empresas asociadas comercializan en total unos 10 millones de litros de ácidos húmicos líquidos al año.

Esta cantidad se comercializa por todos los continentes y están presentes en casi todos los mercados agrícolas del planeta. Su éxito viene avalado por su comprobada eficacia en la mejora de las propiedades de los diferentes suelos agrícolas y en las condiciones de distintos cultivos.

Destacar también, que cuando se hace referencia a los ácidos húmicos de forma general, se engloban en ellos tanto los ácidos húmicos como ácidos fúlvicos, muchas veces estando de forma conjunta en la formulación de estos fertilizantes comerciales.

¿De dónde proceden los ácidos húmicos?

La procedencia de los ácidos húmicos es diversa: turba, restos vegetales, etc. si bien la mayor parte de los ácidos húmicos del mercado se obtienen de la Leonardita, sustancia vegetal humificada muy rica en materia orgánica y en un estado intermedio entre una turba y el lignito.

Esta tiene su origen a partir del enterramiento de material vegetal de hace millones de años y suele encontrarse en las capas superiores de las minas de lignito (carbón) que se extraen a cielo abierto.

Por las características de la Leonardita, los ácidos húmicos obtenidos a partir de ella, son considerados los de mejor calidad y con mayores propiedades agronómicas.

Lignito humificado procedente de leonardita

Los ácidos húmicos suelen estár presentes en los suelos, siendo la parte más activa de la materia orgánica del mismo. Químicamente son una mezcla de moléculas orgánicas complejas que se forman por descomposición y oxidación de la materia orgánica. Por tanto, la humificación es un proceso progresivo que lleva a la formación de ácidos húmicos.

¿Cuáles son las diferencias entre ácidos húmicos y ácidos fúlvicos?

Volviendo a los ácidos húmicos y los ácidos fúlvicos, la diferencia entre unos y otros es su distinto comportamiento una vez incorporado en medio básico y ácido.

Tanto los ácidos húmicos como los fúlvicos son solubles en medio básico y por ello, se emplea para extraerlos en forma líquida, un extractante alcalino, generalmente hidróxido potásico. Al ponerlos en medio ácido, los húmicos precipitan al ser insolubles en este medio, mientras que los fúlvicos se mantienen en la fase líquida por ser solubles en medio ácido.

Precisamente este diferente comportamiento en medio ácido es lo que se vale el método oficial de análisis para separar y cuantificar los ácidos húmicos y fúlvicos de un producto comercial.

Además de esta diferencia, los ácidos húmicos y fúlvicos tienen otras diferencias químicas y de comportamiento.

Los ácidos húmicos tienen mayor peso molecular que los fúlvicos, mayor capacidad de intercambio catiónico y mayor capacidad de retención de agua. Los ácidos húmicos tienen una acción más lenta y duradera sobre la estructura del suelo y sobre la planta, mientras que los ácidos fúlvicos tienen una acción más rápida sobre la planta pero menos persistente.

Extracción de los ácidos húmicos

Las empresas fabricantes de ácidos húmicos, los obtienen mediante su extracción en una solución alcalina de hidróxido potásico. Se pueden extraer también con hidróxido sódico, pero mientras el aporte de sodio saliniza los suelos, el potasio es, junto al nitrógeno y al fósforo, uno de los tres nutrientes primarios imprescindibles para el desarrollo de los vegetales. El producto final es de mayor calidad y rico en estos nutrientes.

¿Cómo actúan los ácidos húmicos en el suelo?

En los suelos, los ácidos húmicos influyen positivamente en su fertilidad, favoreciendo la actividad microbiana y realizando diversas acciones en función del tipo de suelo donde se apliquen.

En el caso de terrenos arcillosos, ayudan a mejorar la estructura del suelo, consiguiendo mejorar permeabilidad del terreno y aumentar la aireación radicular. En el caso de los tipos arenosos, que suelen tener bajos niveles de materia orgánica, ayudan a incrementar el intercambio catiónico de los macro y micronutrientes, mejoran la capacidad de retención de agua y por lo tanto se evita una pérdida de nutrientes por lixiviación.

De forma general la aplicación de ácidos húmicos y fúlvicos en el suelo, contribuyen al desbloqueo de los nutrientes y actúan como agentes complejantes naturales, facilitando la asimilación de los mismos en la planta.

¿Cómo actúan los ácidos húmicos en la planta?

Consecuencia de ello, en las plantas también se producen beneficios de calado. Entre ellos se pueden observar aspectos ligados a un mayor desarrollo vegetativo e incremento del rendimiento del cultivo en cuestión:

  • La planta incrementa su sistema radicular.
  • Realiza una mayor absorción de elementos nutritivos.
  • Se ve favorecido sus procesos fisiológicos.

Plantación de lechugas

¿Los ácidos húmicos se pueden utilizar en la agricultura ecológica?

Los ácidos húmicos se pueden utilizar en la agricultura ecológica según el tipo de legislación que se le aplique y esta va por países.

Los ácidos húmicos y fúlvicos se incorporaron a la reglamentación europea (Reglamento de Ejecución 2019/2164 de 17 de diciembre de 2019) como insumo permitido para agricultura ecológica, están incluidos en el Anexo I del Reglamento (CE) 889/2008 actualmente vigente, al igual que la Leonardita, materia prima de donde proceden gran parte de los ácidos húmicos del mercado.

Estos productos están recogidos en la legislación española de abonos nacionales. Están contemplados como Productos Especiales dentro del grupo 4: Otros abonos y productos especiales.

Según dicha legislación, existen dos tipos de productos a base de ácidos húmicos. En primer lugar, los obtenidos por tratamiento de turba, leonardita o lignito con hidróxido potásico y un segundo tipo, que son los productos a base de ácidos húmicos obtenidos por tratamiento o procesado de alguna de las enmiendas orgánicas, de los grupos 6.01a, 6.01b o 6.01c. La legislación exige que tengan como contenido mínimo un extracto húmico total (ácidos húmicos + ácidos fúlvicos) del 15% y un contenido mínimo de ácidos húmicos del 7%.

Además de los tres valores de extracto húmico total, ácidos húmicos y ácidos fúlvicos, la legislación requiere también, indicar en la etiqueta los valores de nitrógeno total y potasio (como K2O soluble en agua) si superan el 1%.

¿Los ácidos húmicos están sujetos al registro REACH?

En el foro que se creó tras el pre-registro de los ácidos húmicos como humato potásico, se discutió ampliamente si era necesario registrarlo o no.

Actualmente, en el marco de la fabricación de ácidos húmicos existe una normativa europea llamada ‘registro REACH’ que solamente se puede otorgar a las empresas fabricantes (no simplemente envasadoras) y que cumplan con los requisitos establecidos para ello.

Hoy, estos productos son registrados en REACH como humato potásico (humic acids, potassium salts) con Nº CE: 271-030-1; Nº CAS: 68514-28-3 y Nº REACH 01-2119484861-29).

A día de hoy hay 19 empresas con registro REACH de ácidos húmicos. De ellas, además de JISA Advanced Agro (una de las primeras empresas en obtener el registro REACH de ácidos húmicos), pertenecen a AEFA las firmas Fertinagro Biotech, Plymag, Daymsa, Atlántica Agrícola, Fertilis, SAS y Tradecorp.

Los ácidos húmicos y fúlvicos son fabricados tradicionalmente en forma líquida y envasados en distintos formatos: desde la botella de 1 litro pasando por distintos envases de 5, 20 y 1000L, hasta llegar a cisternas de 24 toneladas para las grandes fincas.

Desde hace unos años también se han comenzado a comercializar en forma sólida. Para ello, una vez hecha la extracción en solución de hidróxido potásico, hay que secar el producto para confeccionarlo. Normalmente se envasan en bolsas de cinco kilos.

¿Qué cultivos se pueden abonar con ácidos húmicos y fúlvicos?

Los ácidos húmicos se pueden aplicar a todo tipo de cultivo, ya que influyen en una mejora de las condiciones del suelo, y esto siempre va muy bien a los cultivos. Sin embargo, hay determinados cultivos como los extensivos (trigo, cebada…) en los que hay que reducir costes al máximo para obtener una mínima rentabilidad y como los húmicos no son extintamente indispensables, no se suelen utilizar.

Por tanto, su mayor demanda está en la horticultura intensiva tanto en invernaderos como al aire libre.

Un ejemplo de estos cultivos en el caso de hortícolas son fresa y berries, tomate, pimiento, berenjena… en frutales la pera, manzano, ciruelo… en todo tipo de cítricos y cultivos subtropicales como la platanera, aguacate, chirimoyo, etc.

En cuanto al método de aplicación de los ácidos húmicos en los cultivos, los dos sistemas por los cuales mejor se distribuye el producto sobre el terreno son el riego gota a gota y por aspersión. En todos los casos, las empresas fabricantes aconsejan unas dosis muy bien estudiadas para obtener los mejores resultados.

Gregorio Murillo Aznar

Gregorio Murillo Aznar

Floresyplantas.net agradece la información ofrecida por D. Gregorio Murillo Aznar para la elaboración de este artículo.

D. Gregorio Murillo es Ingeniero Técnico Agrícola y actualmente desempeña el cargo de Director-Gerente de la compañía JISA Advanced Agro.

JISA, está dedicada desde hace más de 30 años a la fabricación y comercialización de agronutrientes, bioestimulantes y más recientemente también de microorganismos. Actualmente, sus productos son comercializados tanto en el mercado nacional como internacional con presencia en todos los continentes.

Dejar respuesta

Por favor ponga su comentario!
Por favor ponga su nombre aquí