Schefflera actinophylla

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Schefflera actinophylla

La Schefflera actinophylla es un árbol que pertenece a la familia de las Araliáceas, originario de Australia, Nueva Guinea e Islas Salomón, es muy conocida popularmente como el árbol pulpo.

La Schefflera actinophylla es una de estas plantas duales típicas que puede utilizarse como planta de interior en su etapa joven, mientras que de adulta es utilizada como árbol en jardinería.

En ambos casos, la Schefflera actinophilla se comercializa durante todo el año.

Es de hoja perenne que en climas de inviernos suaves alcanza fácilmente lo siete u ocho metros de altura en el jardín, adquiriendo una copa simétrica y aparasolada.

En estado adulto, sus inflorescencias crecen en forma de espigas que sobresalen del follaje, alcanzando algo más de un metro de longitud cada una.

Schefflera actinophylla como planta de interior

La Schefflera actinophylla como planta de interior se puede encontrar en el mercado en formatos de porte medio a grande, siendo comunes los comprendidos entre 14 a 22 centímetros de diámetro de macetas.

Su atractivo ornamental reside en sus brillantes y elegantes hojas, ideal para utilizarse en la decoración de salones, comedores, hall… tanto de hogares como en restaurantes, hoteles… en definitiva espacios cubiertos pero de gran volumen.

La ubicación en interiores deben de ser cerca de las fuentes de luz naturales, como por ejemplo las ventanas sin que les de el sol directamente para evitar quemaduras en las hojas.

Como planta de interior, la Schefflera actinophilla es plantada en macetas con un cierto porte arbustivo y con varias plantas en grupo por cada una. Las hojas adultas suelen ser de mayor tamaño y número de folíolos que las jóvenes. En estados jóvenes no suele florecer.

Las temperaturas entre 18 y 30ºC son un buen rango para su desarrollo. Los riegos deben de ser directos a la maceta y con la frecuencia necesaria para evitar que la planta sufra períodos de sequía y que las sometan a un estrés que como resultado puede llevarle a una pérdida de hojas. La Schefflera actinophylla es una planta que responde muy bien a su cultivo en hidrojardinera. El rociar sus hojas con agua, si esta es rica en cal, las manchará de blanco haciéndoles perder parte de su valor ornamental.

Como abonado, un equilibrio 1-1-1,5 es muy indicado, abonando a la dosis recomendada por el fabricante durante todo el año. Como las dosis varían entre un máximo y mínimo, las dosis más pequeñas se pueden utilizar durante primavera y verano en Europa (mayor frecuencia de riegos), y máximas en otoño e invierno (menor frecuencia de riegos).

En cuanto plagas, en el interior del hogar, sólo las cochinillas y pulgones en primavera, y los ácaros en las épocas calurosas, pueden presentarse de forma seria. Con insecticidas sistémicos en el primer caso y acaricidas en el segundo, son la solución a estos problemas. En todos los casos, mojar durante el tratamiento tanto el haz como el envés de las hojas para una mayor eficacia.

Schefflera actinophylla como planta de exterior

La Schefflera actinophylla como planta de exterior es un árbol utilizado en jardinería. Sus hojas algo coriáceas, se muestran agrupadas hacia el final de las ramas, en número de 8 a 15 folíolos. Las hojas adultas suelen ser de mayor tamaño y número de folíolos que las jóvenes.

Se puede encontrar en el mercado para su plantación en formatos de grandes contenedores que oscilan mayoritariamente entre los 70 y 90 litros de capacidad, con una altura de planta que varía entre los 2,5 a 3 metros.

Se suele plantar como ejemplares sueltos junto con otros árboles y palmeras para crear ambientes subtropicales.

A la hora de su plantación, si la Schefflera actinophylla proviene como planta de interior y no de vivero ya adaptada para ser plantada al exterior, debemos de tener la precaución de mantenerla unos días en el jardín con una exposición de semisombra para que sus hojas se endurezcan y evitar que se produzcan quemaduras severas en ellas.

Tras su aclimatación puede plantarse al exterior, en suelos que drenen bien y con una exposición a pleno sol o a media sombra en climas templados sin heladas.

Temperaturas entre 18 y 30ºC son un buen rango para su desarrollo. Los riegos deben de ser con la frecuencia necesaria para evitar que la planta sufra periodos de sequía y que las sometan a un estrés que como resultado puede llevarle a una pérdida de hojas.

Como abonado, el utilizado como mantenimiento en el jardín será más que suficiente.

En cuanto plagas, sólo las cochinillas y pulgones, y los ácaros en especial durante las épocas más calurosas, pueden presentarse de forma seria. Con insecticidas sistémicos en el primer caso y acaricidas en el segundo, son la solución a estos problemas. En todos los casos, mojar durante el tratamiento tanto el haz como el envés de las hojas, es necesario para una mayor eficacia.

1 Comentario

  1. Encontré tirada en la basura una planta, gracias a Ustedes, pude conocer su nombre: SCHEFFLERA ACTINOPHYLLA. Como amo a las plantas la lleve a los bosques de Palermo Ciudad Autónoma de Buenos Aires- República Argentina y la planté, descubrir que las hormigas negras les apetece esta planta, por ese motivo le cubri con goma pluma y un anillo de acertato o un envase de plástico y le cubrí con un cebo para las homigas permitiendo en estos momento tenga una altura de 2 metros. Estoy ancioso por verlo florecer y poder obtener la semillas para reproducirla y así regalar a los amantes de los arboles o arbusto, porque es una manera de proteger a nuestro planeta. Gracias Oscar Rafael Wysocki

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