Schefflera arboricola

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Schefflera arboricola 1

La Schefflera arboricola es originaria del sureste asiático, nativa de Taiwán. Pertenece a la familia de las Araliáceas y en realidad se trata de un arbusto de hoja perenne de largos tallos poco ramificados con un cierto porte trepador.

La Schefflera arboricola se comercializa principalmente como planta de interior en su variedad Golden capella, de hoja matizada, en maceta de 17 a 25 centímetros, con alturas de 90 a 180 centímetros, con 4 plantas por maceta en los formatos mayores y con porte vegetativo columnar.

Las hojas de esta Schefflera son palmaticompuestas con 7 ó 9 foliolos, de aspecto coriáceo y de color verde brillante con pigmentación en diversas tonalidades de amarillo.

La Schefflera arboricola es una planta muy agradecida como planta de interior ya que a pesar de ser un arbusto se comporta muy bien en lugares no muy iluminados.

Es recomendable mantenerlas en un lugar con una temperatura moderadamente fresca. Esta puede estar entre los 15 y 25ºC. y al ser posible libre de corrientes de aire. Si se disfruta de ella en la terraza o jardín, al llegar los fríos invernales, se recomienda pasarla al interior del hogar hasta la primavera siguiente. Llegado el caso, su ubicación cerca de las ventanas sería la mejor opción, siempre y cuando se tenga cuidado con los equipos de calefacción.

La Schefflera arboricola agradece una humedad relativa alta. Con ella mantendrá mejor su color y brillo de hojas. En cuanto al riego, no necesita mucha agua y de hecho soporta mal el encharcamiento del substrato. En cada riego, es recomendable añadir un poco de abono del denominado especial para plantas verdes a las dosis recomendadas por el fabricante.

Cómo transplantar la Schefflera arboricola

Como planta de interior, la Schefflera arboricola se comercializa de forma piramidal en la mayoría de casos. Con el tiempo, nuestra Schefflera arboricola va creciendo y poco a poco se va desproporcionando su masa foliar con respecto a la maceta en la que se adquirió. Este crecimiento suele ser principalmente en altura y con él, su tutor también se va quedando pequeño, dificultando notablemente su guiado. Es una forma de indicarnos que llega el momento de transplantarla a una nueva maceta.

Para su transplante, el periodo más indicado es durante toda la primavera hasta mediados de verano. Llegado el momento, decidiremos la nueva maceta de destino, unos nuevos tutores para cada una de las ramas y el substrato más adecuado para su plantación.

La nueva maceta para la Schefflera arboricola es recomendable que sea de cinco a diez centímetros de diámetro mayor que la anterior y algo más profunda. Los tutores unos diez centímetros más altos que la la altura de la Schefflera arboricola en el momento del transplante. Y en cuanto al sustrato ideal para la Schefflera arboricola, funciona perfectamente con un “sustrato universal” o “sustrato especial plantas de interior”. Estas modalidades de substratos se pueden encontrar en floristerías, gardens center, grandes superficies y demás comercios especializados.

Lo habitual es que la Schefflera arboricola recién adquirida pueda permanecer en su maceta durante muchos meses sin necesidad de un cambio urgente, ya que se suelen comercializar en el momento ideal para ser disfrutado sin necesidad de precauciones especiales salvo sus riegos y abonados oportunos. Pero como ser vivo y por su vigor natural, a partir del año, quizá nos comience a ‘pedir’ un recomendable cambio de maceta donde pueda continuar creciendo.

Planta de Schefflera arborícola

Su transplante se realizará extraiéndola mediante unos golpecitos de su actual maceta con cuidado de que no se deshaga su cepellón. En la nueva maceta se pondrá una pequeña base del nuevo substrato sobre la que se asentará el actual cepellón. Se rellenarán con el nuevo substrato los lados que quedan libres entre el cepellón y el perímetro de la nueva maceta, teniendo la precaución de no apretar el substrato en exceso para no apelmazarlo.

La altura de plantación debe de ser la misma o ligeramente inferior a la que tenía antes del transplante. Una vez finalizado, aprovecharemos para cambiar también los tutores por otros un poco más altos y procederemos a su atado para el guiado correcto de la Schefflera arboricola, evitando el apretar las ataduras para evitar futuras estrangulaciones de sus ramas.

Una vez finalizado el transplante de la Schefflera arboricola realizaremos un riego copioso para asentar correctamente el nuevo substrato. Los siguientes riegos los distanciaremos lo máximo posible para favorecer las nuevas emisiones de raíces y por supuesto no hará falta abonar durante las próximas cuatro o cinco semanas ya que el nuevo substrato suele llevar un fertilizante de fondo incorporado.

1 Comentario

  1. Por favor falta que se indique en que forma se puede reproducir la planta si es por semilla especificar su tamaño característiaca o si es por gajos. Muy bueno el artículo.

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