Cyclamen persicum

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Cyclamen persicum

En el género Cyclamen sp. se engloban unas 15 especies, aunque los Cyclamen cultivados para uso ornamental derivan principalmente del C. persicum.

El Cyclamen persicum es conocido popularmente bajo nombres como ‘Ciclamen’, ‘Violeta de Persia’ y sobre todo por ‘Violetas de los Alpes’. Pertenece a la familia Primulaceae, género persicum sp. y es originario de las zonas de Persia, Oriente Medio y Grecia, aunque también crece en los Alpes de Europa y de ahí su nombre común más popular: Violetas de los Alpes.

Su nombre científico deriva de la palabra griega Kyclos, que significa circular, y hace referencia al pedúnculo de las flores de algunas especies que se enrosca cuando grana.

El Cyclamen persicum es una de las plantas más populares de floración invernal en Europa debido a su particular belleza, rusticidad y posibilidades de uso ornamental.

¿Cómo es el Cyclamen persicum?

El Cyclamen persicum es una planta de crecimiento globoso y en sus variedades más grandes alcanza una altura de entre 30 a 40 centímetros, si bien también están los denominados Cyclamen mini que apenas alcanzan los 10. Entre estos extremos los podemos encontrar en todos los segmentos de tamaños con gamas de colores similares.

Curiosamente cuando se clasifica desde un punto de vista de cultivo ornamental se cataloga como planta bianual, mientras que en el jardín se comporta como una vivaz, pudiendo estar viviendo en la misma tierra durante muchos años, hasta el extremo de naturalizarse.

Cyclamen persicum

Es una planta perenne tuberosa, con un tubérculo grande en el tiempo con aspecto algo deprimido. De su parte inferior salen numerosas raicillas fasciculadas. Contrariamente, de su parte central superior emite tanto sus hojas como sus flores. Sus hojas son radicales con forma circular acorazonadas, festoneadas y manchadas con aspecto de mármol plateado por su haz formando diferentes dibujos, mientras que por su envés son de un color más homogéneo y va desde el verde a tonalidades púrpuras según la variedad.

Las flores tienen un aspecto muy singular ya que sus pétalos se pliegan sobre sí mismos de forma que realzan su belleza. Crecen de forma solitarias sobre largos tallos carnosos, son solitarias, hermafroditas, ligeramente perfumadas y su tamaño está entre los 3 a 7 centímetros.

En cuanto al color sus flores cubren prácticamente todo el espectro gracias al trabajo desarrollado por las empresas obtentoras de nuevas variedades. Estos pueden ser blancos, rosas, rojos, salmón, etc., pasando por todas sus tonalidades, y además, están las variantes de flores más o menos jaspeadas que agrupan diferentes combinaciones de colores en una sola flor.

Estas flores, una vez fecundadas, producen un fruto en forma de cápsula que tarda entre 4 a 5 meses en madurar. Sus semillas necesitan estar totalmente cubiertas para germinar.

Su época de floración es muy larga, comenzando a principios de otoño y terminando hacia finales de primavera. Sólo paraliza su floración durante el verano, en la que entra en reposo vegetativo. Cuando se encuentran plantadas directamente en el jardín y deseamos arrancar sus tubérculos para cambiarlos de lugar, este periodo de reposo marca el momento ideal para hacerlo.

Como avanzábamos, es una de las plantas más populares entre las planta de floración invernal debido a que en esta época del año hay una menor gama de plantas en flor con respecto al periodo primaveral. Pero también lo es por su largo periodo de floración, rusticidad, su particular belleza floral y posibilidades de uso ornamental ya que puede ser disfrutada tanto como planta de interior como de exterior. Destacar que precisamente por la longevidad de sus flores, también aunque en menor cantidad, es comercializada como flor cortada.

Comercio del Cyclamen persicum

Comercio del Cyclamen persicum

La comercialización del Cyclamen persicum se mantiene activa durante todo el año si bien entre los meses de septiembre a abril mantiene su mayor oferta en el mercado.

En los puntos de venta lo podemos encontrar en diferentes presentaciones, siendo la más popular es en macetas de 13 a 15 centímetros de diámetro. Otras modalidades como el ‘Cyclamen midi’ se presentan en maceta de apenas 6 centímetros de diámetro y el ‘Cyclamen mimi’ en unos 10 centímetros. Cada serie contempla su propio catálogo de colores.

Los canales de comercialización son prácticamente todos los establecidos para plantas ornamentales: centros de jardinería, floristerías, centros comerciales, centros comerciales del bricolaje, agricentros, venta ambulante, tiendas multiprecio… prácticamente todos los canales la comercializan por ser una planta con muy buena aceptación.

Se presenta en formatos asociados al tamaño de planta. Esto implica la oportunidad de encontrar series con plantas de tamaños muy similares con amplias gamas de colores en todos ellos. Esto nos da la oportunidad de poder realizar plantaciones con mezclas o colores los concretos deseados manteniendo una uniformidad de cultivo.

En un principio se hablaba de diferentes tipos de Cyclamen persicum. Un ejemplo era los ‘tipo pastel’, ‘tipo clásico o de flor grande’, ‘tipo Híbridos F1, ‘tipo miniatura’, ‘tipo Rococo’,… pero actualmente se establecen criterios de clasificación más orientados al tamaño de la serie a la que se puede asociar una determinada variedad. Así y de menor a mayor se pueden denominar ‘Cyclamen midi’, ‘Cyclamen mini’, ‘Cyclamen standar’ y ‘Cyclamen maxi’.

Otras formas de clasificación son las propuestas por empresas privadas. Un ejemplo son los de la firma Ch Morel con sus series Metis, Tianis, Premium, Latinia y Halios. Todas ellas bajo marca registrada.

os cuidados del Cyclamen persicum

Los cuidados del Cyclamen persicum

El destino ornamental del Cyclamen persicum puede ser tanto como planta de interior como planta de exterior. En el primer caso por un periodo de entre uno a dos meses. Pasado este tiempo es recomendable ubicarlo en el exterior ya que el exceso de tiempo en el interior del hogar, por muchos cuidados que tenga, terminará afectando a la calidad de su floración y vigor de la planta.

Como planta de exterior, la época fría del año no implica tristeza en nuestros jardines. Un ejemplo de ello, entre el surtido de plantas de flor para esta época del año, está precisamente el Cyclamen persicum, una de la plantas estrella del otoño e invierno y una de las más decorativas.

Esta dualidad, junto con su amplia gama de colores florales, el aspecto exótico de sus hojas, su resistencia al frío y su gran periodo de floración, son algunos de los factores que le han proporcionado este éxito.

Los cuidados del Cyclamen persicum son muy diferentes según se disfrute como planta de interior o de exterior.

Cuidados del Cyclamen persicum como planta de interior

Aunque considerada como planta de temporada de exterior, la podemos disfrutar como una atractiva planta de flor de interior. En este caso no debemos olvidar que en realidad es una planta de exterior, por lo tanto, dentro de casa la ubicaremos en aquellos lugares con la máxima iluminación posible. Incluso un buen consejo es sacarlas al balcón o terraza de vez en cuando para que se mantengan bien fuertes.

También las ubicaremos lo más lejos posible de las fuentes de calor como por ejemplo los radiadores durante el invierno. Es una planta de clima fresco y entre los 12 y 15ºC es como mejor viven.

Con unos adecuados cuidados del Cyclamen persicum como planta de interior, podremos disfrutarla durante un largo periodo, pudiendo sobrepasar los tres meses con facilidad.

Riego.- Le añadiremos el agua directamente a la maceta, evitando no encharcar el sustrato, por lo que si le ponemos un plato debajo de la maceta, una vez escurrida toda el agua, deberíamos tirar la restante. Es una planta sensible al exceso de agua.

Abonado.- Al ser una planta de flor, la fertilizaremos cada 15 ó 20 días con un abono líquido incorporado al agua de riego.

El tipo aconsejado es el abono de floración, que no sea muy rico en nitrógeno para evitar un desarrollo tierno de la planta y favorezca el problema de aparición de enfermedades. Un abono rico en potasio es determinante para la calidad de la floración.

Aireación.- También es importante la ventilación. Las bajas temperaturas junto con ambientes húmedos, son factores de riesgo y muy propicios para la aparición de enfermedades como la Botrytis.

Trasplantes.- Recién comprada, normalmente no necesitará de un trasplante a una maceta mayor. De hacerlo, la época del año más aconsejable es después de la floración. El ‘sustrato de exterior’ o ‘sustrato universal’ son los más adecuados para esta planta.

Cuando observemos que el Cyclamen persicum comienza a debilitarse, lo mejor es sacarlo al exterior, ya sea para que se recupere o para prolongar su vida en el jardín.

Cuidados del Cyclamen persicum como planta de exterior

Cuidados del Cyclamen persicum como planta de exterior

Como planta de exterior es muy rústica, sin apenas necesidad de cuidados especiales. Un Cyclamen persicum bien cuidado puede durar varios años en el jardín hasta naturalizarse. Recordemos que permanece en estado durmiente durante la estación cálida y seca del año, brotando con la bajada de las temperaturas y comienzo de las lluvias.

Plantación.- Elegiremos un lugar en el jardín de semisombra y fresco. Normalmente se plantan en grupos para conseguir manchas de color muy atractivas. En tal caso es recomendable el utilizar un solo color por zona de plantación.

Lo haremos sobre una tierra bien mullida, que podemos enriquecer con la mezcla de un sustrato de plantación en una proporción del 15 al 25% según la calidad de la tierra existente en el jardín.

La densidad de plantación será la definitiva ya que es una planta que no adquiere grandes dimensiones diferentes a la de su compra. Si por ejemplo, en el momento de plantación vemos que con 6 plantas por metro cuadrado quedan bien, esa será la cantidad que debemos plantar y no menos.

En el momento de su plantación tendremos la precaución de no enterrarlas más allá del nivel que venía en la maceta. Enterrar excesivamente su bulbo es sinónimo de pudrición del mismo.

Abonado.- Será el mismo que utilicemos para el mantenimiento del jardín. Sólo debemos de tener la precaución de evitar que a consecuencia de los riegos, la planta llegue mojada a la noche: la humedad y el frío son condiciones ideales para la Botrytis.

La aplicación del abono puede realizarse mediante el riego con fertilizantes solubles.

Mantenimiento.- El Cyclamen persicum es una planta que dada su rusticidad apenas lo necesita. En el tiempo, podemos ir retirando sus flores marchitas para evitar que se pudran sobre la planta. El Cyclamen no necesita ningún tipo de poda.

Jardineras con Cyclamen persicum

Si deseamos crear bonitas jardineras con Cyclamen persicum lo podemos hacer de forma rápida, en apenas 20 minutos y con resultados espectaculares desde el principio que disfrutaremos durante meses.

Necesitaremos una jardinera, un saco de sustrato para plantas de exterior y una pequeña bolsa de bolas de arcilla expandida para mejorar su drenaje.

El procedimiento comienza con la limpieza de la jardinera, a la que pondremos una capa de unos tres centímetros de arcilla expandida para mejorar su drenaje.

Pondremos la arcilla un fondo de sustrato, colocaremos las plantas sin sus macetas de forma que queden sus tubérculos al mismo nivel en que venían plantados en sus macetas. Las dispondremos a una distancia entre sí de forma que no se toquen y rellenaremos el espacio del interior de la jardinera con el sustrato sin apelmazarlo. Regaremos abundantemente y ya está.

Los siguientes riegos los realizaremos lo más distanciados posibles, procurando mantener el sustrato húmedo pero no encharcado.

En cuanto a su ubicación, una buena iluminación nos proporcionará una floración más abundante con colores más vivos.

Cyclamen persicum en el jardín

Podemos crear zonas muy coloristas con el Cyclamen persicum. En el jardín, estas plantas deben convivir con el resto y su ubicación y coordinación con ellas es muy importante.

Optaremos por ubicar, si así lo deseamos, aquellas plantas de porte más caído en entre ellos y al fondo las plantas más altas. Podemos dejarnos guiar por nuestros gustos en cuanto a la combinación de los colores, las formas y las texturas.

En el jardín, el Cyclamen persicum puede naturalizarse y vivir durante más de 20 años.

Flores cortadas de Cyclamen persicum

Flores cortadas de Cyclamen persicum

Las flores cortadas de Cyclamen persicum muestran una sorprendente duración en jarrón, superando los quince días.

Los podemos recolectar de nuestras plantas sujetando fuertemente las flores del pedúnculo y estirar mediante un golpe seco. Estas se desprenden por la base del pedúnculo sin apenas dejar herida, que cicatriza fácilmente.

Una vez en casa se realiza un corte limpio por la base del pedúnculo y en forma de bisel. Las agruparemos e introduciremos en el jarrón con agua limpia.

Estos pedúnculos deben recortarse regularmente por su base, en bisel, eliminando un centímetro en cada corte para mantener bien abierta su área de succión de agua.

Historia del Cyclamen persicum

El Cyclamen persicum fue introducido en Francia desde finales del siglo XVI. En el siglo XIX aparecieron los primeros híbridos, con colores más numerosos y flores más grandes.

Es importante no confundir el Cyclamen persicum con las especies botánicas cuyo periodo de floración dura bastante menos. Nos referimos al Cyclamen hederifolium (Cyclamen neapolitanum), Cyclamen coum y el Cyclamen europeum. Estos últimos se venden en forma de bulbos y generalmente están destinados a las plantaciones de sotobosques.

Comercialmente, el Cyclamen persicum que podemos encontrar es fruto de hibridaciones (híbridos F1) y son el resultado de la combinación de los mejores caracteres agronómicos. Ellos son la mayor garantía de calidad para el consumidor: plantas más resistentes, una floración más abundante y de mayor duración.

Originario del Medio Oriente, Cyclamen persicum crece de forma natural en países como Palestina, Siria, Israel, Grecia, Turquía, Túnez, e incluso en las islas del Mediterráneo: Rodas, Chipre, Sicilia… Pero no crece en Irán, antigua Persia.

Fue introducido en Europa a fines del siglo XVI e inicios del XVII, pasando primero por Francia o por Gran Bretaña según fuentes consultadas.

En 1860 aparecen en Inglaterra, y luego en Alemania, las primeras variantes del ciclamen botánico o “salvaje”, con flores mucho más gruesas y colores variados. Estas fueron los ancestros de nuestras variedades actuales.

En la antigüedad, el Cyclamen era reconocido por sus virtudes terapéuticas debido a la presencia de ciclamina, sustancia amarga con poderes laxantes en homeopatía.

Pero este también tiene connotaciones sentimentales y está enmarcado dentro del código de los enamorados expresando sentimientos sinceros quien lo ofrece. Como planta es muy resistente y quizás de ahí el ciclamen es la flor del amor profundo… expresando amor y ternura sinceros duraderos en el tiempo y en condiciones difíciles.

Como curiosidades, la flor del Cyclamen es la flor sagrada del amor en Japón y también era una de las flores predilectas de Leonardo da Vinci y con los que cubría los márgenes de sus manuscritos. Así mismo, los pintores flamencos del siglo XVII esparcían ciclámenes en las praderas donde Jesús venía a recoger flores bajo el ojo bondadoso de los ángeles.

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