Achillea millefolium

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Flores Achillea millefolium

Aunque es una planta silvestre, la Achillea millefolium en también cultivada como planta ornamental por sus bellas flores, pudiéndose comercializar tanto como planta ornamental en maceta como en la versión de flores frescas, aunque su participación en los ramos florales sea más bien definida como ‘verde ornamental’ al igual que le ocurre a la Gypsophila paniculata.

Achillea millefolium, también conocida como milenrama, milhojas, milefolio, milrosas, aquilea, achilea, camomilla de los montes, Hierba meona, maquilea, espuma de la leche, hierba del carpintero, hierba de Aquiles, colchón de pobre, abrofia, ajoporro, altamisa, altarreina, camamila de la Sierra, celestina, cientoenrama, flor de la pluma, flor del soldado, flor de pujo, flores mil, hierba del soldado… es una especie de porte herbáceo, perteneciente a la familia de las Asteráceas.

Destacar que es una de las plantas ideales como “Plantas hospedadoras para control biológico”, siendo productora de alimentos para insectos sírfidos… devoradores de pulgones y mosca blanca principalmente. Por ello no está de más tenerla incluida entre la vegetación del huerto y jardín.

En su hábitat natural, la Achillea millefolium crece de forma natural en zonas no demasiado secas y bien drenadas. Es fácil encontrarla en pastos, campos, junto a las carreteras, en laderas de montaña y en zonas boscosas. En cuanto a su presencia según altitudes, puede vegetar en España entre los 0 y 2.500 metros de altitud, aunque prefiere las inferiores a los 1.500 metros, si bien a mayor altitud, crece de forma más compacta pero con más fragancia.

Se le puede encontrar de forma natural principalmente en Asia y la zona mediterránea de Europa, aunque es menos abundante e incluso inexistente en las regiones más cálidas como por ejemplo en Andalucía (España) y el sur de Portugal.

La Achillea millefolium es una planta muy tolerante a cualquier tipo de clima, prefiriendo unas condiciones templadas, resistiendo bien las heladas y la sequía moderada. Su ubicación preferida es en condiciones de pleno sol.

Como planta en términos generales, es una perenne aromática, rizomatosa, con tallos de entre 10 y 70 centímetros. Estos crecen erectos con médula esponjosa blanca. Sus hojas crecen alternas, linear – lanceoladas. Sus flores se reúnen en capítulos de 4 a 6 milímetros de diámetro formados por unas 10 flores, que a su vez se agrupan en corimbos, donde todas se disponen en el mismo nivel. Las flores externas son liguladas, femeninas, con tres dientes, y las internas hermafroditas, con cinco estambres y pistilo, con la corola acabada en cinco lóbulos. El fruto es un aquenio comprimido, oblongo u obovado, sin vilano.

Variedades de Achillea millefolium

Hay más variedades de Achillea millefolium de lo que se pudiese pensar ya que si bien no es una planta ornamental muy popular, su capacidad de hibridación es fácil. La variación varietal no sólo permite diferentes colores, sino también diferentes tamaños de altura y tiempos de duración de sus flores en los jarrones como flor cortada.

En cuanto a algunas variedades de Achillea millefolium existentes en el mercado podemos citar: Achillea m. Bright Cerise, Achillea m. Burgundy, Achillea millefolium Carla Hussey, Achillea m. Cassis, Achillea m. Cerise Queen, Achillea m. Christine, Achillea m. Cottage White, Achillea m. Excel, Achillea m. Harlekin, Achillea m. Lansdorferglut, Achillea m. Lilac Beauty, Achillea m. Lollypop, Achillea m. Malmesbury, Achillea m. Melanie, Achillea m. Oertels Rose, Achillea m. Pastel Shades, Achillea m. Pink Trophy, Achillea m. Red Beauty, Achillea m. Rougham Beauty, Achillea m. Ruby Port, Achillea m. Salmon Pink, Achillea m. Sammetriese, Achillea m. Schneetaler, Achillea m. Summer Berries, Achillea m. Summertime, Achillea m. Tickled Pink, Achillea m. White Beauty, Achillea m. Yellowstone

Los nombres de estas variedades de Achillea millefolium no suelen llegar al consumidor, mientras que son de gran importancia en el círculo profesional porque en ellos… detrás de esos nombre… se esconde sus valores genéticos y con ellos su comportamiento tanto en cultivo como en sus aspectos ornamentales.

Achillea millefolium como flor cortada

Aunque es una planta silvestre, también es cultivada la Achillea millefolium como flor cortada, e incluso como planta ornamental en maceta aunque de forma menos importante. Pero aunque nos referimos a ella en este contexto como flor fresca o flor cortada, la verdad es que es utilizada como flor de acompañamiento junto a otras flores más relevantes en el ramo. En sí es utilizada como ‘verde ornamental’.

El cultivo de la Achillea millefolium como flor cortada es muy sencillo ya que es una planta muy rústica. Se realiza al aire libre sin instalaciones complicadas siempre y cuando las condiciones climatológicas sean las adecuadas.

Es tolerante a cualquier tipo de clima, prefiriendo unas condiciones templadas, resistiendo bien las heladas y la sequía moderada. Su ubicación preferida es en condiciones de pleno sol. Se adapta muy bien a suelos ácidos o básicos, calizos o secos… incluso en suelos pobres, siempre que estén bien drenados ya que no resiste el encharcamiento.

La Achillea millefolium es rizomatosa y su cultivo al aire libre es muy similar a la de alfalfa en cuanto a que del suelo salen sus tallos erectos y ella sola va “invadiendo” la superficie del terreno.

La forma de recolección es cortando sus tallos floridos por la base a primeras horas de la mañana, cuando esta se encuentra en máxima turgencia. Inmediatamente se colocan los manojos de tallos en cubos con agua con conservante de flor y en cámaras frigoríficas para trabajarlas dentro de la cadena de frío.

Del vivero productor, se envían a los mercados o floristerías donde se utilizan como flor de acompañamiento generalmente.

La Achillea millefolium como flor cortada no suele tener problemas de plagas, más bien todo lo contrario, ya que es una de las plantas ideales como “Plantas hospedadoras para control biológico”, siendo productora de alimentos para insectos sírfidos… devoradores de pulgones y mosca blanca principalmente. Por ello no está de más tenerla incluida entre la vegetación del huerto y jardín.

Achillea millefolium en el huerto y jardín

Lo más normal es tener flores en el jardín, pero lo cierto es que no lo es menos el cultivarlas también en el huerto para recolectarlas de cara a su posterior disfrute dentro del hogar. Pero si a ello le sumamos unas cuestiones prácticas medioambientales… no debe de faltar la Achillea millefolium en el huerto y jardín.

La Achillea millefolium es una de las plantas ideales como “Plantas hospedadoras para control biológico”, siendo productora de alimentos para insectos sírfidos… devoradores de pulgones y mosca blanca principalmente. Por ello no está de más tenerla incluida entre la vegetación del huerto y jardín. Sobre ella se establecerán colonias de insectos que pasarán desapercibidos a nuestra vista pero que sin embargo, se encargarán de acceder a otras plantas del entorno donde encontrarán en insectos maliciosos su alimentación.

Como planta, su valor ornamental reside en sus bellas flores. De hecho se puede comprar en ramos como parte del acompañamiento floral o como planta ornamental en maceta.

El cultivo de la Achillea millefolium en el huerto y jardín es muy fácil. Forma atractivas masas vegetales de carácter herbáceo. Por ser una planta rizomatosa, veremos como salen sus tallos erectos desde el suelo creando interesantes manchas de color floral.

En cuanto a exigencias de tipo de suelo, son las mismas que para la flor cortada, suelos ácidos o básicos, calizos o secos… y siempre siempre que estén bien drenados para evitar el encharcamiento.

En el jardín, se puede tener como panterres y en el huerto cultivadas en líneas entre los demás cultivos hortícolas o frutales, sirviendo de nidarios de la fauna útil. Precisamente por ello, evitaremos los tratamientos fitosanitarios sobre ellas.

La recolección de sus flores es cortando sus tallos floridos por la base a primeras horas de la mañana, cuando estos se encuentran en máxima turgencia. Inmediatamente se pueden colocar en manojos solas o acompañando a otras flores como ramo en el jarrón con agua y un conservante de flor. Cada dos días se le puede cambiar el agua, aprovechando para recortarles un centímetro la base de sus tallos de cara a prolongar su vida ornamental en el jarrón.

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