Calabazas decorativas

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Calabazas decorativas

Asociada principalmente a la festividad de Halloween, España no escapa a esta moda y cada año se incrementa el consumo de calabazas decorativas, también llamadas calabazas ornamentales. En este contexto, se contemplan dos grupos de plantas de calabaza, aquellas de aspecto ‘tradicional norteamericano’ para el diseño ‘de caras terroríficas’, y aquellas de menor tamaño y de potente aspecto ornamental para decoración de arreglos florales, principalmente bajo la técnica del secado.

No está muy clara la procedencia de la calabaza, habiendo dudas de si esta provino de América Central o de Asia Meridional. Lo que sí parece claro es que su cultivo se popularizó en España a partir del siglo XV. Sus principales aplicaciones fueron el culinario para cocer su pulpa, la confección de mermeladas y el aprovechamiento de sus semillas para consumo tanto en forma de harina como de aceite mediante su extracción. Hoy en día, desde el punto de vista gastronómico, siguen estas mismas aplicaciones.

El término de calabazas ornamentales o decorativas no excluye a especies que también sean comestibles. En todo caso, de serlo, suelen tener tan poco aprovechamiento culinario comparado con lo estético de su fruto, que no merece la pena entrar en el mundo de la gastronomía.

Calabazas decorativas

Las calabazas decorativas pertenecen a la familia Cucurbitaceae. La misma a la que pertenecen plantas hortícolas tan populares como los melones, sandias, calabacines, pepinos, etc. Todas ellas son plantas de rápido desarrollo y sus frutos, en muchos casos, con una corteza gruesa y fuerte que permite su conservación posterior.

Su nombre científico es Cucurbita pepo. Es una planta herbácea anual, de crecimiento indeterminado. Por lo general, sus variedades son plantas reptantes o trepadoras que alcanzan en su forma varios metros de largos tallos, lanzando además zarcillos mediante los cuales se fijan a la vegetación adyacente o estructuras de tutorado.

Su comercialización más popular es en los centros de jardinería, floristerías, grandes superficies, agricentros y demás tiendas especializadas. Sin olvidar las comercializadas en las mismas casas de pequeños agricultores que las cultivan prácticamente en la modalidad de Hobby. Suelen ser muy económicas y el surtido espectacular.

Cuando se ve un surtido de Calabazas decorativas, el primer impulso es tender a tocarlas y constatar que no son de plástico. Las hay amarillas con verrugas, alargadas y serpenteantes, naranjas con betas verde oliva, con dos cuerpos esféricos ligeramente segmentados, grandes y esféricas con un cuello largo y doblado, amarillas y achatadas, con forma de platillo volante, blancas como la nieve, ovales y crema, asemejando un huevo de oca… las hay para todos los gustos y nunca dejan indiferente a nadie.

El cultivo de calabazas decorativas

El cultivo de calabazas decorativas es similar al de las calabazas utilizadas para alimentación. Varía esencialmente en las variedades de calabazas a cultivar.

El cultivo de calabazas decorativas está orientado a su uso como elemento ornamental durante los meses de otoño e invierno principalmente. A partir de aquí, tal y como ya hemos adelantado, se pueden distinguir dos grupos de variedades: una las asociadas básicamente a la ‘festividad de Halloween’ (calabazas de Halloween) con ‘aspecto tradicional norteamericano’ para el diseño de caras terroríficas, y aquellas de menor tamaño y de buen aspecto ornamental tanto por sus formas como por sus colores.

Calabazas decorativas
Ernesto Machancoses, apasionado agricultor de frutas y hortalizas, entre las que se encuentran a nivel de hobby las calabazas ornamentales.

Su cultivo es muy sencillo ya que esta planta no es demasiado exigente en cuanto a temperatura. Sí lo es en cuanto a agua por su gran desarrollo foliar y su elevado contenido en agua del fruto. No obstante, los excesos de humedad en el suelo pueden ocasionar asfixia radicular.

La escasez de agua durante su cultivo provoca la deshidratación de la planta, la reducción del desarrollo vegetativo, una deficiente fecundación por caída de flores, una disminución de la producción y un retraso del crecimiento.

Estas plantas son muy exigentes en luminosidad, por lo que su cultivo debe de realizarse al aire libre y nunca en zonas sombreadas. En el caso de realizarse en balcones y terrazas, debemos hacerlo en aquellos bien orientados y que reciban el máximo de horas de sol.

En suelos de huertos urbanos al aire libre prefiere aquellos con textura franca, profundos, bien drenados y con elevado contenido en materia orgánica. En huertos urbanos de terraza o balcón, plantadas sobre maceteros o jardineras, un sustrato de tipo universal o de plantación es suficiente.

En España, si sembramos durante el mes de mayo, podemos comenzar con la recolección a partir de finales del mes de agosto o principios de septiembre.

La siembra se realiza de forma directa en el suelo a razón de 2-3 semillas por golpe. Estas germinan en menos de 10 días tras la siembra. Durante este proceso es imprescindible que el terreno no se quede seco.

El marco de plantación de la calabaza ornamental en campo oscila entre 1 y 2 metros entre líneas y 0,5 a 1 metro entre plantas, realizando la siembra o plantación a tresbolillo. En el caso de hacerse en macetas grandes, una plantación (golpe) por maceta es suficiente.

Tras la germinación se procede al aclareo, dejando sólo la plantita más vigorosa y eliminando las restantes. Si este aclareo se realiza muy tarde, es conveniente eliminar las plantas cortando el tallo por su base, en vez de arrancarlas, ya que las raíces están más desarrolladas y podemos ocasionar daños a la planta que queda.

Al mes aproximadamente de la germinación de las calabazas decorativas, se puede proceder a una labor de aporcado para reforzar su base y favorecer el desarrollo radicular. Sobre todo cuando su cultivo se realiza en macetas, es aconsejable no sobrepasar la altura de los cotiledones.

En el huerto urbano de campo o jardín, la planta crece y se desarrolla sobre el suelo de una forma tapizante o rastrera. En el caso de huerto urbano de terraza o balcón, se aconseja tutorarla sobre una estructura creada para tal fin o sobre la misma barandilla. En este último caso, debemos tener cuidado por seguridad de que los frutos puedan caer al exterior.

El tutorado debe comenzar cuando el tallo comienza a inclinarse, con objeto de restablecer su verticalidad. Con este sistema se consigue aprovechar mejor la iluminación, se mejora la ventilación, se reduce el ataque de enfermedades y se gestionan mejor los espacios.

Durante el cultivo de calabazas decorativas se pueden realizar diversos trabajos que mejoraran la calidad del cultivo, aunque no sean del todo necesarios. Por ejemplo del deshojado, limpieza de flores, limpieza de frutos, etc.

El deshojado se realiza cuando las hojas de la parte baja de la planta están muy envejecidas, cuando su excesivo desarrollo dificulte la luminosidad o la aireación. De hacerse, no deben eliminarse más de dos hojas por rama.

La limpieza de flores se realiza una vez que se desprendan por haber completado su función, evitando que se pudran sobre el cultivo.

Para la limpieza de frutos, optaremos por eliminar aquellos que presenten daños de enfermedades, malformaciones o crecimiento excesivo. Así, todos los frutos que quedan en la planta llegarán a mejor fin.

Calabazas decorativas

Los riegos serán pausados en el tiempo, evitando encharcamientos pero sin que le falte humedad durante todo el ciclo de cultivo.

En cuanto al abonado, durante el cultivo de calabazas decorativas se realizará con una riqueza del tipo 18-12-24 más microelementos. Su formulado se puede hacer combinando abonos simples en forma de sólidos solubles (nitrato cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico, etc.), más microelementos. O bien, comprando el fertilizante ya formulado. Su dosis en fertirrigación puede ser de un gramo por litro una vez por semana como media.

Plagas de la calabaza decorativa

Prácticamente podemos afirmar que las plagas de la calabaza son de escasa importancia debido a los pocos daños acusados. Aun así, conviene saber qué plagas de la calabaza se nos pueden presentar durante el cultivo. Estas son:

La araña roja.- ya sea del género Tetranychus urticae, T. turkestani o T. ludeni, se desarrolla en el envés de las hojas causando decoloraciones, punteaduras o manchas amarillentas que pueden apreciarse en el haz. Las temperaturas elevadas y la escasa humedad relativa favorecen el desarrollo de esta plaga. Se puede controlar con tratamientos acaricidas específicos.

La mosca blanca.- del tipo Trialeurodes vaporariorum o Bemisia tabaco, realizan las puestas en el envés de las hojas. De éstas emergen las primeras larvas que posteriormente se manifiestan como pequeñas moscas blancas. Los daños directos son amarillamiento y debilitamiento de las plantas al alimentarse, absorbiendo la savia de las hojas.

También produce daños indirectos derivados de la proliferación de negrilla sobre la melaza producida en la alimentación, así como la transmisión de posibles virosis. Se puede controlar con tratamientos con insecticidas sistémicos.

El pulgón.- del tipo Aphis gossypii y Myzus persicae, que forman colonias y se distribuyen en focos que se dispersan, principalmente en primavera y otoño. Se puede controlar con tratamientos con insecticidas sistémicos.

Los trips.- técnicamente Frankliniella occidentalis, que colonizan los cultivos realizando las puestas dentro de los tejidos vegetales en hojas, frutos y, preferentemente en flores. Los daños directos se producen por la alimentación de larvas y adultos, sobre todo en el envés de las hojas, dejando un aspecto plateado en los órganos afectados que luego se necrosan. El daño indirecto es el que acusa mayor importancia y se debe a la transmisión de posibles virosis. Se puede controlar con tratamientos con insecticidas sistémicos.

Los minadores de hoja.- del tipo Liriomyza trifolii, Liriomyza bryoniae, Liriomyza strigata y Liriomyza huidobrensis, cuyas hembras adultas realizan las puestas dentro de las hojas jóvenes, donde al desarrollarse la larva ocasiona las típicas galerías. Se puede controlar con tratamientos con insecticidas sistémicos.

Las diversas orugas.- de Spodoptera exigua, Spodoptera litoralis, Heliothis armigera, Heliothis peltigera, Chrysodeisis chalcitos y Autographa gamma, que componen todo un grupo de orugas que tienen en común los daños producidos al comerse las hojas, tallos e incluso los frutos. Se puede controlar con tratamientos con insecticidas sistémicos.

Y los nematodos.- como el Meloidogyne javanica, M. arenaria y M. incognita, que si bien no son muy importantes, afectan prácticamente a todos los cultivos hortícolas, produciendo los típicos nódulos en las raíces que le dan el nombre común de “agallas”. Se puede controlar de forma preventiva con tratamientos para la desinfección del suelo.

Enfermedades de la calabaza decorativa

Como en el caso de las plagas, también podemos afirmar que las enfermedades de la calabaza son de escasa importancia debido a los pocos daños causados. Aun así, estas son:

El oídio de las cucurbitáceas.- Sphaerotheca fuliginea, se presenta como manchas pulverulentas de color blanco en la superficie de las hojas. Las hojas y tallos atacados se vuelven de color amarillento y se secan.

La podredumbre gris.- Botrytis cinerea, ataca a un amplio número de especies vegetales. En hojas y flores se producen lesiones pardas y en frutos se produce una podredumbre blanda.

Calabazas decorativas

La podredumbre blanca.- Sclerotinia sclerotiorum, produce en la planta una podredumbre blanda, acuosa al principio y que posteriormente se seca más o menos según la turgencia de los tejidos afectados, cubriéndose de un abundante moho algodonoso blanco.

En todos los casos, pueden controlar con tratamientos fungicidas específicos. Es importante contar con el asesoramiento para su elección del responsable del punto de venta donde compremos estos productos.

Bacteriosis y virosis de la calabaza decorativa

Durante el cultivo de la calabaza decorativa se pueden presentar otros problemas fitosanitarios no vinculados con las plagas o enfermedades entendidas como tal: nos referimos a las bacteriosis y virosis.

La podredumbre blanda.- Erwinia carotovora, es una bacteriosis que en las plantas afectadas suelen desprender un olor nauseabundo. El tratamiento… eliminar las plantas afectadas ya que los tratamientos químicos son poco eficaces.

En cuanto a las Virosis, que como a cualquier otra cucurbitácea, existen varias de ellas que pueden aparecer y crear problemas. Estos daños son más preocupante cuando el cultivo es a nivel profesional ya que por una parte está el factor de rentabilidad, y por otra, al ser cultivos más forzados suelen ser más propensos a que aparezcan dichos problemas.

Como curiosidad, mencionaremos las siglas con las que se le conocen: ZYMV (Virus de Mosaico Amarillo), CMV (Virus del Mosaico del Pepino), WMV-2 (Virus del Mosaico de la Sandía) y CVYV (Virus de las venas amarillas del pepino).

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Floresyplantas.net
Fernando Cuenca Vinculado con el sector de la horticultura y jardinería, ha desarrollado trabajos de dirección de cultivos ornamentales y revistas técnicas del sector. Actualmente es Director Comercial y Consultor de Condelmed, S.L.

2 Comentarios

  1. No se si alguien me puede contestar a mi duda, tengo calabazas decorativas pequeñas, y he decidido utilizarlas para cocinar pero mi sorpresa ha sido cuando al probar el guiso tenia un sabor amargo tan fuerte que me ha dado miedo de que sean venenosas. ¿existen calabazas ornamentales venenosas? ¿conoceis algún sitio donde pueda ver imagenes sobre ella?

  2. Me gustaria, si alguien supiera como se conservan las calabazas decorativas. gracias

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