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sábado, 26 septiembre, 2026

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Las flores de Yayoi Kusama

Yayoi Kusama nació en Matsumoto (Japón) en 1929. Las flores son un tema recurrente en la obra de la inclasificable artista japonesa. Kusama utiliza el tema de las flores tanto en sus pinturas y grabados como en esculturas e instalaciones, happenings y performances, siempre con un tratamiento absolutamente personal, propio de la genialidad de la artista. Desde muy chica experimentó alucinaciones y pensamientos obsesivos, e incluso una naturaleza suicida. Su estilo es definido por la propia Kusama como Obsessional Art.

En la actualidad vive, porque así lo ha elegido, en un sanatorio mental en Tokyo, donde sigue elaborando arte desde mediados de los 70’s cuando regresó de los EEUU donde había permanecido desde los años cincuenta. Su estudio se encuentra muy cerca del hospital. Nunca dejó de crear y trabajar. Su arte se basa en puntos y ésa es su conexión con el infinito. Actualmente está considerada como la artista viva más importante en Japón.

Yayoi Kusama dice en relación a su pintura Flor (1954): «Un día estaba mirando una flor roja en el mantel y vi los patrones que tenía, cuando miré al techo vi el mismo patrón y en las paredes, en mi cuerpo y en el universo. Me sentía girando en el infinito del tiempo y del espacio. Cuando me di cuenta, me asusté.»

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Les Tulipes de Shangri-La de Yayoi Kusama – Gare Lille-Europe, Lille (59), France, es una escultura realizada para la exposición denominada «FLOWER POWER» en 2004, siendo Lille capital europea de la cultura ese año.

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Flores de Yayoi Kusama (ampliar)

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Esta la web oficial de Yayoi Kusama: www.yayoi-kusama.jp

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Retrato de Yayoi Kusama

Giuseppe Arcimboldo

GIUSEPPE ARCIMBOLDO (1527-1593) pintor manierista italiano, es uno de los más originales pintores del Renacimiento, inventó un estilo de retrato en el que los rostros estaban compuestos por agrupaciones de flores, frutas, animales y toda clase de objetos. Algunos son retratos satíricos de personajes de la corte y otros son retratos alegóricos. Comenzó realizando diseños para ser reproducidos en los tapices y vidrieras de la catedral de Milán. En 1562 se trasladó a vivir a Praga y después a Viena, donde trabajó como pintor en la corte de los Habsburgo. La serie por la que es más conocido en la actualidad es por las Cuatro Estaciones, en la que, haciendo uso de los vegetales que brotan en cada estación, representa los hipotéticos rostros de las estaciones mediante los elementos típicos de cada una de ellas. Así, el rostro de la primavera está formado por flores, el verano tiene rostro de frutos y cuerpo de trigo, mientras que el otoño es un curioso compendio de hojas caídas, setas, y frutos. La serie concluye con el invierno, tal vez el retrato más complejo y menos descifrable de la serie, en el que se intermezclan elementos claramente secos y fríos, como la corteza que forma la cara, con otros más cálidos y vivos, como las hojas de la caballera y las dos frutas que cuelgan del cuello.

Sus obras fueron consideradas piezas curiosas populares y no adquirieron su justo valor artístico hasta que los surrealistas unos siglos más tarde, la redescubrieron.

Los críticos de arte debaten actualmente si estas pinturas eran caprichosas o el producto de una mente trastornada.

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GIUSEPPE ARCIMBOLDO – Flora – 1591 (ampliar)

giuseppe arcimboldoGIUSEPPE ARCIMBOLDO – Vertummus, un retrato de Rodolfo II (ampliar)

giusseppe-arcimboldo2GIUSEPPE ARCIMBOLDO – (ampliar)

giuseppe arcimbaloGIUSEPPE ARCIMBOLDO – Invierno (Winter) – (ampliar)

Séraphine Louis

Séraphine Louis (1864-1942) representa un caso único en la historia de la pintura. Completamente autodidacta, Séraphine empezó a pintar a los 42 años de edad porque «escuchaba una voz que se lo pedía».

Los jardines de Monet

A quien un día dijera, a modo de resuelta revelación, que su más bella obra maestra era su propio jardín, Claude Monet (París, 1840 – Giverny, 1926) los jardines de su casa le sirvieron para inspirar muchos de sus mejores cuadros.

Durante 16 años Monet pintó los jardines en la hermosa serie de obras llamada “Nympheas”. Pintó una y otra vez las ninfeas o nenúfares del estanque en su casa de Giverny, donde pasó sus últimos años y donde casi ciego, pintó las plantas y flores de los jardines, el puente japonés, el estanque y diversos espacios de los jardines de Giverny.

nympheas-monet21Nympheas de Monet (ampliar imagen)

Como el mismo Monet reconoce, su interés por los nenúfares de su jardín llega a ser obsesivo. Sin duda Monet estaba muy orgulloso de su jardín. «Estos paisajes de agua y de reflejos me obsesionan. Todo esto está más allá de mis fuerzas de viejo, pero quiero representar lo que siento»

En 1998, su Bassin aux nymphéas et sentier au bord de l’eau se vendió en la prestigiosa galería londinense de Sotheby’s por 19´8 millones de libras, unos 33 millones de dólares. Nunca un estanque con nenúfares había dado tanto de sí.

monet nympheasNympheas de Monet (ampliar imagen)

Estas obras del maestro impresionista pueden verse actualmente en el Museo de l´Orangerie.

A Monet, sin duda, le gustaba pintar al aire libre como a todos los pintores impresionistas, por lo que cultivó el gusto por el paisaje que a menudo aparece salpicado de fuertes colores debido a la presencia de floridos jardines. No solo en su serie nymphéas, sino en otras muchísimas obras realizadas a lo largo de su larga vida, podemos observar la presencia de flores y jardines.

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Les Coquelicots a Agenteuil de Monet (ampliar imagen)

En la imagen inferior, podemos ver un cuadro de su amigo Renoir, otro pintor impresionista al que también le gustaban las flores y jardines, donde vemos a Claude Monet pintando el jardín de Agenteuil.

Monet pintando por RenoirMonet pintando el jardín de Agenteuil, de RENOIR (ampliar imagen)

Flores y plantas en el arte: Vincent Van Gogh

Inauguramos una nueva sección de flores y plantas en el arte, en la que nos gustaría recoger información y anécdotas sobre la presencia de las flores y las plantas en la Historia del arte.

Carpobrotus edulis, la planta de diente de león

El Carpobrotus es un género de plantas crasas de hojas suculentas y grandes flores. Su nombre refiere a sus frutas comestibles ya que viene del griego «karpos» (fruta) y «brota» (comestible).

En el género Carpobrotus podemos encontrar más de 25 especies dispersas por todo el mundo, la mayoría en Sudáfrica, pero también presentes en Sudamérica y Australia. Algunas de estas especies son Carpobrotus acinaciformis, Carpobrotus aequilaterus, Carpobrotus chilensis, Carpobrotus deliciosus, Carpobrotus dimidiatus, Carpobrotus edulis, Carpobrotus glaucescens, Carpobrotus mellei, Carpobrotus muirii, Carpobrotus quadrifidus, Carpobrotus rossii, Carpobrotus virescens, etc.

Uno de los más conocidos en España es el Carpobrotus edulis, la planta de diente de león… como también se le conoce. Otros nombres populares son ‘Hierba del cuchillo’, ‘Bálsamo’, ‘Higo del Cabo’, ‘Uña de león’, ‘Higo marino’… entre otros. Por lo tanto, Carpobrotus edulis es el nombre científico de esta especie, aunque popularmente se le conozca principalmente como la planta de diente de león.

Esta especie es originaria del Cabo de Sudáfrica y pertenece a la familia Aizoaceae. Su porte es rastrero y suculento, con tendencia a expandirse vegetativamente por grandes superficies. Tolera muy bien la salinidad, lo que la hace muy apropiada para zonas muy cercanas al litoral.

Las Cycas revoluta en el jardín

Se le conoce popularmente como Sagú, Palma de Sagú, Cica del Japón, Palma de iglesia… a una de las plantas de jardín más peculiares y elegante. Su nombre científico es el de Cyca revoluta y pertenece a la familia de las Cycadaceae.

Su nombre genérico científico deriva del griego «kykas» empleado por Teofrasto al referirse a una palma. Sin embargo, a pesar de su aspecto, estas no tienen nada que ver con las palmáceas, siendo como Cicadácea (junto con otras plantas como el Ginkgo biloba), una de las plantas más antiguas de la tierra, hasta el extremo de denominárseles como verdaderos fósiles vivientes.

La Cyca revoluta es originaria de las zonas del Japón, Indonesia, Vietnam y Malasia. La podemos encontrar actualmente tanto en jardines públicos como privados, destacando su creciente popularidad ya que ha pasado de ser una planta muy elitista y de elevado precio, a ser más popular y con preciso muchísimo más asequibles.

Las Cycas revoluta en el jardín, prefiere lo climas cálidos, y en su defecto aquellos sin riesgo de fuertes heladas. Y en cuanto a las características del terreno, los ricos en humus, fértiles, un poco ácidos o neutros y bien drenados, son en los que mejor se desarrolla. En él, la planta de Cyca revoluta mantiene un crecimiento muy lento además de vida muy longeva… ¡más de 200 años!

Flor de Cyca revoluta masculina

Su tallo es cilíndrico y está recubierto por la base permanente de sus hojas. Estas son perennes, palmeadas y pinnadas, pudiendo alcanzar longitudes en estado adulto que superan fácilmente el metro y medio. Están formadas por folíolos planos rígidos de 15 a 30 centímetros, ligeramente curvados terminando en forma espinosas, de color verde oscuro brillante, más pálido por su envés. Las hojas se encuentran dispuestas en forma de rosetas.

Las flores de las Cycas revoluta son inflorescencias de conos unisexuales, existiendo por tanto plantas masculinas y femeninas. Las primeras poseen en su centro una piña mientras que las femeninas producen una masa de ovarios que tras la fertilización se convierten en semillas lanosas de color amarillo anaranjado y de tamaño considerable.

Las Cycas revoluta en el jardín, como planta de exterior tolera bien el sol aunque prefiere lugares resguardados o de semisombra. Esto la hace muy adecuada también para ser plantada en amplios espacios interiores ajardinados. De la misma forma, su capacidad para soportar ambientes cerrados, excepcionalmente le permite ser tratada ornamentalmente como planta de interior.

El Romero como aromática y condimentaria

Entre las plantas catalogadas como aromáticas y condimentarias se encuentra el romero. Es una planta muy popular, indígena del mediterráneo y como consecuencia de ello, su presencia en jardines de clima mediterráneo es muy habitual.

Pertenece a la familia de las Labiadas y su nombre científico es el Rosmarinus officinalis. Como planta medicinal, entre sus muchos usos, se encuentran el de la industria farmacéutica, como condimento y en algunas aplicaciones homeopáticas. Como planta aromática y condimentaria, se utilizan tanto sus hojas como sus aceites esenciales obtenidos de ella, el Oleum Rosmarini ó aceite de romero. Este aceite esencial del romero contiene una sustancia muy similar al alcanfor, actuando como tonificante del sistema circulatorio y equilibrando el nervioso. Por todo ello, el romero es eficaz en los estados anémicos crónicos y sobre todo para la hipotensión.

Como descripción de planta, el romero es de porte arbustivo con numerosas ramificaciones y de hoja perenne. En condiciones favorables puede alcanzar fácilmente hasta los 2 metros de altura, si bien en jardín no suele sobrepasar el metro.

El tallo del romero es leñoso con desprendimientos característicos de su corteza conforme envejece. Sus hojas son muy aromáticas, oscuras por el dorso y plateadas por el envés. Sus flores de no más 1,5 centímetros pueden ser de dos colores, de azul pálido o blancas. Su floración se sitúa sobre la primavera, entre los meses de marzo a mayo y son emitidas sobre las uniones de sus hojas con el tallo.

Es muy habitual ver a multitud de abejas revoloteando sobre ellas en el jardín y como consecuencia, industrialmente se obtiene la conocida y apreciada “miel de romero”.

El romero en el jardín

Destacar que existen varias variedades de romero en el mercado con notables diferencias entre sí, tanto de aspecto como de posibilidades de utilización. Así, las denominadas rústicas o de monte, poseen un porte muy desgarbado y suelen desarrollarse de forma tendida sobre el terreno. Estas no suelen utilizarse ornamentalmente salvo en jardines denominados paisajísticos o ecológicos. Por supuesto, contienen todas sus cualidades antes descritas.

En cuanto a las variedades de romero más ornamentales, encontramos dos tipos claramente definidos: las de porte erecto que son las más comunes y crecen creando macizos compactos y voluminosos de gran vistosidad, y las de porte rastrero, muy utilizadas últimamente en los jardines de rocallas, borduras o en las áreas perimetrales en combinación con las anteriores.

Esta planta la podemos encontrar en centros de jardinería, grandes superficies, floristerías y tiendas especializadas cultivadas principalmente en macetas desde los 11 centímetros de diámetro a contenedores de 17 centímetros. Como presentaciones más inusuales pero sí espectaculares, también se comercializan en grandes contenedores como plantas de romero ejemplares.

Otra modalidad de conseguir el romero es mediante la compra de semilla. La encontraremos en estos centros durante todo el año. Es recomendable hacer seguir correctamente las indicaciones que acompañan al sobre para asegurarnos el éxito de nuestro trabajo.