Abonos de crecimiento para Marihuana

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plantas de marihuana

Empresas fabricantes de fertilizantes, desarrollan abonos de crecimiento para Marihuana como productos especiales. Estos se identifican con marcas comerciales atractivas para el usuario, junto con imágenes bien identificativas.

De entrada, los abonos de crecimiento para Marihuana deben cumplir con una fórmula NPK equilibrada en la que además incorpore todos los micro elementos (oligoelementos) para que la planta esté perfectamente alimentada durante todo su ciclo de crecimiento vegetativo.

Estos fertilizantes deben de aplicarse desde tres a cuatro semanas tras su germinación, hasta poco antes de su inicio de floración, momento en el que se sustituirá por otro abono de floración para Marihuana.

Si los abonos de crecimiento para Marihuana son de origen orgánicos 100% mucho mejor. En tal caso son naturales, procedentes de materia vegetal fermentada con bacterias y enzimas, al que hay empresas que les añaden extractos de algas marinas que potencian su acción bioestimulante, y aseguran un buen enraizamiento.

También pueden contener extractos de la semilla de Neem, el cual ayuda al fortalecimiento y defensa de la planta contra patógenos externos. Este concepto también es llamado fitofortificante, que sin ser un insecticida o fungicida propiamente dicho, sí ayuda a la planta a mantenerse más sana.

En el caso de un fertilizante de crecimiento para Marihuana de procedencia natural orgánica, no es de extrañar que en su composición se encuentren un amplio abanico de fitohormonas como auxinas, citoquininas y giberelinas, que junto con su alto contenido en materia orgánica, ácidos húmicos y fúlvicos, lo conviertan en un fertilizante orgánico muy completo.

Estos fertilizantes suelen ser compatible con todos los sustratos y cultivo hidropónico. En cuanto a la dosis, siempre la recomendada por el fabricante ya que dependerá en gran medida de la riqueza del mismo.

Normalmente, los abonos de crecimiento para Marihuana suelen aplicarse en el agua de riego. En tal caso, para cultivos realizados en épocas calurosas, las dosis serán las más bajas recomendadas ya que los riegos serán frecuentes. En cambio, en épocas frías las dosis serán las más altas ya que se distanciarán los riegos.

En todos los casos, el fertilizante se disolverá en el agua de riego momentos antes de ser aplicado, ya que mantenerlo disuelto muchas horas pueden generarse precipitaciones de nutrientes, evaporaciones no deseadas en incluso bloqueo entre nutrientes.

El pH del agua debe de ser neutro o ligeramente ácido. Un pH muy alcalino provocará el bloqueo de ciertos microelementos como el Hierro (Fe) y las plantas adquirirán clorosis en sus hojas.

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