Tierras para las hortensias

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Flores de hortensias blancas y rosas

Las hortensias pertenecen al grupo llamado plantas acidófilas, compuesto por especies como por ejemplo los rododendros, camelias, ericas, Acer palmatum, azaleas y aucubas. Todas tienen como característica común el que se desarrollan mejor en tierras con un pH ácido y entendemos por ello aquel situado ligeramente superior o inferior a 5.

En los viveros profesionales, las plantas son cultivadas con las técnicas más adecuadas para que estas se desarrollen en las condiciones más apropiadas. Aspectos como la luminosidad, la temperatura, el abonado… y el sustrato, son tenidos muy en cuenta en función del tipo de planta que se trate. En realidad, se busca simular en la medida de lo posible, las condiciones del lugar de su origen natural. Estas condiciones también deben de ser tenidas en cuenta, en la medida de lo posible, una vez que las hemos comprado para que vegeten igual de bien y duren el mayor tiempo posible.

Por lo tanto, si debemos vamos a plantar nuestras hortensias en el jardín, debemos tener en cuenta que la tierra del mismo debe tener un pH bajo, el propio o lo más cercano posible al que necesita la hortensia.

Llegados a este punto, salvo en el norte de España, las tierras que hay en el jardín suelen ser más bien alcalinas, por lo que será necesario mejorar estas tierras, si estas no reúnen las condiciones deseadas. Para ello, compraremos un sustrato especial para plantas ácidas y lo mezclaremos con la tierra del jardín a mejorar. Lo ideal es utilizar sólo este sustrato… si no, lo mezclaremos en la mayor proporción posible hasta situarlas en mejores condiciones.

Otra opción es añadirle turba rubia de Sphagnum spp sin corregir su pH. El Sphagnum es un musgo, comúnmente llamado musgos de turbera (peat moss). Su pH es muy bajo y cuando se utiliza para cultivo, los viveristas lo corrigen aportándole dolomita cálcica o carbonato cálcico. Su bajo pH ayudará a bajar el del conjunto de la tierra con la que se mezcla y además le proporcionará una mayor capacidad de retención de agua y riqueza en materia orgánica.

Sustratos para las hortensias

En el mercado se comercializan sustratos para las hortensias y azaleas, en definitiva, sustratos para plantas acidófilas. Un sustrato formulado a base de turba rubia, turba negra y enriquecida con macro y oligoelementos para potenciar su crecimiento.

Su estructura facilita la circulación del aire, agua y disponibilidad del abono para la hortensia. Los hay que además incorporan fertilizantes como el Guano que favorece la floración de las plantas.

Su pH oscila entre 4 y 5. También, aunque fertilizado, tiene muy poco contenido en sales. Con estas características, se puede dar el caso de que las hortensias puedan presentar al poco tiempo de plantadas algunas carencias, sobre todo de hierro. Esta carencia de hierro se manifiesta por tener la hoja amarillenta y los nervios verdes. Para evitarla, se le puede añadir en el agua de riego o mediante pulverización, un fertilizante a base de microelementos quelatados que contengan especialmente hierro.

Flores azules de hortensias

Sustratos para las hortensias azules

En el caso de las hortensias azules, esta cuestión es mucho más importante, ya que sólo en sustratos de pH bastante ácido son capaces de mostrar el azul más intenso.

Para ello hay que recurrir a sustratos para las hortensias azules, aunque en estos casos especiales, también hay disponible en el mercado productos para disolver en el agua de riego que ayudan a acidificar el sustrato a la vez que fertilizan estas hortensias azules.

Destacar que, en estos pHs ácidos del sustrato, el microelemento aluminio queda disponible para ser tomado por la hortensia, elemento muy importante en el proceso de la pigmentación azul de sus inflorescencias.

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