Salvia splendens

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Flores de Salvia splendens

La Salvia splendens, a pesar de su nombre no es una de las plantas catalogadas como aromática, medicinal o condimentaria como así sucede con otras plantas de su misma especie. Su gran protagonismo ornamental reside en sus flores que permiten crear coloridas manchas de color en el jardín.

Es una planta de temporada enmarcada dentro del grupo de plantas de primavera y verano. Pero también puede ser disfrutada durante un tiempo en el interior del hogar y en tal caso simplemente debemos tener la precaución de ubicarla cerca de la ventana con la mayor luz posible. De lo contrario, no florecerá bien y su crecimiento será muy desgarbado.

Salvia splendens

Salvia banderilla

Salvia splendens es su nombre científico, pertenece a la familia Labiaceae y es originaria de Brasil. En España se la conoce también como salvia banderilla, simplemente banderillas e incluso como salvia roja, aunque también hay variedades de otros colores florales.

Es una planta herbácea anual o bienal según el clima de la zona. Sus tallos son frutescentes cuadrangulares que crecen ramificados a partir de la base, hasta alcanzar una altura total entre los 20 a 100 centímetros según la variedad.

Sus hojas de color verde crecen de forma opuestas y son ovado-acuminadas, subacorazonadas de un tamaño 7 por 5 centímetros que mantienen su margen dentado.

Florece desde mediados de primavera hasta pleno otoño, con flores reunidas en espigas erectas terminales que brotan del centro de la planta y son de gran duración, caracterizadas por un cáliz y brácteas intensamente coloreadas al igual que su corola. Estas flores pueden ser de colores rojo (el rojo brillante es el más popular), blanco, violáceo o azulado según variedades. Estas flores poseen una forma tubular o campanular de una longitud de 35 milímetros de largo, con dos lóbulos hacia el ápice y un lóbulo superior de unos 13 milímetros de largo.

Las semillas recolectadas a final de su floración, deben ser guardadas en un lugar fresco y oscuro hasta la llegada de primavera, en la que se sembrarán para iniciar nuevamente su cultivo.

Salvia splendens

Salvia splendens en el jardín

La Salvia splendens en el jardín se utiliza para la creación de llamativos macizos florales e incluso borduras. También se pueden plantar en pequeños grupos en maceteros aislados o en jardineras en balcones. Una opción interesante disfrutar de algunos ejemplares como ‘falsas plantas de interior’ durante un corto plazo de tiempo y antes de que pierdan su vigor… plantarse en el exterior, su verdadero espacio de crecimiento.

Antes de plantar la Salvia splendens en el terreno, aprovecharemos para añadir un abonado de fondo a la tierra, así como un aporte de mantillo u otro tipo de enmienda orgánica si es necesario para mejorarlo. Una vez plantadas las regaremos abundantemente. A partir de ese momento, los riegos se realizarán con la frecuencia necesaria para mantener una humedad constante en el suelo, sabiendo que la Salvia splendens no resiste bien la sequía.

La exposición de las nuevas plantas recién plantadas será a pleno sol. Como hemos adelantado, la época recomendada de inicio de su plantación al aire libre debe comenzar una vez pasen los fríos invernales ya que no tolera las heladas.

Respecto al abonado ya hemos adelantado la conveniencia de aplicar un abono orgánico y mineral de fondo antes de la plantación. Al mes de su plantación, podemos iniciar su fertilización de cultivo repitiéndolo cada 10 ó 15 días hasta finales de verano.

Para mantener las masas de Salvia splendens en buen estado, es recomendable ir cortando periódicamente las flores marchitas, tanto para conservar el aspecto saludable de la planta como favorecer la emisión de nuevas espigas florales.

Una vez comienzan los fríos nocturnos de mediados o finales de otoño, las arrancaremos y sustituiremos por otras plantas de temporada de otoño e invierno como el Bellis perennis, Viola x wittrockiana, Primulas acaulis, Viola cornuta, etc.

Salvia splendens

Cultivo de la Salvia splendens

Los aficionados a la bricojardinería pueden disfrutar del cultivo de la Salvia splendens ya sea comprando pequeñas plantas en maceta y cultivándolas hasta el final de su ciclo o adquiriendo sobres de semillas para iniciar su cultivo desde su siembra.

Para este último caso, ofrecemos una información técnica profesional al respecto que puede ser de gran ayuda. Estos datos deben de tomarse siempre como orientación ya que según las variedades cultivadas, substrato utilizado, clima, etc. puede variar notablemente en los resultados.

La siembra de Salvia splendens, si queremos disfrutar de ella lo antes posible, debemos realizar su semillero en un lugar protegido y con calefacción para adelantar su época de plantación en el jardín. En este caso, una buena fecha de siembra puede ser a primeros de marzo. Si no disponemos de calefacción retrasaremos su siembra hasta bien entrado el mes de abril o incluso mediados de mayo según la climatología reinante.

El semillero se puede realizar esparciendo las semillas a voleo sobre una bandeja con un sustrato para plantas de interior bien húmedo, humedad que se debe mantener durante toda su fase de germinación. Tras la siembra, tendremos la precaución de cubrir la semilla ligeramente con el mismo sustrato.

A los pocos días comenzarán a germinar y cuando las plántulas tengan unos tres pares de hojas verdaderas (planta joven), procederemos a su plantación (también llamado repicado) en unas macetas de unos 10 centímetros de diámetro aproximadamente. El sustrato indicado en este caso es un “sustrato universal” o “sustrato para plantas de exterior”, aunque también se puede llegar a utilizar, dada su rusticidad un “sustrato para plantas de interior”, con un pH de entre 6 y 6,5. La Ec (conductibilidad eléctrica del sustrato) deseada debe de situarse entre 1,5 y 2 ya que los excesos de salinidad no les va bien.

Ubicaremos las plantitas recién repicadas en una zona soleada y la protegeremos del sol del mediodía aunque deberemos ir apostando porque cada día esté el mayor tiempo posible a pleno sol para que se aclimate al exterior. Las temperaturas ideales de cultivo tras su repicado oscilan entre los 8 a 10ºC durante la noche y sobre los 22 a 26ºC durante el día.

Las regaremos con periodicidad y a partir de los 15 días podemos añadir un fertilizante en el agua de riego a la dosis recomendada por el fabricante. Como recomendación puede ser uno del tipo, abono general de jardín con un equilibrio 18-12-24 más microlelemento, ya que los abonos muy ricos en nitrógeno reducen la cantidad y calidad de sus flores, además de favorecer la aparición de plagas y sobre todo enfermedades.

Salvia splendens

En estas condiciones, el tiempo de cultivo de la Salvia splendens desde su repicado (plantación a la maceta) y estar listas para su plantación directamente en el jardín es de 6 a 10 semanas. Una vez crezcan y adquieran un tamaño razonable, las podremos plantar en el jardín directamente… tal y como haríamos si las hubiésemos comprado directamente de un vivero, centro de jardinería, floristería, etc.

Plagas y enfermedades de la Salvia splendens

En el capítulo de sanidad de la Salvia splendens, debemos prestar especial atención a la posible presencia de la virosis de Aster. Sí, esta planta es susceptible a la infección por el Virus amarillo de los Aster, que da lugar a plantas amarillentas y mal desarrolladas, las cuales deben ser arrancadas y destruidas ya que ante los virus no existen tratamientos fitosanitarios.

Respecto a las plagas más comunes que se pueden presentar durante el cultivo de la Salvia splendens son el thrips, araña roja, pulgón, la mosca blanca y el minador, cuyas larvas crean galerías en sus hojas.

En cuanto a las enfermedades no son muy frecuentes, pero en el caso de riesgo, la alternaria, mildiu, Corynespora cassiicola, oídio y roya (Puccinia graminis) pueden ser los más propensos a manifestarse durante el cultivo y Pythium spp y Rhizoctonia solani durante la fase de semillero.

Optamos por no recomendar nombres de productos fitosanitarios porque en el tiempo, algunos de ellos son retirados del mercado y lo más conveniente es pedir consejo directamente a los especialistas que atienden en los centros de jardinería, floristerías y demás puntos de venta especializados.

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