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domingo, 10 mayo, 2026

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El Scindapsus aureus, Epipremnum aureus o Pothos

El pothos es una planta emblemática, una de esas joyas botánicas que, a pesar de su popularidad, siempre tiene nuevos matices que descubrir y compartir con los aficionados a la bricojardinería.

En este sentido, el Epipremnum aureum en el sector de las plantas de interior, es una de esas pocas especies que combinan tan magistralmente la resiliencia, la versatilidad y una estética cautivadora.

Conocida comúnmente conocido Poto, esta planta es un verdadero todoterreno ornamental que ha conquistado hogares y espacios de trabajo en todo el mundo, demostrando que la sencillez no está reñida con la elegancia.

Su capacidad para prosperar en condiciones diversas y su lánguido porte, ya sea colgante o trepador, le otorgan un valor decorativo innegable, convirtiéndolo en un pilar fundamental tanto para iniciados en la bricojardinería como para proyectos de interiorismo profesional.

¿Scindapsus o Epipremnum?

Es habitual que la nomenclatura popular varíe geográficamente, pero el caso del Poto es particularmente interesante desde el punto de vista botánico. Durante mucho tiempo fue clasificado como Scindapsus aureus. Sin embargo, tras revisiones taxonómicas, los botánicos lo reubicaron en otro género, pasando a ser su nombre científico correcto Epipremnum aureum.

Aunque ambos géneros, Scindapsus y Epipremnum, pertenecen a la vasta familia de las Aráceas (Araceae) y comparten un aspecto similar, no son lo mismo. El género Scindapsus, por ejemplo, suele tener hojas más aterciopeladas y variegaciones plateadas (como en el Scindapsus pictus). Para evitar confusiones y con el fin de ser precisos, nos referiremos a él como Epipremnum aureum, aunque comercialmente el nombre poto o pothos sigue siendo el rey indiscutible.

Cómo es el Epipremnum aureum.

Originario de las islas de la Polinesia Francesa, como Mo’orea, el Epipremnum aureum es en su hábitat natural una liana hemiepífita. Esto significa que puede comenzar su vida en el suelo del bosque y trepar por los árboles en busca de luz, desarrollando raíces adventicias que le sirven tanto de anclaje como para captar nutrientes y humedad del ambiente.

Sus tallos, flexibles en su juventud y algo más quebradizos con la edad, crecen vigorosamente. En un entorno doméstico, es fácil que se alarguen entre 25 y 50 centímetros por año.

Sus hojas son, sin duda, su mayor atractivo: de forma acorazonada (cordadas), de un verde intenso y frecuentemente salpicadas de manchas o variegaciones irregulares en tonos crema, amarillos o blancos, dependiendo de la variedad y la luz que reciban.

Un dato fascinante es el dimorfismo foliar de esta planta: las hojas juveniles que vemos en casa son pequeñas. Sin embargo, en condiciones óptimas y si se le permite trepar, las hojas adultas pueden alcanzar un tamaño considerable y desarrollar fenestraciones (perforaciones), un rasgo que recuerda a su pariente, la Monstera deliciosa.

El cultivo profesional y su comercio en España.

En España, la producción de Epipremnum aureum se concentra en viveros de la costa mediterránea, como en la Comunidad Valenciana, Cataluña, Murcia y Andalucía, así como en las Islas Canarias, estas dos últimas las más importantes. Estas zonas ofrecen condiciones climáticas favorables que reducen los costes energéticos de calefacción en invernaderos.

A nivel europeo, el comercio de planta ornamental es un mercado dinámico, con los Países Bajos como principal hub distribuidor. En este contexto, España juega un doble papel: por un lado, es un productor y, por el otro, también importa planta joven o variedades específicas de los Países Bajos para su engorde y posterior venta en el mercado nacional.

El Poto se presenta en diversos formatos comerciales para satisfacer todas las necesidades. La tarrina colgante es la más popular, ideal para aprovechar su porte péndulo. También es muy demandado el formato con tutor, donde la planta trepa por un soporte de musgo o fibra de coco, creando una columna verde vertical. Finalmente, las macetas pequeñas (de 9 a 12 cm de diámetro) son perfectas como punto de partida para los aficionados.

Pothos colgante sobre una pared vertical

Las variedades más comerciales de potos.

Entre las variedades más comerciales de potos están:

  • La Golden es la más clásica y extendida, con variegaciones amarillas doradas.
  • La Marble Queen, en la que predominan las manchas blancas sobre el verde, creando un efecto mármol. Requiere algo más de luz para mantener su coloración.
  • La Neon, con sus hojas de un impactante color verde lima o amarillo neón, sin apenas variegación.
  • La Jade, de un color verde oscuro, sólido y profundo, muy elegante.
  • Y la N’Joy o Pearls and Jade, una de las variedades más compactas con manchas blancas muy definidas en los bordes de las hojas.

Sobre la tendencia de consumo del poto en España se mantiene en una sólida línea ascendente. Su fama de planta indestructible y su vinculación a conceptos como el bienestar en el hogar (wellness) y el diseño biofílico, que busca reconectar los espacios interiores con la naturaleza, aseguran su continua presencia en el mercado.

Consejos y claves para el cultivo del poto.

Para que tu Epipremnum aureum luzca espléndido, no hace falta ser un experto, pero sí conocer sus necesidades básicas.

En cuanto a la ubicación, es una planta sumamente tolerante. Sobrevive en rincones con poca luz, pero para un crecimiento vigoroso y una variegación intensa, lo ideal es un lugar con abundante luz indirecta. Un exceso de sol directo puede quemar sus hojas. Un truco: cuanto más blanca sea la variegación de la hoja, más luz necesitará.

El riego es el punto crítico. La principal causa de muerte del poto es el exceso de agua, que provoca la pudrición de las raíces. La regla de oro es dejar que el sustrato se seque casi por completo entre riegos. Es preferible quedarse corto que pasarse. En los meses cálidos (primavera y verano en el hemisferio norte), el riego será más frecuente que en otoño e invierno.

Respecto al abonado, durante la temporada de crecimiento activo, agradece un fertilizante líquido para plantas verdes diluido en el agua de riego cada 15 o 20 días. En los meses de menor crecimiento, es mejor suspender el abonado para no forzar a la planta.

El trasplante se realizará cuando las raíces hayan colonizado toda la maceta, normalmente cada dos años. Utiliza un sustrato universal de calidad, ligero y con buen drenaje. La primavera es la mejor estación para esta tarea.

El potencial decorativo del Epipremnum aureum.

Más allá de la clásica maceta colgante, el Poto ofrece un sinfín de posibilidades decorativas.

Una de ellas para crear cascadas vegetales. Colócalo en la parte alta de estanterías, librerías o sobre el marco de una puerta para que sus guías caigan y creen un efecto de cortina verde.

Otra es para la creación de jardines verticales en casa o muros vivos. En estos casos, utiliza pequeños ganchos adhesivos transparentes para guiar sus tallos y dibujar formas en la pared, creando un jardín vertical de bajo coste y mantenimiento.

También están las composiciones de contraste. Puedes combinar distintas variedades en una misma jardinera o en macetas cercanas. El contraste entre el verde intenso del Jade, el amarillo del Neon y el blanco del Marble Queen resulta espectacular.

O las kokedamas y soportes alternativos, porque su adaptabilidad lo hace perfecto para técnicas como el kokedama (bola de musgo) o para ser cultivado en soportes de pared específicos.

Y no olvidemos un beneficio adicional que mencionamos en su día y que la ciencia ha corroborado. Por cierto, entre las plantas para purificar el aire, el Scindapsus aureus es una de las veinte más eficaces, capaz de filtrar compuestos volátiles como el formaldehído, el xileno o el benceno. Un motivo más para convertirlo en un compañero indispensable en nuestro día a día.

Cómo crear y decorar con cestas colgantes

Hay una magia especial en desviar la mirada del suelo y encontrar la vida floreciendo en el aire. Y son las cestas colgantes las que nos invitan a ese juego, a pintar nuestras casas y balcones con pinceladas verdes y cascadas de flores que flotan, desafiando la gravedad.

Estas cestas colgantes son mucho más que una maceta; son una oportunidad para convertirnos en artistas de nuestro propio jardín vertical, una forma sencilla y hermosa de multiplicar los espacios de la naturaleza en nuestro día a día. Si deseas tener un rincón más frondoso, pero te faltaba espacio, te descubrimos cómo hacerlo crecer hacia arriba.

Crea nuevos espacios con una cesta colgante.

Lanzarse a crear una cesta colgante propia es una de las experiencias más gratificantes para cualquier amante de las plantas. El proceso es un disfrute en sí mismo y te permite dar rienda suelta a la creatividad.

Para empezar, necesitarás una estructura base que sirva de esqueleto. La más habitual es la de alambre, ligera y resistente, que ya suele venir preparada con sus cadenas. Pero no te limites; un viejo colador de metal mediano o grande, o una cesta de mimbre pueden tener una segunda vida.

A continuación, hay que vestir ese esqueleto con un forro que acoja la tierra. La fibra de coco es de las más interesantes por su aspecto rústico y natural, aunque el musgo o la tela de arpillera también crean efectos preciosos.

Un pequeño truco de jardinero, sobre todo si la vas a colgar dentro de casa, es poner en el fondo un trozo de plástico de alguna bolsa de sustrato, con unos agujeritos, para que retenga parte de la humedad y no gotee sobre el parqué.

Con la cesta ya preparada, llega el momento de jugar con el sustrato ligero y, por fin, con las plantas.

Dónde poner las cestas colgantes.

Una vez que tu creación está lista, la siguiente pregunta es: ¿dónde lucirá mejor? Piensa en tu cesta como en un cuadro vivo. Un par de ellas flanqueando la puerta de entrada son una declaración de bienvenida inmejorable. En un balcón, colgarlas a diferentes alturas crea una sensación de profundidad y abundancia, un pequeño edén privado.

Imagina una sobre la mesa de la terraza, suspendida como una lámpara de araña vegetal, creando un ambiente único durante las cenas de verano.

Dentro de casa, busca ese rincón luminoso junto a una ventana para que sus hojas se muevan con la brisa, o atrévete a poner un helecho en el baño para darle un toque de spa natural.

Cuidar de estos jardines aéreos tiene sus secretos, pero son sencillos. El principal es el riego. Al estar más expuestas, la tierra se seca antes, por lo que tendrás que tocarlos con frecuencia para comprobar su humedad.

En los meses de calor, no te extrañe tener que regarlas a diario. Como el espacio para las raíces es limitado, agradecen un aporte de alimento líquido cada par de semanas en primavera y verano. Y no te olvides de mimarlas, quitando las flores marchitas para que te regalen otras nuevas.

Plantas para cestas colgantes.

La elección de las plantas es lo que definirá la personalidad de tu cesta. Las reinas indiscutibles son las de porte colgante. Piensa en la explosión de color de las surfinias y los geranios murcianas Pelargonium peltatum, la delicadeza de las fucsias (Fuchsia hybrida) o la elegancia perenne de una hiedra.

Para el interior, plantas como el pothos (Epipremnum aureus), la planta rosario o las cintas son infalibles y crearán esas cortinas vegetales que tanto nos gustan. Atrévete a experimentar, a mezclar texturas y colores. Al fin y al cabo, de eso se trata la jardinería: de crear belleza y disfrutar del proceso.

Reciclaje de envases agrícolas con tecnología Blockchain

El reciclaje de envases agrícolas con tecnología Blockchain da un paso en el avance de la trazabilidad en la gestión de recogidas por un SCRAP agrícola cuando estos pasan a ser residuo.

En el sector de la jardinería, el paisajismo y la producción de planta ornamental, la sostenibilidad ha dejado de ser una aspiración para convertirse en un pilar fundamental de la práctica profesional.

La gestión de los residuos que generamos, en especial los envases de plástico de fertilizantes, fitosanitarios, bioestimulantes agrícolas y otros insumos, representa uno de los desafíos más importantes en nuestro camino hacia una economía verdaderamente circular. Afortunadamente, la tecnología nos ofrece herramientas innovadoras que se suman a la gestión de residuos para afrontar este reto con garantías, y una de ellas es el Blockchain.

Aunque comúnmente asociada a las criptomonedas, la tecnología de cadena de bloques tiene un potencial transformador en la gestión ambiental. Su aplicación al reciclaje de envases agrícolas permite crear un sistema de seguimiento transparente, seguro y, sobre todo, incorruptible. Pero, ¿cómo funciona exactamente y qué valor aporta a los profesionales del sector verde?

Tecnología blockchain

¿Cómo funciona exactamente la tecnología Blockchain en un SCRAP?

La clave reside en la trazabilidad. Cuando un envase ha cumplido su función y se convierte en un residuo, comienza un viaje que debe culminar en su reciclaje.

El problema tradicional ha sido la falta de un registro fiable de ese recorrido. Aquí es donde interviene la tecnología Blockchain. Cada etapa del proceso, desde que el envase vacío es depositado en un punto de recogida autorizado hasta su llegada a la planta de tratamiento y su transformación en nueva materia prima, se registra como un bloque de información digital.

Este bloque, que contiene datos como la ubicación, la fecha y el tipo de material, se enlaza criptográficamente con el bloque anterior y el siguiente, formando una cadena inmutable.

Cualquier intento de alterar o falsificar un registro invalidaría toda la cadena, lo que garantiza la integridad de la información. En la práctica, esto significa que podemos seguir el rastro de cada saca de envases, asegurando que su destino final es el reciclaje y no un vertedero ilegal.

Sistemas de gestión de residuos Blockchain para asegurar el cumplimiento normativo.

Esta capacidad de seguimiento es fundamental para el funcionamiento de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP). Estos modelos de gestión son esenciales para organizar la recogida y el reciclaje a gran escala, asegurando que los fabricantes de los productos se hagan responsables de sus envases al final de su vida útil.

La implementación de Blockchain en estos sistemas aporta un nivel de confianza y eficiencia sin precedentes, permitiendo a todas las partes implicadas, desde el agricultor o la empresa de jardinería hasta el gestor de residuos y la administración pública, verificar que el proceso se realiza de forma correcta y conforme a la normativa.

Para los profesionales que lideran proyectos de paisajismo o gestionan explotaciones de cultivo, esta tecnología tiene implicaciones directas y muy positivas. Trabajar con proveedores y sistemas de gestión de residuos que utilizan Blockchain no solo asegura el cumplimiento normativo, sino que también refuerza el compromiso con la sostenibilidad de la propia empresa.

Se convierte en un argumento de valor tangible para clientes y colaboradores, que cada vez demandan mayores garantías medioambientales. Demuestra una apuesta por la innovación y la responsabilidad, alineando la actividad profesional con la necesaria protección de nuestro entorno.

La función del velamen radicum

La función del velamen radicum de las raíces de las orquídeas epífitas es una adaptación evolutiva para la vida en las copas de los árboles.

Una de las justificaciones más extendidas para el uso de macetas transparentes, especialmente en el mercado de consumo, es la creencia de que las raíces de las orquídeas epífitas, como las Phalaenopsis, necesitan luz para realizar la fotosíntesis. Esta idea se apoya en la observación de que las raíces contienen clorofila y se vuelven verdes al mojarse. Sin embargo, un análisis riguroso de la fisiología vegetal revela una imagen más compleja y matizada.

La creencia popular sobre la fotosíntesis radicular.

La idea de la fotosíntesis radicular se popularizó en los años 70, cuando la comercialización masiva de orquídeas comenzó.

Es una explicación simple y atractiva que parece lógica: si las raíces son verdes, deben hacer la fotosíntesis. Esta narrativa ha sido un éxito comercial, ya que proporciona una razón fácil de entender para una práctica de cultivo específica.

La evidencia científica sobre la fotosíntesis radicular.

La ciencia actual ha demostrado que, si bien las raíces de las Phalaenopsis contienen clorofila y pueden tener una actividad fotosintética medible, su contribución al balance energético total de la planta es mínima o insignificante.

Estas raíces carecen de la estructura optimizada de las hojas, como por ejemplo una alta densidad de estomas para el intercambio de gases y una disposición de cloroplastos diseñada para capturar la luz de manera eficiente.

Así, la fotosíntesis es un proceso complejo que va más allá de la simple presencia de clorofila. Su principal función recae sobre todo en las hojas. De hecho, muchas orquídeas prosperan y florecen abundantemente en macetas opacas, lo que demuestra que la luz en las raíces no es un requisito para su supervivencia o vigor.

El uso generalizado de macetas transparentes en el mercado de consumo no se fundamenta en una necesidad fisiológica de fotosíntesis radicular, sino en una simplificación comercial de un beneficio técnico real pero más complejo: el monitoreo de la humedad. Es más fácil para un vendedor decir «las raíces necesitan luz» que explicar la dinámica del velamen y la importancia de observar su estado de hidratación. Por lo tanto, la maceta transparente es la herramienta correcta, pero a menudo se vende por la razón equivocada.

Qué es el velamen radicum.

La estructura clave para entender las raíces de las orquídeas epífitas es el velamen radicum. Se trata de una epidermis múltiple, una capa esponjosa de células muertas y huecas en su madurez que recubre la verdadera raíz viva en su interior.

Este velamen radicum es una adaptación evolutiva crucial para la vida en las copas de los árboles, y sus funciones son múltiples, por ejemplo, la absorción rápida de agua y nutrientes, ya que actúa como una esponja de acción rápida. Durante una lluvia, capta y retiene el agua y los nutrientes disueltos que escurren por las ramas, dándole tiempo a la raíz interna para absorberlos. Esta capacidad es vital en un hábitat donde el agua está disponible de forma intermitente y se pierde rápidamente.

Otro ejemplo es la acción de protección mecánica y adhesión. El velamen protege a la delicada raíz interna de la abrasión contra la corteza de los árboles y ayuda a la planta a anclarse firmemente a su soporte.

Siguiendo con ellos, está la reducción de la pérdida de agua, porque en periodos secos, las células llenas de aire del velamen actúan como una barrera aislante que reduce drásticamente la evaporación de agua desde el córtex de la raíz, previniendo la deshidratación.

Sin olvidar la protección contra la radiación UV. El color blanco o plateado del velamen seco refleja una gran parte de la radiación solar, protegiendo los tejidos vivos internos del daño por UV y del sobrecalentamiento. El cambio de color a verde cuando se moja no se debe a una «activación» de la fotosíntesis, sino a que el velamen lleno de agua se vuelve translúcido, revelando la clorofila presente en las células del córtex subyacente.

En este contexto, el argumento de que la maceta transparente es la herramienta ideal para el cultivo de orquídeas epífitas, no es exactamente porque las raíces pueden hacer mejor la fotosíntesis, sino más bien porque permite al cultivador monitorear y gestionar la función principal del velamen: su ciclo de hidratación y secado.

El fotoperiodo en la marihuana

El control preciso de las condiciones ambientales es una piedra angular en la agricultura, y el cannabis no es una excepción. Dentro de los factores que influyen en el desarrollo de este cultivo, el fotoperiodo, como la respuesta fisiológica de la planta a la duración del día y de la noche, es una de las herramientas de manejo más determinantes.

Lejos de ser un mero concepto para el cultivo de interior de la marihuana, la gestión del fotoperiodo es una estrategia agronómica esencial que impacta directamente en la planificación, la productividad y la rentabilidad del cultivo del cannabis.

Qué es el fotoperiodo.

Antes de profundizar en el Cannabis, es útil contextualizar. El fotoperiodo es un fenómeno universal en el reino vegetal. Especies de gran importancia agrícola, como la soja (Glycine max) o el crisantemo (Chrysanthemum morifolium), son clasificadas como plantas de día corto, lo que significa que inician su floración cuando la duración de la noche excede un umbral crítico.

Otras, como la espinaca (Spinacia oleracea), son de día largo y florecen cuando los días se alargan. Esta respuesta, gobernada por fotorreceptores como los fitocromos, permite a las plantas sincronizar sus ciclos reproductivos con la estación más favorable, asegurando la perpetuación de la especie.

En la agricultura industrial, dominar este mecanismo permite a los productores forzar la floración fuera de temporada, planificar cosechas escalonadas y satisfacer la demanda del mercado de forma continua. A nivel de aficionado a la jardinería (bricojardinería), le permite cultivar correctamente determinados cultivos, como por ejemplo, en este caso, el de la marihuana.

El fotoperiodo como interruptor del ciclo de vida del Cannabis.

El Cannabis, en su mayoría, es una planta de día corto. Esto significa que su ciclo vital se divide en dos fases principales, organidadas por la duración del periodo de oscuridad ininterrumpida.

Durante la fase vegetativa, la planta requiere días largos y noches cortas. Un régimen lumínico superior a las 14-16 horas de luz diarias promueve el desarrollo de la estructura de la planta: tallos robustos, un sistema radicular extenso y una abundante masa foliar.

En esta etapa, la planta acumula los recursos y la estructura necesaria para soportar una futura floración. A nivel comercial, una fase vegetativa bien gestionada es sinónimo de plantas más productivas y resilientes.

La transición a la fase de floración se induce cuando la planta percibe un acortamiento de las horas de luz, o más precisamente, un alargamiento del periodo de oscuridad continuo.

El estándar industrial para inducir la floración de forma fiable es un ciclo de 12 horas de luz y 12 horas de oscuridad total. Esta señal lumínica desencadena una cascada hormonal interna, donde el compuesto conocido como florígeno viaja desde las hojas hasta los ápices de crecimiento, iniciando la formación de las inflorescencias o cogollos, que son el objetivo principal del cultivo por su contenido en cannabinoides y terpenos.

Respuestas del Cannabis sativa, C. indica y C. ruderalis al fotoperiodo.

La respuesta fotoperiódica no es homogénea en todo el género Cannabis. Las diferencias genéticas, fruto de su adaptación a distintas latitudes, son fundamentales para la selección varietal.

Respecto al Cannabis sativa y Cannabis indica, estas son las subespecies fotodependientes por excelencia. Originarias de zonas ecuatoriales y subtropicales (Cannabis sativa) o de latitudes más altas con estaciones marcadas (Cannabis indica), ambas dependen del acortamiento de los días para florecer.

Los híbridos modernos, que combinan genéticas de ambas, son la base de la producción comercial global. Los breeders y bancos de semillas seleccionan variedades no solo por su perfil químico o sus características organolépticas, sino también por su tiempo de floración bajo un ciclo 12/12, un dato crucial para la planificación del agricultor.

En el caso de la Cannabis ruderalis, esta subespecie, originaria de regiones con veranos muy cortos y condiciones extremas como Siberia, evolucionó de una manera distinta. Su supervivencia no dependía de percibir el cambio estacional, sino de completar su ciclo vital lo más rápido posible. Como resultado, Cannabis ruderalis no depende del fotoperiodo para florecer. En su lugar, inicia la floración automáticamente tras un cierto periodo de tiempo desde su germinación, generalmente entre 3 y 5 semanas. Esta característica ha dado lugar a las populares variedades «autoflorecientes».

El mercado de semillas e insumos para el cultivo de la marihuana.

El modo en que una variedad responde al fotoperiodo es un dato técnico de primer nivel. Los bancos de semillas lo utilizan como uno de sus principales argumentos de venta. En sus catálogos y fichas técnicas, las variedades se clasifican claramente como «fotodependientes» o «autoflorecientes«.

Para las primeras, se especifica el «tiempo de floración» en semanas, por ejemplo, de 8 a 9 semanas, que se refiere al periodo necesario desde que se instaura el régimen 12/12 hasta la cosecha. Para las segundas, se indica el ciclo de vida completo desde la semilla hasta la cosecha, por ejemplo, de 70 a 80 días.

La tecnología LED para control del fotoperiodo.

Esta distinción también define el mercado de insumos y tecnología agrícola. Para el cultivo de variedades fotodependientes en invernadero o interior, las empresas de iluminación ofrecen soluciones avanzadas.

La transición de las lámparas de alta presión de sodio (HPS) a la tecnología LED ha permitido no solo un ahorro energético, sino también un control espectral preciso para optimizar la fotosíntesis en la fase vegetativa y potenciar la producción de metabolitos en la de floración.

Paralelamente, las empresas especializadas en estructuras de invernadero han desarrollado sistemas de ocultación o «blackout». Estas mallas o toldos opacos automatizados permiten acortar artificialmente el día, garantizando las 12 horas de oscuridad estricta necesarias para inducir la floración, incluso en pleno verano. Esta tecnología es la que permite a los grandes productores realizar múltiples ciclos de cultivo al año, independientemente de la estación.

El mercado varietal de variedades de cannabis y el fotoperiodo.

El mercado de genéticas de Cannabis es dinámico y responde a las necesidades de los distintos sistemas de producción, en los que conviven varias tendencias:

Por una parte están las del dominio de las fotodependientes. En cultivos profesionales de interior e invernadero, donde el objetivo es maximizar el rendimiento y la calidad, las variedades fotodependientes siguen siendo la elección principal. Permiten un control total sobre la duración de la fase vegetativa, posibilitando el desarrollo de plantas de gran tamaño y, por tanto, de mayor producción.

Por otra, el auge y profesionalización de las autoflorecientes. Inicialmente vistas como una opción para principiantes o cultivos discretos, las autoflorecientes han experimentado una mejora genética espectacular. Hoy en día, ofrecen rendimientos y perfiles de cannabinoides muy competitivos. Son la opción ideal para agricultores en zonas con veranos cortos o para quienes buscan realizar varios ciclos de cultivo exterior en una misma temporada.

Y el nicho de las «F1 Fast Version», como respuesta a una demanda de mayor rapidez, han surgido híbridos entre una genética fotodependiente y una autofloreciente. El resultado es una planta fotodependiente, pero con un periodo de floración notablemente más corto. Esto permite cosechas más tempranas en exterior, evitando las problemáticas lluvias de otoño, y ciclos más rápidos en interior.

Así, el manejo del fotoperiodo en el cultivo de la marihuana es un pilar estratégico sobre el que se asienta la viabilidad técnica y económica a cualquier escala.

Cómo plantar la marihuana de esqueje o semilla

Una duda muy común es plantearse cómo plantar la marihuana de esqueje o semilla al iniciar su cultivo. En realidad, las dos opciones son viables, tan solo ha cambiado en su proceso la metodología de reproducción.

Para este artículo, entendemos que hemos adquirido las plántulas de marihuana listas para su plantación. A partir de aquí la metodología de cultivo va a ser exactamente la misma. En estos casos, la variable es la procedencia de la pequeña planta adquirida antes del trasplante, que, como su nombre ya indica, en un caso proceden de un proceso de siembra y en otro de una esquejada.

Guía básica para la plantación de marihuana de esqueje o semilla.

Una vez adquiridas las plantitas, al margen de los diferentes tipos de marihuana, ya sean Cannabis sativa, Cannabis indica o Cannabis rudelaris, las tres especies más populares entre los aficionados a su cultivo, el método de plantación es el mismo.

Es cierto que, quien se inicia y desconoce el cultivo de la marihuana, se le presentan numerosas dudas y temor al fracaso. A ello se le debe sumar la mucha información existente en la red, que envuelve este mundo de su cultivo en un halo de dificultad y como consecuencia una tensión en el proceso de cultivo.

A continuación, os damos una serie de indicaciones como orientación a su cultivo, evitando tecnicismos para facilitar el método de trabajo y con el objetivo que el cultivo de la marihuana sea todo un éxito.

Estar bien informado, ayuda a disfrutar del cultivo.

Estar bien informado, ayuda a disfrutar del cultivo de la marihuana. Y lo primero, tras informarse, es saber que una de las fases más delicadas del cultivo, como es la germinación en el caso de la siembra, y el enraizado cuando se trata de esqueje, ya está resuelto.

Las plántulas adquiridas ya tienen su sistema radicular bien formado y, por lo tanto, la siguiente fase de cultivo puede ser más fácil.

Es importante saber que la marihuana es un cáñamo y a partir de ahí, es una planta muy rústica y sin apenas complicaciones de cultivo.

Elección de la época de cultivo de marihuana.

Si trasladamos el concepto al consumo de frutas y hortalizas, es sabido aquello de consumir frutas de estación. ¿Qué quiere decir? Pues consumir aquellas que son cultivadas en su época natural de cultivo dentro de una zona geográfica donde se consume.

Por ejemplo, consumir mandarinas en España es hacerlo desde finales de otoño ha mediado de invierno, melones desde finales primavera a principios de otoño, etc. Fuera de esas fechas, estas frutas suelen venir de otras zonas de cultivo en las que el clima les es propicio, o cultivo forzado bajo invernadero.

Pues en el caso de la marihuana sucede lo mismo. En España, si queremos cultivarlas al exterior, por ejemplo, en una terraza, balcón, etc. su plantación debe iniciarse a principio de primavera, cuando los días están alargando y ya no existe riesgo de heladas.

Su cultivo se desarrollará preferiblemente al aire libre, con buena iluminación solar y florecerá con la entrada del otoño, salvo las variedades autoflorescientes, que no les influye el fotoperíodo.

Elección de la maceta adecuada para el cultivo de marihuana.

Un aspecto importante es elegir la maceta adecuada para el cultivo de marihuana. No empecemos con el tamaño de maceta definitivo. Es recomendable comenzar su plantación en una maceta ligeramente más grande que el cepellón.

Por ejemplo, si la pequeña planta de marihuana tiene un cepellón de unos 10 centímetros de diámetro, una maceta o contenedor de unos 15 a 17 centímetros es más que recomendable.

Esto es así porque las raíces tienden a desarrollarse en sentido contrario al tallo donde nacen. Una vez llegan a las paredes de la maceta o contendor, comienzan a crecer pegadas a las paredes de estas, dejando de explorar el sustrato existente en el interior.

Elección del sustrato adecuado para el cultivo de marihuana.

En el mercado encontraremos sacos de sustratos con diferentes especialidades. Por cierto, veremos envases etiquetados como sustrato o substrato. Aunque hay diferencias desde el punto de vista lingüístico, a efectos técnicos, de características físicas y químicas, que es lo que interesa para el cultivo, no las hay. Es una cuestión decidida por la marca fabricante.

El substrato recomendado puede ser del tipo sustrato universal o sustrato de plantas de exterior. También hay que saber que hay fabricantes de sustratos que formulan y etiquetan como sustratos para marihuana. En muchos casos son sustratos similares a los comentados.

Como planta, la marihuana crece en una amplia gama de sustratos, si bien prefiere los fértiles, con buena retención de humedad a la vez de buen drenaje, con un pH ligeramente ácido (6,5) y ligeramente fertilizado en su primera plantación.

Planta de marihuana en maceta brotada

El trasplante de la marihuana.

En cuanto al proceso de plantación o trasplante, lo primero será el retirarle con cuidado la pequeña maceta con la que viene, evitando el desmoronar su cepellón.

Llenaremos la base de la nueva maceta con una capa de sustrato y colocaremos la planta de marihuana en el medio y rellenado con este su alrededor hasta su totalidad, procurando no enterrar excesivamente la planta, tomando como orientación que el nivel de plantación sea el mismo que tenía al adquirirlas o antes de trasplantarlas.

Una vez plantada, la regaremos con cuidado y se coloca en el lugar deseado, preferentemente al exterior, cálido y con buena luz. A partir de ese momento, los riegos se realizarán cuando veamos que el sustrato se va secando para favorecer su emisión de raíces.

Volvemos a recordar que la marihuana, Cannabis sativa, Cannabis indica o Cannabis rudelaris, son plantas de exterior y por ello deben de cultivarse en terrazas, balcones y jardines, siempre y cuando la legislación vigente del país en cuestión lo permita.

Transcurridos un par de meses, podemos volver a trasplantar a otra maceta o contenedor mucho mayor mediante el mismo proceso y substrato. Es cierto que se pueden plantar en la maceta definitiva desde el inicio, pero el hacerlo de este modo mejorará su cultivo notablemente. Sus dos principales ventajas son:

  • En cada trasplante incidimos en la renovación de sus raíces exteriores, que son las más activas.
  • El no utilizar la totalidad del sustrato durante todo el cultivo, evita que este se enrarezca con excesos de abonos, cal del agua, etc.

La poda y abonado de la marihuana.

En el caso de una primera plantación, al cabo de unas dos semanas podemos pinzarlas (podarla) sobre el tercer o cuarto nivel de hojas si queremos plantas más brotadas. Y al mes de su plantación ya podemos comenzar con los abonados.

Existen diferentes marcas de fertilizantes en el mercado, especialmente formulados para el abonado de la marihuana, pero podemos fertilizarlas con aquellos abonos utilizados en el cultivo de plantas.

En tal caso, debemos saber que deben ser fertilizantes con NPK y oligoelementos para que la planta esté perfectamente nutrida.

El equilibrio del abono es muy importante, utilizando uno del tipo equilibrado o ligeramente rico en nitrógeno, para favorecer el buen crecimiento de la planta al inicio de cultivo (los dos primeros meses). Seguidamente, uno del tipo 18-12-24 más oligoelemento para un crecimiento que mantenga la planta fuerte, y hacia final de cultivo, uno más rico en fósforo y potasio para favorecer una buena floración, que, por otra parte, es el objetivo de su cultivo.

Control de plagas y enfermedades de la marihuana.

A nivel fitosanitario, tenemos el control de plagas y enfermedades. Respecto a las plagas, al ser un cultivo que se desarrolla en la época cálida del año, sobre todo durante el verano, debemos prestar especial cuidado con los ataques de la araña roja. Los tratamientos con acaricidas las mantendrán a raya.

Y sobre las enfermedades, si las abonamos correctamente, no nos excedemos en el riego y la cultivamos en una zona soleada vegetarán correctamente.

En todos los casos, los tratamientos fitosanitario se realizarán con productos ecológicos y evitaremos los tratamientos varias semanas antes de su recolección.

El libro de las nubes

En opinión de E. Barbieri, Il Giornale, el libro de las nubes, es un manual práctico y teórico para leer el cielo, para distraerse entre cirros, cumulonimbos, cirrostratos, cúmulos, cirrocúmulos o nimbostratos. Porque las nubes son poéticas, bellísimas —a veces tormentosas—, pero las nubes también son el terreno de la física, de la química y de la biología.

¿Cuándo fue la última vez que miraste hacia arriba? Nuestra ajetreada vida nos mantiene fijos en las pantallas de los móviles, en el ordenador o en el asfalto tras el volante.
Decimos que quien está «en las nubes» es un distraído o un soñador; pero el climatólogo y físico atmosférico Vincenzo Levizzani viene a desmontar este tópico: él siempre ha tenido la cabeza en las nubes y ha convertido esta fascinación en su profesión.

El libro de las nubes, páginas interiores

¿Qué sabes de las nubes?

¿Qué significa ese tono rosado en las nubes al atardecer? ¿Es cierto que el «cielo aborregado» anuncia lluvia? ¿Por qué no hay dos nubes iguales? ¿Qué es la nefología? ¿Cómo se forma una tormenta perfecta? ¿Qué nos revelan los cristales de hielo, esas obras maestras de la naturaleza?

Entre gotitas, graupel y granizo, descubriremos las respuestas a estas y otras preguntas, adentrándonos en el interior de las nubes para desvelar sus secretos más íntimos.

Siguiendo la estela de viajeros, artistas y soñadores que a lo largo de la historia han alzado la mirada en busca de inspiración, Vincenzo Levizzani observa las nubes con los ojos de la ciencia y desde perspectivas poco comunes: no solo desde el prado o las vastas sierras, sino también desde el laboratorio, el avión, el radar y el satélite.

En estas páginas, nos enseña a leer el cielo y a entender lo que las nubes nos dicen. Una invitación a alzar la mirada y redescubrir, con ojos nuevos, las maravillas que flotan sobre nuestras cabezas.

Opiniones sobre el libro de las nubes.

Portada de El Libro de las Nubes«Probablemente, después de leer este libro, nunca volverás a mirar al cielo sin hacerte preguntas y esperar la próxima nube». Istituto di Scienze dell’Atmosfera e del Clima.

«La curiosidad es la sal de la investigación científica; sin ella, la ciencia se convierte en un ejercicio de catalogación. Al mirar una nube, todos estamos llamados a maravillarnos de su belleza, pero también a entender por qué tiene una determinada forma, color o tamaño». R. Bontempi, Giornale di Brescia.

«Todo lo que nos interesa de la vida proviene del ciclo del agua: evaporación, condensación en las nubes, precipitaciones. la física atmosférica será una de las profesiones del mañana». M. Garofalo, HuffPost.

Características de El Libro de las Nubes.

Editorial: Guadalmazan Editorial.
Páginas: 320.
Dimensiones: 24 x 15 cm.
Idioma. Español.
ISBN: 9788419414571
ISBN-10: 8419414573
Encuadernación: Tapa blanda.

Calendario del jardín en julio

Aquí tenemos el calendario del jardín en julio, un mes vacacional y por lo tanto con mucho más tiempo para el cuidado de nuestro jardín, huerto urbano, plantas de interior, terraza y balcón.

El calendario del jardín en julio, en parte guarda mucha similitud con el mes anterior: se siguen recolectando los frutos del huerto, hay que ir preparando el terreno para las nuevas plantaciones, los riegos son aun más frecuentes si no hay lluvias y estos deben de efectuarse al atardecer, ya que la evaporación es menor y así las plantas utilizan mejor el agua. Además evitamos el riesgo de quemaduras por el sol porque las gotitas de agua sobre las hojas, pueden hacer efecto lupa y producir daños en las mismas.

Huerto de tomates

Calendario del huerto en julio:

  • Podemos hacer alcorques alrededor de los frutales para ayudar a recoger y utilizar mejor el agua del riego.
  • Trascurridos unos días del riego, remover la capa superficial del terreno para evitar que se pierda agua por transpiración y distanciar así los riegos.
  • Mantener el huerto libre de malas hierbas para evitar competencia con ellas y además se conviertan en foco de posibles plagas. Estas sueles comportarse como plantas nidario: refugio de muchas especies de insectos, ácaros, caracoles y babosas, etc.
  • Cosechar cebollas, tomates, calabacines, pimientos, lechugas, pepinos, judías y demás hortícolas típicas de estas fechas.
  • Podemos seguir sembrando este amplio grupo de hortícolas, ya que hasta bien entrado el otoño podemos seguir cosechando sus frutos.
  • Aprovechamos para ir podando las ramas dañadas de los árboles e ir dirigiendo sus ramas según los tengamos en forma de vaso, palmeta, cordón, etc.

Calendario del césped en julio:

  • El césped puede que en algunos días necesite más de un riego. Este debe de darse a primeras horas del día o últimas de la tarde, pero que nunca llegue a la noche mojado.
  • Segar con un corte medio cada semana para favorecer la transpiración del césped.
  • Recortar de forma manual los bordes donde no llegamos con la segadora.
  • Si el césped es nuevo, de tepes, pasar el rodillo para asentarlo bien y favorecer nuevos brotes. Y si no es nuevo, hay que recebar las calvas si las hay.
  • Abonar a las dosis más bajas e ir pensando en abonos que lo fortalezcan de cara al otoño.

Jardín con césped

Calendario del jardín en julio:

  • Podar los árboles que terminaron su floración.
  • Limpiar las flores secas para favorecer la emisión de nuevas.
  • Si las plantas de temporada están muy castigadas, se pueden replantar nuevas del tipo petunias, dalias, begonias, geranios…
  • Debemos aumentar los riegos.
  • Rebajar las dosis de abonado y aumentar su frecuencia.
  • Vigilar las plagas y enfermedades, aplicando tratamientos preventivos en especial contra cochinillas, orugas y muy en especial la araña roja ya que las altas temperaturas y humedad relativa baja favorece su desarrollo.

Calendario de las plantas de interior en julio:

  • Abonar con cada riego pero a las dosis recomendadas más bajas.
  • Vigilar la humedad ambiental porque necesitará ser aumentada, sobre todo las plantas de hojas grandes.
  • Es tiempo de eliminar las hojas secas y las ramas o troncos que le dieran un aspecto desgarbado.
  • Trasplantarlas a una maceta ligeramente mayor si es necesario.
  • Tratamientos preventivos de triple acción serán suficientes para evitar plagas y enfermedades. Cuidado con los ácaros.

Balcones con flores

Calendario de las terrazas en julio:

  • Deberemos regar casi a diario.
  • Especial atención con los pulgones, vigilar el envés de las hojas y los nuevos brotes. Para evitarlos, los tratamientos preventivos los mantendrán a raya.
  • Abonar con cada riego pero a las dosis recomendadas más bajas.
  • Hay que podar las trepadoras cuando termine su floración e ir dirigiendo constantemente sus ramas.
  • También sembraremos las plantas anuales.
  • Para que los rosales sigan floreciendo hay que cortar las rosas. Es ideal ir cortando las ramas del año a unos 5 cm del punto de inserción del tallo principal.
  • Podemos podar las aromáticas para que comience de nuevo su brotación de cara a septiembre.

Día Mundial de los Océanos 2025

El Día Mundial de los Océanos se celebra cada 8 de junio y con él, el mundo dirige su mirada hacia el complejo e inmenso azul que cubre más del 70% de nuestro planeta: los océanos. Este día invita a una jornada de profunda reflexión y acción global dedicada a celebrar y, sobre todo, a proteger estos ecosistemas vitales.

La idea de un Día Mundial de los Océanos.

La idea de un Día Mundial de los Océanos surgió en 1992, durante la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, un hito fundamental en la historia de la conciencia ambiental.

En aquel entonces, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo ya ponía de manifiesto la necesidad urgente de reconocer el papel crucial que los océanos desempeñan en la sostenibilidad de la vida en la Tierra.

Sin embargo, no fue hasta 2008 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 63/111, designó oficialmente el 8 de junio como el Día Mundial de los Océanos, dotándolo de un reconocimiento formal y una plataforma global para su defensa.

Concienciar a la humanidad sobre la crítica importancia de los océanos.

La celebración de este día busca concienciar a la humanidad sobre la crítica importancia de los océanos. No son solo grandes masas de agua, sino el motor principal de la vida, regulando el clima, produciendo la mayor parte del oxígeno que respiramos y siendo el hogar de una biodiversidad marina asombrosa que nos provee de alimento, medicinas y recursos esenciales.

Además, son una vía fundamental para el comercio y el sustento de millones de personas en todo el mundo. Es por ello que su protección y gestión sostenible son una responsabilidad compartida que trasciende fronteras y sectores.

Lemas del Día Mundial de los Océanos

Lemas del Día Mundial de los Océanos.

Desde su reconocimiento oficial, cada Día Mundial de los Océanos ha contado con un lema específico, enfocado en destacar desafíos apremiantes y fomentar soluciones concretas.

Repasemos los últimos años para comprender la evolución de esta importante conmemoración:

2025: Maravillas oceánicas: conservar lo que nos sostiene.

El lema de este año, Maravillas oceánicas: conservar lo que nos sostiene, ha sido elegido para poner un valor especial en el incalculable valor que los océanos tienen para la vida en nuestro planeta. Reconoce no solo su función vital como reguladores del clima global, sino también la asombrosa biodiversidad que albergan y los recursos que nos proporcionan, todos esenciales para nuestro sustento.

Este llamado a la conservación busca inspirar una profunda conexión con el mundo marino y motivar acciones concretas para su protección.

La relevancia de este lema se potencia al coincidir con el Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, un periodo crucial para la investigación y la innovación que permitan una gestión más efectiva de los océanos. Además, este 2025 es un año clave con la celebración de la Conferencia de los Océanos de las Naciones Unidas, un evento que reúne a líderes y expertos globales para abordar los desafíos más apremiantes que enfrentan nuestros mares y buscar soluciones colaborativas que garanticen su salud a largo plazo.

2024: Despertar nuevas profundidades.

Este lema buscó inspirar una mayor comprensión y aprecio por los océanos, animando a explorar sus misterios y a reconocer su papel fundamental en la vida en la Tierra.

Se destacó la importancia de la ciencia y la innovación para desvelar los secretos de las profundidades marinas y cómo estos conocimientos pueden contribuir a su conservación. Además, se hizo hincapié en la necesidad de transformar el pensamiento y la acción colectiva para lograr un equilibrio entre el uso humano de los océanos y su salud a largo plazo.

2023: Planeta Oceánico: Las corrientes están cambiando.

El 2023 se centró en la necesidad de un cambio transformador en la forma en que interactuamos con el océano. Se puso de manifiesto que las corrientes están cambiando, aludiendo tanto a los patrones oceánicos alterados por el cambio climático como a un cambio necesario en la mentalidad y las políticas humanas hacia una mayor sostenibilidad.

La celebración instó a la acción colectiva y a la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para restaurar la salud del océano y proteger la vida marina, enfatizando la urgencia de actuar frente a la crisis climática y la pérdida de biodiversidad.

2022: Revitalización: Acción colectiva por el Océano.

En este año, la atención se dirigió hacia la necesidad apremiante de revitalizar los océanos a través de la acción conjunta de individuos, comunidades, gobiernos y organizaciones.

Se subrayó que la recuperación de los ecosistemas marinos degradados y la lucha contra la contaminación plástica y la sobrepesca requieren un esfuerzo coordinado a escala global. Se promovieron soluciones innovadoras y la inversión en la economía azul sostenible como vías para lograr un futuro oceánico, saludable y productivo para todos.

2021: El Océano: Vida y Medios de Vida.

El 2021 destacó la intrínseca conexión entre la salud del océano y el bienestar humano. Este lema enfatizó cómo los océanos sostienen la vida en el planeta y proporcionan medios de vida a miles de millones de personas a través de la pesca, el transporte marítimo, el turismo y otras industrias.

La celebración puso de relieve la urgencia de proteger la biodiversidad marina y de implementar prácticas sostenibles que aseguren que el océano pueda seguir proveyendo sus valiosos recursos para las generaciones futuras, fomentando un equilibrio entre la conservación y el desarrollo económico.

Fondo oceánico

Más lemas históricos del Día Mundial de los Océanos.

A lo largo de los años, cada lema ha contribuido a forjar una narrativa global en torno a la protección oceánica, resaltando diferentes aspectos de su valor y las amenazas que enfrenta. Entre ellos:

  • 2020 – Innovación para un océano sostenible.
  • 2019 – El Océano y la cuestión de género.
  • 2018 – Limpiemos nuestros océanos.
  • 2017 – Nuestros océanos, nuestro futuro.
  • 2016 y 2015 – Unos océanos sanos, un planeta sano.
  • 2014 – Aseguremos entre todos que los océanos puedan mantenernos en el futuro.
  • 2013 – Juntos tenemos el poder de proteger el océano.
  • 2012 – Juventud: la nueva etapa para el Cambio.
  • 2011 – Nuestros océanos: Por un futuro verde.
  • 2010 – Nuestros océanos: Oportunidades y desafíos.
  • 2009 – Nuestros océanos, nuestra responsabilidad.

El Cyclamen hederifolium

El ciclamen más conocido como planta ornamental en el Cyclamen persicum. Pero además de él, también existe en el comercio el Cyclamen hederifolium, una especie orientada a la jardinería con valor ornamental que, entre sus virtudes, tiene el comportarse como planta cubresuelos para sotobosques, una floración otoñal e invernal, y flores perfumadas.

El ciclamen, ciclamino, artánita o pan de puerco.

El ciclamen, ciclamino, artánita o pan de puerco, son nombres populares usados según zonas para referirse al Cyclamen hederifolium, especie perteneciente a la familia de las primuláceas, y es originaria de zonas rocosas del Mediterráneo, viviendo normalmente en los bosques, matorrales y zonas rocosas en ámbitos de clima mediterráneo, pudiéndose encontrar desde el sur de Francia hasta Turquía, incluidas las islas del Mar Egeo.

Curiosamente, en sus orígenes no se encontraba en la península ibérica. Actualmente y gracias a la globalización de la jardinería, ya se encuentra en zonas de España y Portugal, así como en países del norte en Europa e islas noroccidentales del Pacífico.

Plantas de Cyclamen hederifolium en floración

Descripción del Cyclamen hederifolium.

El Cyclamen hederifolium es una planta vivaz de pequeño tamaño que en su vegetación no suele superar los 15 centímetros de altura. Estas cuentan con un tubérculo que, según la edad, puede llegar a los 10 centímetros de diámetro.

De él, como órgano de reserva, nacen sus raíces por su parte superior y lados, siendo fibrosas y fuertemente cogidas al terreno.

Es una planta que crece durante el invierno y tiene su reposo vegetativo durante la época más calurosa del año. Como curiosidad y uno de los aspectos que le difieren del Cyclamen persicum, es que sus flores son las primeras en nacer, antes que sus hojas.

Estas hojas tienen contorno y coloración variables según genotipo. Brotan de la parte superior del tubérculo y son normalmente de color verde claro, con cierto tinte rojizo en los bordes, de aspecto angulosas y generalmente dentados.

Florece a comienzos de otoño. Las flores constan de un pedúnculo bastante largo para el tamaño de la planta. Este tiene una longitud de 15 a 30 centímetros, creando una masa floral con aspecto suspendida sobre su vegetación. Estas flores son olorosas y colgantes, con el aspecto típico de los cyclamens y pueden ser de diversos colores según la variedad, yendo del color blanco a otros tonos rosado, con mayor o menor intensidad, llegando a colores violáceos, expresando en ocasiones pétalos veteados.

Una vez fecundadas, se crea el fruto, con forma de cápsula esférica, sostenida por el pedúnculo, que se enrolla sobre sí mismo en modo de espiral helicoidal, que termina sobre el suelo y en ocasiones, incluso enterrándose en él.

Cuando estos frutos maduran, se abren y liberan las semillas, entrando entonces el proceso de la mirmecocoria, un tipo de dispersión de semillas en el que las hormigas juegan un papel importante, ya que las transportan, las dispersadas y las entierran en sus nidos subterráneos, en los cuales germinarán.

Venta y cuidados del Cyclamen hederifolium.

El Cyclamen hederifolium es utilizado principalmente en jardinería, ya sea para adornar los sotobosques o los lugares sombreados del jardín.

Se comercializan en pequeñas macetas ya desarrollados o directamente sus tubérculos en bolsas. Su plantación es muy fácil, ya que consiste en plantarlos de forma aleatoria, bastante juntos entre ellos, en el terreno, procurando no enterrar totalmente su tubérculo. Destacar que cuando se venden en maceta durante el verano, estas plantas se presentan sin hojas.

El lugar, como hemos avanzado, es en zonas sombrías del jardín, ya sea sobre superficies planas, como entre los espacios de las rocas si las hay.

Se debe evitar el exceso de humedad durante el descanso estival para evitar enfermedades radiculares y de sus tubérculos. Prefiere suelos moderadamente fértiles, siendo los algo ricos en materia orgánica los más adecuados, siempre y cuando cuenten con un buen drenaje.

La Anthyllis cytisoides o albaida

La Anthyllis cytisoides o albaida crece de forma silvestre por el campo con marcado clima mediterráneo, junto con el romero y el esparto, y es una de esas plantas que ayudan a la buena defensa del suelo contra la erosión. Además, gracias a su capacidad para acumular materia orgánica contribuye eficazmente a aumentar el contenido de la misma en el suelo dónde se encuentra.

Es una planta silvestre que posee una gran aceptación como planta ornamental en jardinería y paisajismo, muy valorada tanto por su follaje como por sus flores. Pero también en la jardinería pública, especialmente plantándolas en isletas, rotondas y medianas de carreteras.

La mata blanca o albaida.

Con los nombres comunes mata blanca y albaida se conoce a la Anthyllis cytisoides, una especie silvestre de porte arbustivo que posee grandes posibilidades ornamentales, concretamente en jardinería y paisajismo. Además, es muy utilizada en trabajos de restauración del paisaje.

Inflorescencia de Anthyllis cytisoides

La Anthyllis cytisoides pertenece a la familia Leguminosae (Fabaceae) y su hábitat, en España, se sitúa por toda la Región Mediterránea occidental y su influencia climatológica, incluidas las Islas Baleares. También está presente en el noroeste de África.

Se trata de una planta de mata leñosa que puede alcanzar una altura de hasta el metro y medio en estado adulto, aunque lo habitual es encontrarlas alrededor de los 90 o 100 centímetros.

Sus leñosas ramas son erectas y están cubiertas totalmente por abundantes pelos blanquecinos o grisáceos, muy finos y apretados que adquieren un color blanco-tomentoso.

Las hojas inferiores son unifoliadas, con pecíolo corto y linear-lanceoladas, mientras que las superiores son trifoliadas, sin pecíolo sobre el tallo, con foliolo terminal mucho más largo que los laterales y de forma lanceolado-elíptico.

Florece durante los meses de abril y mayo mediante inflorescencia en forma de flores en espiga, agrupadas en 2 o 3 unidades, insertas en las axilas de las brácteas. Su cáliz es tubuloso, pubescente y la corola de color amarillo.

Las flores fecundadas producen una pequeña legumbre indehiscente y monosperma, con ciertas manchas rojas longitudinales. Sus semillas maduran de julio a agosto, son de color amarillo a verdoso y tienen forma arriñonada.

La Anthyllis cytisoides como planta silvestre.

En su hábitat natural la Anthyllis cytisoides podemos encontrarla en colinas áridas, secas y pedregosas, con suelos ricos en cal, aunque se desarrolla sobre cualquier tipo de sustrato. Suele formar estructuras vegetales estables, formando parte de comunidades de tipo esclerófilo o xerófilo, dependiendo de su localización.

Esta planta necesita de un clima cálido y no tolera bien las heladas. Aun así, es capaz tanto de germinar como de rebrotar después de los incendios.

De forma silvestre y tal como hemos avanzado, junto con el romero y el esparto, constituye una buena defensa del suelo contra la erosión. Además, gracias a su capacidad para acumular materia orgánica, ayuda a aumentar el contenido de la misma en el suelo dónde se encuentre.

Planta de Anthyllis cytisoides en floración

La albaida en jardinería.

En jardinería y paisajismo, la Anthyllis cytisoides o albaida, es muy valorada tanto por su follaje como por sus flores, siendo ideal para crear manchas de color arbustivas que florecerán en primavera, bien como especie única o combinada con otras especies como Limonium insigne, Phlomis purpurea, Crithmum maritimum, etc.

Los lugares más adecuados para su ubicación en este contexto son en isletas, rotondas y medianas de carreteras. Está demostrado que su uso en este último caso, por el color amarillo de su floración, contribuye a reducir los despistes de los conductores.

También es importante saber que, la albaida es una planta melífera. De hecho, en el sureste español, sobre todo en Almería, se obtienen a partir de ella mieles monoflorales de consistencia ligera, considerada de primera calidad después de la de azahar y romero.

Cultivo del Anthyllis cytisoides o albaida.

El cultivo de la albaida es relativamente sencillo. Este parte de semilla, por lo tanto, lo primero será recolectarla. La fecha ideal es sobre los meses de julio a agosto, una vez que veamos que sus frutos, una pequeña legumbre, se encuentran maduros. Su fructificación suele ser abundante y homogénea para cada localización.

La recolección es relativamente sencilla y se hace mediante el método de ordeño. Seguidamente, procederemos a la limpieza de la semilla mediante trillado y aventado.

Si deseamos comprar la semilla, esta se suministra como legumbre con la semilla en el interior (un gramo posee de 300 a 400 semillas). El almacenamiento puede ser bastante prolongado, en condiciones de sequedad y frío, aunque también admite almacenamientos al exterior.

La dificultad de la siembra de Anthyllis cytisoides o albaida radica en el proceso de separación del fruto y la semilla, ya que los frutos presentan indehiscencia. Por ello es conveniente el empleo de tratamientos pre germinativos.

Es también importante conocer las condiciones que requiere la conservación de las semillas. Esta no debe superar el 8 % de humedad y su almacenamiento debe darse en condiciones herméticas, a una temperatura de 4 a 5 ºC. Así, pueden prolongar su viabilidad hasta unos 3 años.

En cuanto a los tratamientos pre germinativos recomendados para la Anthyllis cytisoides son:

  • Escarificado químico en ácido sulfúrico comercial durante 1 hora (con abundante lavado posterior), se eleva la potencia germinativa hasta el 80 % y se mejora la simultaneidad de la nascencia.
  • Escarificación mecánica (G=58,4 %) y eliminación de la cubierta externa da los mejores resultados de germinación (G=80,8 %).
  • Puede sembrarse con la legumbre y germina a los 15 o 20 días, sin necesidad de tratamiento pre germinativo.

Flor de Anthyllis cytisoides

Su germinación es epígea, saliendo plántulas delicadas de 1 a 3 centímetros, con dos cotiledones verdes elipsoidales de 2 a 4 milímetros de largo, con hojas primordiales simples, semejantes a las adultas.

En algunos viveros, en vez de semilleros, realizan su siembra directa en envase (alvéolos) de unos 200 centímetros cúbicos.

Si optamos por la siembra directa, es recomendable utilizar alvéolos forestales de más de 15 centímetros de profundidad. El sustrato de cultivo debe de ser más bien arenoso, con buen drenaje.

En cada alveolo sembraremos de 4 a 6 semillas, regaremos y en condiciones favorables, germinará a los 15 o 20 días. Cuando las plántulas alcancen los 5 u 8 centímetros, las ubicaremos a pleno sol para que crezcan robustas.

Para su implantación en el jardín buscaremos los lugares más soleados y arenosos, como por ejemplo las rocallas. Si es en el campo, convendría utilizar tubos protectores o cualquier otro sistema que proteja a las plantas de la fauna silvestre.

Destacar que la Anthyllis cytisoides también se puede reproducir mediante esqueje tierno en condiciones climáticas controladas tras su floración.

Flores de Anthyllis cytisoides en espiga

La miel de Anthyllis cytisoides.

Como hemos adelantado, la Anthyllis cytisoides es una planta melífera y en zonas donde abunda, los apicultores llegan a obtener una miel de Anthyllis cytisoides monofloral.

Por lo general es una miel de color claro anaranjado, de aroma poco intenso, floral, con notas ligeras farináceas. A nivel del gusto, es dulce, sin otras notas y con un aumento del aroma retronasal.

En cuanto a sus propiedades, la miel de albaida es ideal para endulzar sin alterar, nada más que en el dulzor, el sabor de los alimentos. Esta posee propiedades terapéuticas con efectos antiasmáticos y preventores de resfriados.

Propiedades de la albaida.

Se sabe de las propiedades de la Anthyllis cytisoides a nivel farmacológico en la que se recomienda para mejorar el asma y prevenir los resfriados, pero también se hace mucho hincapié en que hay que tomar precauciones por su toxicidad.

En otros aspectos de sus propiedades están vinculados con las características de sus ramas: finas, lisas y flexibles. Con ellas en la antigüedad se confeccionaban escobas, servían de leña para prender el fuego en los hogares y se utilizan, entrelazándose entre sí, para crear los marcos usados en la cría del gusano de la seda.

El Cyclamen persicum

En el género Cyclamen sp. se engloban unas 15 especies, aunque los Cyclamen cultivados para uso ornamental derivan principalmente de la especie Cyclamen persicum.

Esta es una de las plantas más populares de floración invernal en Europa debido a su particular belleza, rusticidad y posibilidades de uso ornamental. Destacar que se disfruta tanto como planta de interior como de exterior, siendo este último caso, el de mayor uso en jardinería.

Violeta de los Alpes.

El Cyclamen persicum es conocida popularmente bajo nombres como Ciclamen, Violeta de Persia y sobre todo por Violeta de los Alpes. Pertenece a la familia Primulaceae, género persicum sp. y es originario de las zonas de Persia, Oriente Medio y Grecia, aunque también crece en los Alpes de Europa y de ahí su nombre común más popular antes mencionado.

Su nombre científico deriva de la palabra griega Kyclos, que significa circular, y hace referencia al pedúnculo de las flores de algunas especies que se enrosca cuando grana.

Descripción del Cyclamen persicum.

Estamos ante una planta de crecimiento globoso, que en sus variedades más grandes alcanza una altura de entre 30 a 40 centímetros, si bien también están los denominados Cyclamen mini, que apenas alcanzan los 10 centímetros. Entre estos extremos los podemos encontrar en todos los segmentos de tamaños con gamas de colores similares.

Curiosamente, cuando se clasifica desde un punto de vista de cultivo ornamental, se cataloga como planta bianual, mientras que en el jardín se comporta como una vivaz, pudiendo estar viviendo en la misma tierra durante muchos años, hasta el extremo de naturalizarse.

Es una planta perenne tuberosa, con un tubérculo grande en el tiempo con aspecto algo deprimido. De su parte inferior salen numerosas raicillas fasciculadas. Contrariamente, de su parte central superior emite tanto sus hojas como sus flores.

Sus hojas son radicales con forma circular acorazonadas, festoneadas y manchadas con aspecto de mármol plateado por su haz formando diferentes dibujos, mientras que por su envés son de un color más homogéneo y va desde el verde a tonalidades púrpuras según la variedad.

Las flores tienen un aspecto muy singular ya que sus pétalos se pliegan sobre sí mismos de forma que realzan su belleza. Crecen de forma solitarias sobre largos tallos carnosos, son solitarias, hermafroditas, ligeramente perfumadas y su tamaño está entre los 3 a 7 centímetros.

En cuanto al color sus flores, cubren prácticamente todo el espectro gracias al trabajo desarrollado por las empresas obtentoras de nuevas variedades. Estos pueden ser blancos, rosas, rojos, salmón, etc., pasando por todas sus tonalidades, y además, están las variantes de flores más o menos jaspeadas que agrupan diferentes combinaciones de colores en una sola flor.

Estas flores, una vez fecundadas, producen un fruto en forma de cápsula que tarda entre 4 a 5 meses en madurar. Sus semillas necesitan estar totalmente cubiertas para germinar.

Su época de floración es muy larga, comenzando a principios de otoño y terminando hacia finales de primavera. Sólo paraliza su floración durante el verano, en la que entra en reposo vegetativo. Cuando se encuentran plantadas directamente en el jardín y deseamos arrancar sus tubérculos para cambiarlos de lugar, este periodo de reposo marca el momento ideal para hacerlo.

Como avanzábamos, es una de las plantas más populares entre las plantas de floración invernal, debido a que en esta época del año, hay una menor gama de plantas en flor con respecto al periodo primaveral.

Pero también lo es por su largo periodo de floración, rusticidad, su particular belleza floral y posibilidades de uso ornamental ya que puede ser disfrutada tanto como planta de interior como de exterior. Destacar que precisamente por la longevidad de sus flores, también, aunque en menor cantidad, es comercializada como flor cortada.

Flores de Cyclamen persicum multicolor

El comercio del Cyclamen persicum.

La comercialización del cyclamen se mantiene activa durante todo el año, si bien entre los meses de septiembre a abril mantiene su mayor oferta en el mercado.

En los puntos de venta lo podemos encontrar en diferentes presentaciones, siendo la más popular es en macetas de 13 a 15 centímetros de diámetro. Otras modalidades, como el Cyclamen midi se presentan en maceta de apenas 6 centímetros de diámetro y el Cyclamen mimi en unos 10 centímetros. Cada serie contempla su propio catálogo de colores de flor y peculiaridad de follaje.

Los canales de comercialización son prácticamente todos los establecidos para las plantas ornamentales: centros de jardinería, floristerías, centros comerciales, centros comerciales del bricolaje, agricentros, venta ambulante, tiendas multiprecio… prácticamente todos los canales la comercializan por ser una planta con muy buena aceptación. Destacar que también se encuentran entre los canales las empresas de jardinería y departamentos de parques y jardines, que las compran directamente a los viveros o comecializadoras.

Siempre se presentan en formatos asociados al tamaño de planta. Esto implica la oportunidad de encontrar series con plantas de tamaños muy similares con amplias gamas de colores en todos ellos. Esto nos da la oportunidad de poder realizar plantaciones con mezclas o colores los concretos deseados manteniendo una uniformidad de cultivo.

En un principio se hablaba de diferentes tipos de Cyclamen persicum. Un ejemplo eran los ‘tipo pastel’, ‘tipo clásico o de flor grande’, ‘tipo Híbridos F1, ‘tipo miniatura’, ‘tipo Rococo’,… pero actualmente se establecen criterios de clasificación más orientados al tamaño de la serie a la que se puede asociar una determinada variedad. Así y de menor a mayor tamaño de planta, se pueden denominar ‘Cyclamen midi’, ‘Cyclamen mini’, ‘Cyclamen standar’ y ‘Cyclamen maxi’.

Otras formas de clasificación son las propuestas por empresas privadas. Un ejemplo son los de la firma Morel con sus series Metis, Tianis, Premium, Latinia y Halios. Todas ellas bajo marca registrada. Por cierto, para el cultivo profesional, la venta de plantel de cyclamen híbrido en España lo realiza la empresa Vivergal y todas sus variedades son híbridas, para ofrecer su máxima calidad ornamental una vez cultivadas.

Cyclamen persicum en el Puente de las Flores en Valencia

Los cuidados del Cyclamen persicum.

El destino ornamental del Cyclamen persicum puede ser tanto como planta de interior como planta de exterior. En el primer caso por un periodo de entre uno a dos meses. Pasado este tiempo es recomendable ubicarlo en el exterior ya que el exceso de tiempo en el interior del hogar, por muchos cuidados que tenga, terminará afectando a la calidad de su floración y vigor de la planta.

Como planta de exterior, la época fría del año no implica tristeza en nuestros jardines. Un ejemplo de ello, entre el surtido de plantas de flor para esta época del año, está precisamente el Cyclamen persicum, una de las plantas estrella del otoño e invierno y una de las más decorativas.

Esta dualidad, junto con su amplia gama de colores florales, el aspecto exótico de sus hojas, su resistencia al frío y su gran periodo de floración, son algunos de los factores que le han proporcionado este éxito.

Así, los cuidados de esta planta son muy diferentes según se disfrute como planta de interior o de exterior.

Cuidados del cyclamen como planta de interior.

Aunque considerada como planta de temporada de exterior, la podemos disfrutar como una atractiva planta de flor de interior. En este caso no debemos olvidar que en realidad es una planta de exterior, por lo tanto, dentro de casa la ubicaremos en aquellos lugares con la máxima iluminación posible. Incluso un buen consejo es sacarlas al balcón o terraza de vez en cuando para que se mantengan bien fuertes.

También las ubicaremos lo más lejos posible de las fuentes de calor como por ejemplo los radiadores durante el invierno. Es una planta de clima fresco y entre los 12 y 15ºC es como mejor viven.

Con unos adecuados cuidados del Cyclamen persicum como planta de interior, podremos disfrutarla durante un largo periodo, pudiendo sobrepasar los tres meses con facilidad. Algunos de los consejos para mantenerlas en buen estado son:

El riego: Le añadiremos el agua directamente a la maceta, evitando no encharcar el sustrato, por lo que, si le ponemos un plato debajo de la maceta, una vez escurrida toda el agua, deberíamos tirar la restante. Es una planta sensible al exceso de agua.

El abonado: Al ser una planta de flor, la fertilizaremos cada 15 o 20 días con un abono líquido incorporado al agua de riego.

El tipo de fertilizante aconsejado es el abono de floración, que no sea muy rico en nitrógeno para evitar un desarrollo tierno de la planta y favorezca el problema de aparición de enfermedades. Un abono rico en potasio es determinante para la calidad de la floración.

La aireación: También es importante la ventilación. Las bajas temperaturas junto con ambientes húmedos, son factores de riesgo y muy propicios para la aparición de enfermedades como la Botrytis.

El trasplante: Recién comprada, normalmente no necesitará de un trasplante a una maceta mayor. De hacerlo, la época del año más aconsejable es después de la floración. Para ello, un sustrato para plantas de exterior o un sustrato universal, son los más adecuados para esta planta.

Cuando observemos que el cyclamen comienza a debilitarse, lo mejor es sacarlo al exterior, ya sea para que se recupere o para prolongar su vida en el jardín.

Flores de Cyclamen persicum rosas

Cuidados del Cyclamen persicum como planta de exterior.

Como planta de exterior es muy rústica, sin apenas necesidad de cuidados especiales. Un cyclamen bien cuidado puede durar varios años en el jardín hasta naturalizarse. Recordemos que permanece en estado durmiente durante la estación cálida y seca del año, brotando con la bajada de las temperaturas y comienzo de las lluvias. Os proponemos algunos de estos cuidados en el jardín:

La plantación: Elegiremos un lugar en el jardín de semisombra y fresco. Normalmente se plantan en grupos para conseguir manchas de color muy atractivas. En tal caso es recomendable el utilizar un solo color por zona de plantación.

Lo haremos sobre una tierra bien mullida, que podemos enriquecer con la mezcla de un sustrato de plantación en una proporción del 15 al 25 % según la calidad de la tierra existente en el jardín.

La densidad de plantación será la definitiva ya que es una planta que no adquiere grandes dimensiones diferentes a la de su compra. Si, por ejemplo, en el momento de plantación vemos que con 6 plantas por metro cuadrado quedan bien, esa será la cantidad que debemos plantar y no menos.

En el momento de su plantación tendremos la precaución de no enterrarlas más allá del nivel que venía en la maceta. Enterrar excesivamente su bulbo es sinónimo de pudrición del mismo.

El abonado: Será el mismo que utilicemos para el mantenimiento del jardín. Sólo debemos de tener la precaución de evitar que, a consecuencia de los riegos, la planta llegue mojada a la noche: la humedad y el frío son condiciones ideales para la Botrytis.

La aplicación del fertilizante puede realizarse mediante el riego con fertilizantes solubles.

El mantenimiento: El Cyclamen persicum es una planta que, dada su rusticidad, apenas lo necesita. En el tiempo, podemos ir retirando sus flores marchitas para evitar que se pudran sobre la planta. El cyclamen no necesita ningún tipo de poda.

Cultivo del ciclamen en jardineras.

Si deseamos crear bonitas jardineras con Cyclamen persicum lo podemos hacer de forma rápida, en apenas 20 minutos y con resultados espectaculares desde el principio que disfrutaremos durante meses.

Necesitaremos una jardinera, un saco de sustrato para plantas de exterior y una pequeña bolsa de bolas de arcilla expandida para mejorar su drenaje.

El procedimiento comienza con la limpieza de la jardinera, a la que pondremos una capa de unos tres centímetros de arcilla expandida para mejorar su drenaje.

Pondremos la arcilla un fondo de sustrato, colocaremos las plantas sin sus macetas de forma que queden sus tubérculos al mismo nivel en que venían plantados en sus macetas. Las dispondremos a una distancia entre sí de forma que no se toquen y rellenaremos el espacio del interior de la jardinera con el sustrato sin apelmazarlo. Regaremos abundantemente y ya está.

Los siguientes riegos los realizaremos lo más distanciados posibles, procurando mantener el sustrato húmedo, pero no encharcado.

En cuanto a su ubicación, una con buena iluminación nos proporcionará una floración más abundante con colores más vivos.

Cultivo del cyclamen en el jardín.

También podemos crear zonas muy coloristas con el Cyclamen persicum en el jardín. Estas deben convivir con el resto de plantas y su ubicación y coordinación con ellas es muy importante.

Optaremos por ubicar, si así lo deseamos, aquellas plantas de porte más bajo en entre ellos, y al fondo, las plantas más altas. Podemos dejarnos guiar por nuestros gustos en cuanto a la combinación de los colores, las formas y las texturas.

En el jardín, el cyclamen puede naturalizarse y vivir durante más de 20 años.

Flor de Cyclamen persicum mini de color rosa

Flores cortadas de Cyclamen persicum.

Las flores cortadas de cyclamen muestran una sorprendente duración en jarrón, superando los quince días.

Los podemos recolectar de nuestras plantas sujetando fuertemente las flores del pedúnculo y estirar mediante un golpe seco. Estas se desprenden por la base del pedúnculo sin apenas dejar herida, que cicatriza fácilmente.

Una vez en casa se realiza un corte limpio por la base del pedúnculo y en forma de bisel. Las agruparemos e introduciremos en el jarrón con agua limpia.

Estos pedúnculos deben recortarse regularmente por su base, en bisel, eliminando un centímetro en cada corte para mantener bien abierta su área de succión de agua.

Historia del Cyclamen persicum.

El Cyclamen persicum fue introducido en Francia a finales del siglo XVI. En el siglo XIX aparecieron los primeros híbridos, con colores más numerosos y flores más grandes.

Es importante no confundir el Cyclamen persicum con las especies botánicas cuyo periodo de floración dura bastante menos. Nos referimos al Cyclamen hederifolium (Cyclamen neapolitanum), Cyclamen coum y el Cyclamen europeum. Estos últimos se venden en forma de bulbos y generalmente están destinados a las plantaciones de sotobosques.

Comercialmente, el Cyclamen persicum que podemos encontrar es fruto de hibridaciones (híbridos F1) y son el resultado de la combinación de los mejores caracteres agronómicos. Ellos son la mayor garantía de calidad para el consumidor: plantas más resistentes, una floración más abundante y de mayor duración.

Originario del Medio Oriente, Cyclamen persicum crece de forma natural en países como Palestina, Siria, Israel, Grecia, Turquía, Túnez, e incluso en las islas del Mediterráneo: Rodas, Chipre, Sicilia… Pero no crece en Irán, antigua Persia.

Como hemos avanzado, fue introducido en Europa a fines del siglo XVI e inicios del XVII, pasando primero por Francia o por Gran Bretaña según fuentes consultadas.

En 1860 aparecen en Inglaterra, y luego en Alemania, las primeras variantes del ciclamen botánico o «salvaje», con flores mucho más gruesas y colores variados. Estas fueron los ancestros de nuestras variedades actuales.

En la antigüedad, el cyclamen era reconocido por sus virtudes terapéuticas debido a la presencia de ciclamina, sustancia amarga con poderes laxantes en homeopatía.

Pero este también tiene connotaciones sentimentales y está enmarcado dentro del código de los enamorados expresando sentimientos sinceros por parte de quien lo ofrece. Como planta es muy resistente y quizás de ahí, el ciclamen es la flor del amor profundo… expresando amor y ternura sinceros duraderos en el tiempo y en condiciones difíciles.

Como curiosidades, la flor del cyclamen es la flor sagrada del amor en Japón y también era una de las flores predilectas de Leonardo da Vinci y con los que cubría los márgenes de sus manuscritos. Así mismo, los pintores flamencos del siglo XVII esparcían ciclámenes en las praderas donde Jesús venía a recoger flores bajo el ojo bondadoso de los ángeles.

El arquitecto paisajista

La figura del arquitecto paisajista o ingeniero agrónomo especializado en paisajismo aporta un valor añadido insustituible en la creación y gestión de nuestros espacios verdes.

Su capacidad para integrar conocimientos de botánica, edafología, hidráulica, construcción y diseño, aplicados a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto, desde el concepto inicial hasta la supervisión de la ejecución y la planificación del mantenimiento, es fundamental para desarrollar jardines y parques que sean no solo estéticamente agradables, sino también funcionales, seguros, resilientes y sostenibles.

Retos para el arquitecto paisajista.

Esta profesión enfrenta retos importantes en España, como la necesidad de consolidar un reconocimiento profesional unívoco y homogéneo y la urgencia de adaptar los diseños a los crecientes impactos del cambio climático.

Sin embargo, estos desafíos conviven con oportunidades significativas, impulsadas por una demanda social cada vez mayor de espacios verdes de calidad, los avances tecnológicos que permiten una gestión más eficiente, y un enfoque creciente en la sostenibilidad, la biodiversidad y el bienestar humano a través del contacto con la naturaleza.

Proyectos de paisajismo en Madrid

La profesionalización del arquitecto paisajista.

Para capitalizar estas oportunidades y superar los retos, es esencial continuar avanzando en la profesionalización del sector. Esto implica mantener un alto nivel de rigor técnico, fomentar la formación continua para estar al día de normativas y nuevas tendencias, adherirse a estándares de calidad como los definidos en las Normas Tecnológicas de Jardinería y Paisajismo, y potenciar la colaboración interdisciplinar.

Solo así se podrá elevar la percepción y el reconocimiento de la profesión, demostrando de forma consistente la capacidad del paisajista técnico para entregar proyectos de alta calidad que enriquezcan nuestro entorno y mejoren la calidad de vida de la sociedad, en línea con los objetivos de las asociaciones profesionales que nos representan.

Preguntas frecuentes para un arquitecto paisajista.

Para dar respuestas a preguntas frecuentes sobre esta profesión, hemos contactado con V2 Jardinería y Paisajismo, una empresa de diseño, ejecución y mantenimiento de jardines en Madrid. Agradecemos enormemente a su gerente Víctor Manuel Gil Puerta que nos aporte información sobre ellas. Víctor es Ingeniero Técnico Agrícola por la UCAV y con un Master en Jardinería y Paisajismo por la UPM. Su empresa está especializada en proyectos y ejecución de jardines, así como su mantenimiento, principalmente en Madrid (España).

¿Qué criterios técnicos diferencian un proyecto paisajístico de calidad?

Un proyecto de calidad se basa en un análisis exhaustivo del sitio, una planificación detallada, la aplicación de principios científicos y de diseño, la selección adecuada de plantas y materiales, el cumplimiento normativo (incluyendo accesibilidad y sostenibilidad), una ejecución controlada y una planificación del mantenimiento futuro. La utilización de estándares como las NTJ es un indicador de calidad.

Proyectos de jardinería en Madrid

¿Cómo se integra la sostenibilidad de forma efectiva desde la fase de diseño?

Mediante la selección de especies de bajo consumo hídrico y adaptadas (xerojardinería), el diseño de sistemas de riego eficientes, la incorporación de SUDS, la elección de materiales reciclados o de bajo impacto, el fomento de la biodiversidad y la planificación de un mantenimiento ecológico.

¿Cuáles son los errores comunes en la ejecución de obras de jardinería y cómo puede prevenirlos el paisajista?

Errores comunes incluyen plantación incorrecta (profundidad, espaciado, ubicación), problemas de riego (diseño, instalación, programación), uso de materiales inadecuados y mala preparación del suelo.

El paisajista los previene mediante un proyecto técnico detallado, especificaciones claras, selección de contratistas cualificados y una supervisión rigurosa en obra.

¿Qué papel juega el paisajista en la planificación del mantenimiento futuro del jardín?

El paisajista define, idealmente dentro del proyecto técnico, las operaciones de mantenimiento necesarias, sus frecuencias y los estándares de calidad, basándose en el diseño y las especies/materiales elegidos, para asegurar la longevidad y el éxito del jardín.

¿Cómo influyen las nuevas tecnologías en la profesión del paisajista?

La tecnología (sensores, IoT, drones, software avanzado, IA) actúa como una herramienta que potencia la capacidad del profesional para analizar, diseñar, presentar, ejecutar y gestionar los proyectos de forma más eficiente, precisa y sostenible, pero no reemplaza el conocimiento técnico y la experiencia.

La magia del bosque

Con ‘La magia del bosque‘ vamos a aprender a canalizar la energía oculta de la Naturaleza.

Desde tiempos inmemorables las personas hemos estado conectadas a la Naturaleza en un plano más allá del físico. Los árboles y plantas nos han proporcionado refugio y sustento, aportado su sabiduría siempre que nos hemos abierto a ellos, una sabiduría ancestral que con el paso del tiempo muchos hemos olvidado.

¿Cómo se puede establecer una conexión íntima con el bosque?

Nikki Van De Car en este manual de magia verde, nos invita a descubrir el lenguaje olvidado de esta relación milenaria, donde cada respiración es un intercambio sagrado: mientras los árboles nos regalan el oxígeno que nos mantiene vivos, nosotros les devolvemos lo que ellos necesitan en una danza milenaria donde la Naturaleza y la humanidad se entrelazan en perfecta armonía.

La magia del bosque, ilustrado por Elin Manon

La magia del bosque nos guiará a la hora de encontrar nuestra propia arboleda sagrada (incluso en plena ciudad), nos guiará para iniciar este viaje de reconexión con el mundo natural, nos ayudará a sincronizarnos con los ciclos del rey Roble y el rey Acebo que marcan el ritmo del año, y a participar en rituales que celebran las festividades paganas vinculadas a los equinoccios y que honran estas transiciones.

Entre las páginas descubrirás las propiedades mágicas de árboles y arbustos, junto con hechizos prácticos vinculados a ellas, que podrás incorporar a tu día a día para reconectar con tu verdadera esencia.

Las preciosas ilustraciones a color de Elin Manon, que acompañan el texto no solo embellecen la obra, sino que nos transportan al corazón mismo del bosque. Este recetario mágico no es solo un libro; es una invitación a desacelerar el ritmo frenético de la vida moderna y a recuperar una sabiduría tan profunda como las raíces de un árbol centenario.

>>> Respira. Escucha. El bosque te está esperando.

Nikki Van de Carr.

Nikki Van der Car, autora de La Magia del bosqueNikki Van De Car es una autora, bloguera y artesana reconocida por sus libros sobre espiritualidad, magia y manualidades. Sus obras exploran temas como la astrología, la adivinación y la conexión con la Naturaleza, combinando lo místico con lo creativo.

Entre sus títulos más populares se encuentran ‘Magia práctica’ (traducido al castellano por la Editorial Sirio, 2022), ‘The Junior Witch’s Handbook’ y ‘Wellness Witch’, en los que ofrece guías accesibles para quienes desean integrar la magia en su vida cotidiana.

Además de su faceta como escritora, Nikki comparte su pasión por el tejido y el arte en su blog, donde inspira a sus seguidores con proyectos y consejos. Reside en Hawái con su familia, desde donde continúa explorando la intersección entre lo esotérico y lo artesanal.

Sustrato de plantación

Seguro que os ha pasado más de una vez: vais a vuestra tienda de jardinería favorita a por «tierra para las macetas» y os encontráis en una zona llena de sacos con nombres diferentes: sustrato universal, para geranios, para cactus, para plantas de interior… y de repente, entre ellos, uno identificado como Sustrato de plantación.

¿Otro más? ¿Para qué sirve exactamente? Pues en este artículo vamos a desvelar esta modalidad de sustrato para ayudante a entender cuáles son sus características y cuando lo puedes utilizar.

¿Qué es exactamente un sustrato de plantación?

Un formulado, como sustrato de plantación, es como una mezcla especial, una especie de «pack de bienvenida» para las raíces de muchas de vuestras plantas. Las empresas que saben de esto lo preparan pensando en el momento clave de plantar algo nuevo o de darles un sustrato extra a las plantas que ya tenéis, porque vais a utilizar en un trasplante.

¿Y no es lo mismo que el universal? Realmente son muy parecidos. A veces, el de plantación está un poco más pensado para las plantas que solemos poner fuera, en el balcón, la terraza o el jardín. Es como una base sólida y fiable para un montón de plantas distintas.

Formulación de los sustratos de plantación.

Aunque cada marca tiene su fórmula, la mayoría de estos sustratos llevan una combinación de materias primas parecida.

Suelen llevar en mayor cantidad compost vegetal, generado con restos de plantas. También turba rubia y turba negra mezclada, con más proporción de la primera. La fibra de coco puede estar presente en la formulación como uno de sus componentes, que evita que el sustrato se apelmace a la vez que retiene muy bien la humedad. Y finalmente arena de río lavada o perlita que ayudan a su drenaje. El objetivo es conseguir un equilibrio entre retención de agua y aireación.

Sobre el pH (el nivel de acidez) está sobre el 6,5 que le va bien a la mayoría de las plantas. Además, suelen incorporar un abonado de fondo, aunque no muy elevado, para que las plantas puedan estar bien fertilizadas durante las primeras semanas tras la plantación o el trasplante.

Cuándo usar un sustrato de plantación.

El sustrato de plantación es superversátil y permite ser utilizado en la plantación o el trasplante de un numeroso grupo de plantas, incluso para la mejora de la tierra del jardín si esta está posee poca materia orgánica.

Está especialmente indicada para casi todas las plantas de exterior, ya sean de hoja verde o de flor, plantas de temporada o arbustivas. Recordemos que las plantas de interior, el sustrato para plantas de interior que es más turboso, los cactus y suculentas, el sustrato para cactus que es más arenoso, y las hortensias, azaleas, camelias, etc. la tierra ácida y, por lo tanto, el sustrato para plantas acidófilas.

Preparación de sustrato de plantación casero

Cómo preparar un sustrato de plantación casero.

Si sois de los que os gusta experimentar y preparar vuestro propio sustrato de plantación, es más fácil de lo que parece y muy gratificante. Aquí os ofrecemos una receta básica con los ingredientes:

  • Compost bueno y maduro como base, sobre el 50 o 60%. Si tenéis un compostador, genial. Si no, podéis comprar un saco de compost.
  • Tierra de campo que no sea muy arcillosa, en una proporción del 10 al 15%.
  • Fibra de coco o turba para darle cuerpo y que retenga agua. La fibra de coco es más sostenible y la proporción puede estar también en el orden del 15%.
  • Y arena de río lavada (que no sea de playa) o perlita para mejorar su drenaje, entre otro 15 o 20%.

A él se le puede añadir sobre un kilo de abono complejo por metro cúbico. Que sea equilibrado NPK y con microelementos, para favorecer la nutrición de la planta desde sus inicios. Si no tenéis no hay que preocuparse, tras el segundo riego ya se puede comenzar el abonado en fertirrigación: el abono disuelto en el agua de riego.

Debemos tener en cuenta que el sustrato comprado viene con controles de calidad, un pH ajustado y nutrientes medidos. El casero es más «a ojo», pero si usáis buen compost y demás materias primas, es una opción genial.

Venta de sustrato de plantación.

Si prefieres comprarlo hecho porque no os apetece hacerlo o no tenéis los ingredientes, los prefabricados los encontraréis en cualquier centro de jardinería, tienda de bricolaje con sección de jardín, o tienda online.

Suelen venderlo en sacos bastante grandes, de 20, 40, 50, hasta 80 litros, porque normalmente se usa bastante cantidad.

Un consejo es guardar el saco, o lo que os sobre, en un lugar donde no le dé el sol directo ni se moje. Así se conservará perfecto hasta que lo necesitéis.

Recogida de envases agrícolas en Chipiona

Chipiona no es solo un enclave de renombre en la costa de Cádiz; es una de las principales potencias productoras de flor cortada y cultivos hortícolas de España. Esta alta concentración de actividad agrícola, tan vital para la economía local, implica también una considerable generación de envases vacíos de insumos como fertilizantes, agronutrientes especiales, bioestimulantes agrícolas, microorganismos para el suelo, fitosanitarios y fauna auxiliar, semillas y sustratos profesionales.

La gestión responsable de estos residuos es una prioridad, pero ¿cómo se articula en un área tan productiva que quizás no esté presente en la red de puntos de recogida fijos y permanentes?

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Recogidas puntuales y recurrentes de envases agrícolas como residuo.

La solución se encuentra en un modelo de gestión tan lógico como eficaz: la organización de recogidas puntuales y recurrentes de envases agrícolas vacíos.

A diferencia de las recogidas itinerantes de envases agrícolas, que cubren varios municipios en un mismo día, este sistema consiste en habilitar un punto de recogida específico en un lugar estratégico de la localidad durante un periodo de tiempo determinado. Esta fórmula ofrece al agricultor y al profesional una ventana temporal clara y predecible para entregar sus envases.

Este servicio es una demostración del compromiso de los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP). En este caso, se trata de un SCRAP agrícola. Entidades nutridas por las aportaciones de las empresas fabricantes que comercializan los insumos, las que organizan y sufragan estas campañas. De este modo, la industria no solo pone en el mercado productos de alta calidad, sino que también asume su corresponsabilidad en el tramo final del ciclo de vida del envase, acercando la solución al profesional.

El caso de Chipiona es paradigmático. La naturaleza de sus cultivos exige una atención y un manejo técnico constante, lo que se traduce en un flujo continuo de envases que necesitan ser gestionados.

Una jornada de recogida programada se convierte así en una cita clave en el calendario agrícola local. Permite a los productores y técnicos de las explotaciones planificar con antelación, acumular los envases en sus instalaciones y llevarlos en un solo desplazamiento al punto habilitado.

Este modelo asegura que los envases vacíos de plástico, tanto rígidos como flexibles, entren de forma segura en la cadena de la economía circular. Una vez recogidos, son transportados a plantas de tratamiento especializadas donde se transformarán en granza de plástico reciclado, una valiosa materia prima secundaria que tendrá una nueva vida en otros productos industriales.

Recolección de flor cortada en Chipiona

Producción agrícola de Chipiona.

La zona productora de Chipiona engloba todas las explotaciones situadas en el término municipal de Chipiona (Cádiz), cuya extensión es de 32,96 kilómetros cuadrados. Gran parte de los cultivos se realizan bajo invernaderos y se encuentran formando un cinturón que rodea el núcleo urbano.

Dada la cercanía a la zona de viviendas, estos disfrutan de una serie de infraestructuras no habituales en otras localizaciones rurales (instalación eléctrica, densa red de caminos, abastecimiento de agua corriente y del canal de riego, etc.).

Asimismo, el hecho de que un elevado número de empresas comercializadoras y de servicios, se encuentran ubicadas en este municipio, hacen que el suministro, tanto de insumos como de la venta de la producción, se realice de forma fácil y cómoda.

Cultivo de ornamentales en Chipiona.

Actualmente, Chipiona es una de las principales zonas productoras de Andalucía y a nivel español en flor cortada.

En esta especialidad agrícola, diferentes juegos varietales de las especies de clavel, clavellina, gerbera, bulbosas y diferentes verdes de corte como la Gypsophila paniculata, helecho de cuero (Rumohra adiantiformis) y esparraguera, por ejemplo, se encuentran entre su amplio catálogo de flor cortada y verdes de ornamento.

En cuanto a la superficie dedicada al cultivo de flor cortada en España ronda las 1.300 hectáreas (dato de 2023), con tendencia a la baja. De todas ellas, Andalucía es la principal productora, con cerca del 60% de la superficie de este sector, seguida de la Región de Murcia, Comunidad Valenciana y Cataluña. De todas ella, unas 350 se sitúan en la localidad gaditana de Chipiona y alrededores como Sanlúcar, Jerez… y otras 80 en torno al Bajo Guadalquivir sevillano, como por ejemplo Los Palacios y Lebrija. A todas ellas, se pueden sumar plantaciones dispersas en otros puntos de la comunidad como las provincias de Almería y Granada.

Recogida de envases agrarios para su reciclado

La recogida de envases agrarios para su reciclado está en el día a día de viveros, empresas de paisajismo y explotaciones agrícolas, sobre todo aquellos insumos como fertilizantes, fitosanitarios o bioestimulantes agrícolas.

Estos productos son indispensables para garantizar la sanidad y el vigor de nuestras plantas y cultivos, pero su uso conlleva una responsabilidad ineludible: la correcta gestión de sus envases una vez vacíos. Lejos de ser un simple desecho, estos recipientes son un residuo que, gestionado adecuadamente, se convierte en un recurso valioso dentro de un modelo de economía circular.

La importancia de una recogida organizada de envases agrícolas.

La importancia de una recogida organizada de estos envases va más allá del simple cumplimiento normativo. Abandonarlos en el campo o desecharlos junto a los residuos domésticos supone un riesgo ambiental que un profesional del sector verde no puede permitirse.

Los restos de producto que puedan quedar en su interior pueden contaminar suelos y acuíferos, afectando a la misma tierra que con tanto esmero trabajamos. Por ello, la canalización de estos materiales hacia un proceso de reciclaje seguro es un pilar fundamental de la sostenibilidad en nuestra actividad.

El SCRAP agrícola.

Aquí es donde entran en juego los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP). Este modelo de gestión, es este caso un SCRAP agrícola, representa el compromiso de la propia industria, donde los fabricantes de productos agrarios asumen la responsabilidad sobre el ciclo de vida completo de sus envases.

A través de estos sistemas, se financia y organiza una red de puntos de recogida estratégicamente situados, generalmente en cooperativas o distribuidores de insumos, facilitando al máximo que los profesionales puedan depositar sus envases vacíos de forma cómoda y segura.

Método de reciclaje de un envase.

En el proceso de reciclaje de un envase, en realidad se trata de una cadena de responsabilidad compartida que comienza en manos del usuario final, quien lo debe entregar en un punto de recogida proporcionado por el SCRAB. Estos se encuentran repartidos estratégicamente por todo el territorio del país.

El primer paso, y uno de los más importantes, es el triple enjuague del envase inmediatamente después de su vaciado. Esta práctica consiste en llenar el recipiente con agua hasta una cuarta parte de su capacidad, agitarlo enérgicamente y verter el contenido en el tanque de aplicación para aprovechar hasta la última gota de producto. Repetir esta operación tres veces no solo garantiza un uso más eficiente del insumo, sino que descontamina el plástico, convirtiéndolo en un residuo no peligroso y apto para ser reciclado.

Una vez limpios, los envases deben ser inutilizados, por ejemplo, mediante una perforación, para evitar su reutilización con otros fines. Acto seguido, se trasladan al punto de recogida más cercano. Es en ese momento cuando el envase entra oficialmente en el circuito de la economía circular.

El sistema colectivo se encarga de su transporte a plantas de tratamiento específicas, primero a una de clasificación (según materiales), y seguidamente a otra donde el plástico clasificado será triturado, lavado y transformado en granza, una materia prima reciclada que se utilizará para fabricar nuevos productos, como tuberías, conos de señalización o incluso nuevo mobiliario urbano.

Compromiso con la correcta gestión de envases residuo.

Para un responsable de una empresa de restauración paisajística, un diseñador de jardines o un ingeniero de cultivos, adoptar y promover esta práctica no es una tarea menor. Es un reflejo directo de la calidad y la ética profesional.

Demuestra un compromiso real con el medioambiente que va más allá de la creación de espacios verdes estéticamente agradables. Se trata de asegurar que toda la cadena de valor de nuestro trabajo sea coherente con el respeto por el entorno, un valor cada vez más apreciado por clientes y por la sociedad en su conjunto.

Lysimachia nummularia

La Lysimachia nummularia aporta un toque vibrante y funcional en paisajismo, creando un tapiz dorado y versátil para tu jardín.

En el vasto mundo de las plantas ornamentales, pocas especies combinan tan eficazmente la belleza visual con una funcionalidad tan marcada como la Lysimachia nummularia.

Conocida popularmente como planta de la moneda o hierba de la moneda por la singular forma de sus hojas, y también por su nombre inglés «Creeping Jenny«, esta planta se ha ganado un lugar destacado en el diseño de jardines contemporáneos.

Su capacidad para formar densas alfombras de color, su adaptabilidad a diferentes entornos y su vigoroso crecimiento la convierten en una opción fascinante tanto para los que se inician en la jardinera, como experimentados que buscan añadir textura, color y cobertura a sus espacios verdes.

El origen de la Lysimachia nummularia.

Originaria de Europa, la Lysimachia nummularia pertenece a la familia Primulaceae (anteriormente clasificada dentro de Myrsinaceae). El género Lysimachia es amplio, abarcando unas 150 especies, pero la nummularia destaca por sus características únicas.

Su nombre específico, nummularia, proviene del latín «nummulus«, que significa «monedita», en clara alusión a sus hojas pequeñas, redondeadas y opuestas, que recuerdan a monedas dispuestas a lo largo de sus tallos.

Descripción botánica de la Lysimachia nummularia.

Se trata de una planta herbácea perenne de porte rastrero. Sus tallos son flexibles y se extienden horizontalmente, llegando a enraizar en los nudos que tocan el sustrato húmedo (un proceso conocido como acodo natural), lo que le confiere una notable capacidad colonizadora.

Durante el verano, se adorna con vistosas flores axilares, solitarias, de color amarillo brillante y forma acopada, que contrastan bellamente con el follaje.

Planta de Lysimachia nummularia aurea

Lysimachia nummularia ‘Aurea’.

Una variedad particularmente popular en jardinería es Lysimachia nummularia ‘Aurea’, cuyas hojas presentan un espectacular color amarillo dorado o verde lima, aportando una luminosidad excepcional allí donde se planta.

Es importante no confundirla con la Plectranthus verticillatus, también llamada comúnmente «planta del dinero«, que pertenece a una familia botánica distinta y tiene requerimientos diferentes.

Usos paisajísticos de la Lysimachia nummularia.

La versatilidad de la Lysimachia nummularia permite integrarla en el jardín de múltiples maneras. A continuación vemos algunas de ellas.

Como cubresuelos o planta tapizante.

Quizás es su uso más extendido. Su crecimiento denso y bajo (reptante) le permite formar rápidamente una alfombra mullida y continua, ideal para cubrir superficies, rellenar espacios entre rocas o losas, y suavizar bordes.

Funciona perfectamente como separador natural entre parterres y césped, y su capacidad para serpentear entre piedras crea efectos visuales muy atractivos.

En condiciones adecuadas de humedad, puede considerarse incluso un sustituto del césped en áreas de poco tránsito.

En jardines verticales y cestas colgantes.

Su hábito de crecimiento rastrero se traduce en un espectacular porte colgante cuando se cultiva en altura. En una sola temporada, sus tallos pueden caer en cascada hasta un metro de longitud, lo que la hace perfecta para jardines verticales, muros verdes, macetas altas y cestas colgantes, donde su follaje crea un efecto de cortina muy decorativo.

Esta opción es también una excelente manera de disfrutar de su belleza controlando su potencial expansivo.

Planta de Lysimachia nummularia en el jardín

En zonas húmedas y bordes de estanques.

Al ser nativa de zonas húmedas y riberas, la Lisimaquia prospera excepcionalmente, bien en los márgenes de estanques, arroyos o en jardines de lluvia.

Tolera suelos muy húmedos e incluso puede crecer parcialmente sumergida, lo que la hace apta para biofiltros o zonas de transición entre el agua y la tierra firme. Su adaptabilidad a ambientes tanto terrestres como semiacuáticos es notable.

Los cuidados de la Lysimachia nummularia.

Aunque es una planta resistente, conocer sus preferencias asegurará un crecimiento vigoroso y saludable:

  • Ubicación y luz: Prefiere exposiciones de pleno sol o sombra parcial. La intensidad lumínica influye directamente en el color del follaje a pleno sol, especialmente la variedad ‘Aurea’, mostrará sus tonos más dorados y brillantes; en sombra parcial, el color tenderá a ser más verdoso.
  • Temperatura: Es bastante adaptable a distintas condiciones climáticas, aunque muestra preferencia por temperaturas templadas y cálidas. Es resistente a heladas moderadas una vez establecida.
  • Sustrato: Se adapta a una amplia gama de suelos, pero su desarrollo óptimo se da en sustratos ricos en materia orgánica, que retengan bien la humedad, pero que a la vez ofrezcan un buen drenaje para evitar el encharcamiento de las raíces.
  • Riego: Este es un factor crítico. La Lysimachia nummularia demanda humedad constante en el sustrato. Los riegos deben ser frecuentes, especialmente durante los periodos secos y cálidos, asegurándose de que la tierra nunca llegue a secarse por completo. Sin embargo, es fundamental evitar el estancamiento de agua. En suelos secos, la planta no prosperará.
  • Abonado: Generalmente, no es muy exigente. La incorporación de compost o materia orgánica al suelo en el momento de la plantación suele ser suficiente. Si se cultiva en maceta o se desea un crecimiento extra vigoroso, se puede aplicar un fertilizante líquido equilibrado diluido cada 3-4 semanas durante la temporada de crecimiento (primavera y verano).
  • Poda: No requiere podas regulares para su salud, pero pueden realizarse podas de control para limitar su expansión si se vuelve demasiado invasiva en el jardín. También se puede recortar ligeramente después de la floración para mantener una apariencia más compacta y ordenada, o para rejuvenecer la planta.

Plagas y enfermedades de la Lysimachia nummularia.

Es una planta bastante resistente. Ocasionalmente, en condiciones de excesiva humedad y poca ventilación, puede ser susceptible a ataques de caracoles y babosas, o a enfermedades fúngicas como el oídio o manchas foliares.

Por ello, es importante mantener un buen drenaje y una adecuada circulación de aire, lo que le ayuda a prevenir estos problemas.

Debemos tener en cuenta la consideración sobre su potencial invasor. Su vigor y capacidad de auto-propagación por acodo hacen que, en ciertas regiones (como Norteamérica, donde fue introducida) y condiciones favorables, pueda comportarse de manera invasiva.

Es importante ser consciente de esto al plantarla directamente en el suelo en microclimas muy propicios, considerando el uso de barreras físicas o limitando su cultivo a macetas y contenedores si se quiere evitar una colonización no deseada.

El cultivo de la Lysimachia nummularia.

La reproducción de la Lysimachia nummularia es sumamente sencilla, lo que contribuye a su popularidad. Se propaga de forma natural tanto por semillas como vegetativamente a través de sus rizomas y, principalmente, por el enraizamiento de sus tallos (acodo).

El método más fácil y rápido para multiplicarla es la propagación vegetativa. Por esquejes de tallo enraizados, simplemente localiza un tallo que ya haya emitido raíces en algún nudo que estuviera en contacto con el suelo húmedo. Corta una sección de este tallo que incluya el nudo con raíces, planta esta nueva sección directamente en su ubicación definitiva (suelo o maceta) con un sustrato adecuado y húmedo, y en poco tiempo, tendrás una nueva planta independiente lista para crecer.

También se pueden tomar esquejes de tallo sin raíces y ponerlos a enraizar en agua o directamente en sustrato húmedo, aunque el método del acodo natural es prácticamente infalible. No necesita hormonas de enraizamiento porque emite raíces con facilidad.

Como vemos, la Lysimachia nummularia es, sin duda, una joya para cualquier jardín. Su vibrante follaje, especialmente en la variedad ‘Aurea’, su encantadora floración amarilla, su asombrosa versatilidad de usos y su facilidad de cuidado y propagación la convierten en una elección excelente para añadir color, textura y cobertura.

Flores en cima

El reino vegetal nos sorprende constantemente con su diversidad y complejidad. Una de las maravillas más visibles es la forma en que las plantas agrupan sus flores, creando estructuras conocidas como inflorescencias.

Estas agrupaciones no son caprichosas; optimizan la polinización, maximizan la atracción visual para los polinizadores y aseguran una producción eficiente de semillas.

Existen fundamentalmente dos grandes tipos de inflorescencias según su patrón de crecimiento: las racemosas (o indefinidas), donde el eje principal sigue creciendo y las flores inferiores se abren primero; y las cimosas (o definidas), que presentan un patrón de desarrollo muy particular y fascinante, objeto de este artículo.

¿Qué son exactamente las inflorescencias cimosas?

Las inflorescencias cimosas, o simplemente cimas, se caracterizan por un rasgo distintivo: la flor que se encuentra en el extremo del eje principal es la primera en madurar y abrirse. Este suceso detiene el crecimiento apical (hacia arriba) de ese eje principal.

Entonces, ¿cómo continúa el desarrollo de la inflorescencia? La planta activa yemas laterales situadas por debajo de esa primera flor terminal. Estas yemas se desarrollan en nuevas ramas que, a su vez, también terminarán en una flor, limitando su propio crecimiento y potencialmente dando lugar a nuevas ramificaciones laterales.

Este proceso se repite, creando estructuras florales con arquitecturas muy variadas. En esencia, el crecimiento principal es limitado, y el desarrollo continúa a través de ejes laterales.

Tipos de flores cimosas

Clasificación de la diversidad de las cimas.

La belleza de las cimas reside en su variabilidad. Los botánicos las clasifican según cómo y cuántas ramas laterales se desarrollan:

Inflorescencias cimosas según el número de ramas laterales por nudo:

  • Monocasio (o Cima Unípara): Debajo de la flor terminal, solo se desarrolla una rama lateral. Si esta rama también produce una sola rama lateral, y así sucesivamente, se forma un monocasio. Un ejemplo clásico es el Nomeolvides (Myosotis).
  • Dicasio (o Cima Dicotómica): Se desarrollan dos ramas laterales por debajo de la flor terminal. Este es un patrón muy común, visto en las Clavelinas y Claveles (Dianthus). Los dicasios pueden ser:
    • Paucifloros: Con pocas flores en total.
    • Multifloros: Con numerosas flores, formando estructuras densas.
  • Pleiocasio (o Cima Multípara): Surgen tres o más ramas laterales por debajo de la flor terminal. Un buen ejemplo son los populares Malvones o Geranios (Pelargonium).

Inflorescencias cimosas según la disposición espacial de las aamificaciones (especialmente en monocasios):

  • Cima Escorpioide (o Circinada): Las ramas floríferas nacen siempre del mismo lado de la rama anterior, haciendo que la inflorescencia tienda a curvarse sobre sí misma, como la cola de un escorpión. Es típica de la familia Boraginaceae (Nomeolvides, Vipereinas).
    • Drepanio: Si todas estas ramas se mantienen en un mismo plano.
    • Cincino: Si las ramas se disponen en diferentes planos (más tridimensional).
  • Cima Helicoidal (o Helicoide): Las ramas laterales surgen alternativamente a uno y otro lado del eje anterior, creando un patrón en zigzag.
    • Ripidio: Si las ramas se mantienen en un mismo plano.
    • Botrix: Si las ramas se disponen tridimensionalmente.

Inflorescencias cimosas según la complegidad:

  • Simples: El eje principal (y los laterales) portan flores individuales.
  • Compuestas: El eje principal (y a veces los laterales) no portan flores directamente, sino que sostienen inflorescencias secundarias que, a su vez, son cimas. Esto crea estructuras más complejas y densas. Muchos geranios o Kalanchoes presentan cimas compuestas.

Ejemplos de plantas ornamentales con cimas.

Las inflorescencias cimosas son muy comunes y las encontramos en muchas de las plantas ornamentales que admiramos en jardines, balcones y como flor cortada en Europa. Aquí una selección de las más populares:

  • Clavel y Clavelina (Dianthus caryophyllus, D. barbatus, etc.): Iconos de la flor cortada y también populares en macetas y arriates. Presentan inflorescencias en dicasio, a menudo multifloras.
  • Geranio o Malvón (Pelargonium zonale, P. grandiflorum, P. peltatum, etc.): Reyes indiscutibles de balcones y terrazas. Sus vistosas agrupaciones de flores suelen ser pleiocasios compuestos, que a menudo toman una forma similar a una umbela (pseudo-umbela).
  • Nomeolvides (Myosotis sylvatica): Pequeñas pero encantadoras flores azules, rosas o blancas, perfectas para borduras primaverales. Muestran la característica cima escorpioide.
  • Kalanchoe (Kalanchoe blossfeldiana): Una planta de interior o exterior (en climas suaves) muy duradera y florífera. Sus densos ramilletes de flores son dicasios compuestos, formando corimbos aparentes.
  • Begonia (muchas especies y híbridos, ej. Begonia semperflorens, Híbridos tuberosos): Tanto las begonias de flor para jardín como las espectaculares begonias tuberosas para maceta suelen presentar inflorescencias cimosas, a menudo complejas.
  • Hipérico o Hierba de San Juan (Hypericum calycinum, H. perforatum, Híbridos ornamentales): Arbustos o subarbustos valorados por sus flores amarillas (y a veces sus frutos). Suelen florecer en cimas dicasiales.
  • Sedum o Uña de Gato (Sedum spectabile, Sedum telephium): Plantas suculentas muy resistentes, populares en jardines por su floración otoñal. Forman densas inflorescencias terminales planas (corimbiformes) que son pleiocasios compuestos.
  • Gisófila o Paniculata (Gypsophila paniculata): Imprescindible en arreglos florales para dar volumen y ligereza («velo de novia»). Aunque la inflorescencia general es una gran panícula, las unidades florales últimas que la componen son pequeñas cimas (dicasios).
  • Violeta Africana (Saintpaulia ionantha): Una de las plantas de interior más queridas. Sus flores surgen en pequeñas cimas simples o compuestas desde la base de las hojas.

Con esta información que, esperemos sea lo suficientemente fácil de entender, la próxima vez que admires un clavel, un geranio o las humildes nomeolvides, fíjate bien en cómo se disponen sus flores.

Estarás observando una inflorescencia cimosa, un testimonio de la eficiencia y la belleza evolutiva en el mundo vegetal. Comprender estas estructuras no solo enriquece nuestro conocimiento botánico, sino que también nos permite apreciar aún más la diversidad floral que nos rodea.

Los cuidados de las plantas carnívoras

Adentrarse en el mundo de las plantas carnívoras es descubrir un reino fascinante donde la naturaleza invierte los papeles. Estas extraordinarias especies, lejos de ser meros elementos decorativos, han desarrollado mecanismos ingeniosos para atraer, capturar y digerir presas, principalmente insectos, como una adaptación evolutiva a suelos pobres en nutrientes.

Originarias de una sorprendente variedad de hábitats, desde las turberas ácidas de América del Norte (Sarracenia, Dionaea) hasta las selvas tropicales del sudeste asiático (Nepenthes) o los páramos sudafricanos (Drosera), su diversidad geográfica nos da la primera pista sobre sus cuidados: no todas comparten las mismas necesidades. Comprender su origen es fundamental para proporcionarles un hogar adecuado y disfrutar de su singular belleza.

El sol como aliado, pero con precauciones.

La mayoría de las plantas carnívoras ornamentales son amantes de la luz y prosperan mejor en exteriores. Sin embargo, sus requerimientos específicos varían.

Especies como la icónica Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula) y las elegantes plantas jarro americanas (Sarracenia) necesitan una exposición solar generosa para un desarrollo óptimo, idealmente un mínimo de 3-4 horas de sol directo al día. No obstante, durante los calurosos meses de verano, es prudente protegerlas del sol más intenso del mediodía para evitar quemaduras.

Otras, como muchas Droseras (rocío de sol), pueden adaptarse bien a condiciones de semisombra, siempre que la iluminación general sea abundante.

Un caso aparte son las Nepenthes, las plantas jarro tropicales. Estas bellezas exóticas son muy sensibles al sol directo, que puede dañar sus hojas y jarras rápidamente. Por ello, suelen cultivarse en interiores luminosos o en exteriores muy resguardados, siempre asegurando una excelente claridad ambiental, pero sin exposición solar directa. La intensidad lumínica a menudo se correlaciona con la vivacidad de los colores de sus trampas.

El sustrato ideal para cada especie de planta carnívora.

Olvídate de la tierra de jardín convencional. Las plantas carnívoras evolucionaron en suelos pobres y ácidos, por lo que un sustrato de cultivo rico en nutrientes les resultaría tóxico.

Necesitan una mezcla que sea ácida (pH idealmente entre 3,5 y 4,5), muy pobre en nutrientes y que permita una excelente aireación y drenaje.

La combinación estrella es la turba rubia de Sphagnum sin fertilizantes añadidos, mezclada con algún material drenante como perlita, vermiculita o arena de cuarzo gruesa. Una proporción estándar para empezar podría ser 3 partes de turba por 1 de perlita o material drenante.

Cubrir la superficie del sustrato con musgo Sphagnum vivo o rehidratado es una práctica excelente, ya que ayuda a mantener la humedad, acidifica ligeramente el medio y recrea un entorno más natural.

Como siempre, hay excepciones. Las Nepenthes y algunas Pinguiculas (grasillas) que crecen sobre rocas (litófitas) prefieren sustratos menos ácidos y con un drenaje aún mayor, a menudo incorporando corteza de pino compostada, fibra de coco o carbón vegetal.

Sarracenia leucophylla

El agua pura como clave de la hidratación.

Este es quizás el punto más crítico en el cuidado de las plantas carnívoras. El agua del grifo, incluso la embotellada (agua mineral), suele contener sales disueltas, cal y cloro que son perjudiciales, acumulándose en el sustrato y «quemando» sus delicadas raíces.

El riego debe realizarse exclusivamente con agua desmineralizada. Las mejores opciones son el agua de lluvia (la ideal), agua destilada, agua obtenida por ósmosis inversa y agua de condensación de aires acondicionados o deshumidificadores (asegurándose de que no contengan aditivos).

Para la mayoría de géneros como Dionaea, Sarracenia y Drosera, el método de riego más eficaz es el método de la bandeja. Consiste en colocar la maceta sobre un plato o bandeja con 2-3 cm de agua desmineralizada, permitiendo que el sustrato absorba la humedad por capilaridad.

Esto asegura que el sustrato se mantenga constantemente húmedo, especialmente vital durante el verano. La frecuencia de rellenado de la bandeja se ajustará según la estación: más a menudo en verano, menos en invierno.

Las Nepenthes, una vez más, siguen sus propias reglas. No deben regarse por el método de la bandeja, ya que el encharcamiento prolongado puede pudrir sus raíces. Se riegan por arriba, como una planta de interior convencional, permitiendo que el exceso de agua drene libremente (nunca dejes un plato con agua acumulada debajo).

Además, agradecen pulverizaciones frecuentes con agua desmineralizada sobre sus hojas, lo que ayuda a mantener la humedad ambiental y favorece la formación de sus características jarras.

Una temperatura adaptada según la especie de planta carnívora.

Al ser mayoritariamente plantas de exterior, muchas carnívoras muestran una notable resistencia a diferentes rangos de temperatura.

Especies de climas templados como Sarracenias, Dionaeas y algunas Droseras pueden soportar temperaturas veraniegas de hasta 35-40 °C y heladas invernales de hasta -5 °C, aproximadamente. De hecho, muchas necesitan un período de frío invernal para entrar en dormancia (hibernación).

La Dionaea muscipula, por ejemplo, detiene su crecimiento por debajo de los 5 °C y rebrota vigorosamente en primavera. Las Sarracenias también hibernan por debajo de unos 10 °C, mientras que algunas Droseras simplemente reducen su actividad con el frío.

Las Nepenthes, nativas de trópicos cálidos y húmedos (Borneo, Sumatra, etc.), son la antítesis. Son extremadamente sensibles al frío y no toleran heladas. Incluso temperaturas cercanas a los 2-3 °C pueden ser letales si se mantienen sin protección.

El abonado de las plantas carnívoras.

La regla general es clara: no abones tus plantas carnívoras. Obtienen los nutrientes que necesitan (principalmente nitrógeno) de los insectos que capturan. Fertilizar el sustrato es la forma más rápida de dañarlas o matarlas.

Dicho esto, si una planta se cultiva en interior y no tiene acceso a presas durante mucho tiempo, podría beneficiarse de un abonado foliar muy ocasional (quizás 4-6 veces al año) con un fertilizante muy diluido (1/4 o menos de la dosis recomendada) y específico para orquídeas o plantas delicadas, aplicado directamente sobre las hojas, nunca en el sustrato.

Sin embargo, es una práctica para cultivadores experimentados y, en general, es mejor dejar que la planta se alimente por sí misma. ¡Nunca alimentes las trampas con carne o comida doméstica!

Poda y limpieza para mantener su salud y estética.

La poda en las plantas carnívoras no es estrictamente necesaria en el sentido tradicional. Sin embargo, hay algunas tareas de mantenimiento recomendables.

En plantas carnívoras jóvenes, si no buscas obtener semillas, cortar el tallo floral en cuanto aparece permite a la planta redirigir esa energía hacia el crecimiento de hojas y trampas más fuertes.

Las trampas individuales tienen una vida útil limitada. Después de unas 3-5 capturas y digestiones, o simplemente por envejecimiento natural, las hojas-trampa comienzan a secarse y ennegrecerse. Durante la temporada de crecimiento (primavera-verano), retirar estas trampas muertas es opcional y se hace principalmente por estética.

Sin embargo, durante el otoño e invierno, es muy recomendable eliminar todo el material muerto (hojas, trampas secas) para prevenir la aparición de hongos que prosperan en la materia orgánica en descomposición y la humedad invernal.

En el caso de las Sarracenias, es una práctica común y beneficiosa cortar todas las jarras viejas a ras del rizoma al inicio del invierno. Esto facilita una hibernación adecuada y promueve una brotación más vigorosa en primavera. Para las Dionaeas, basta con cortar las trampas que estén completamente negras.

Reproducción de las plantas carnívoras.

Las plantas carnívoras pueden reproducirse tanto sexualmente, mediante semillas (aunque la germinación puede ser lenta y requiere condiciones específicas), como asexualmente.

Los métodos asexuales varían según la especie e incluyen la división de rizomas (común en Sarracenia y Dionaea), esquejes de hoja (Drosera, Pinguicula) o esquejes de tallo (Nepenthes).

Respecto a posibles plagas y enfermedades, afortunadamente, las plagas no suelen ser un gran problema para las carnívoras. Su principal enemigo son los hongos, que provoca podredumbres, sobre todo en condiciones de humedad alta, poca luz y mala ventilación, o sobre tejido muerto.

La mejor defensa es la prevención: usar un sustrato bien drenado, asegurar una buena circulación de aire, proporcionar la luz adecuada y retirar diligentemente las partes muertas de la planta, especialmente antes y durante el invierno.

Los primeros pasos en el cultivo de plantas carnívoras.

Si te sientes atraído por este fascinante grupo de plantas y quieres iniciarte, lo más recomendable es empezar con especies robustas y relativamente fáciles de cuidar.

Las Sarracenias y las Dionaea muscipula son excelentes candidatas para principiantes. Adquirir plantas ya establecidas en lugar de empezar desde semilla facilitará enormemente tus primeros pasos.

Con el sustrato adecuado, agua pura y buena luz, estarás en el camino correcto para disfrutar del increíble mundo de las plantas carnívoras.

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